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A Ezequiel Martínez, de 21 años, le dolía la muñeca por un golpe. Después de algunos días buscó en su teléfono inteligente y encontró que podía ser una lesión.

Al llegar a la clínica, el médico que lo atendió le explicó que el dolor que sentía se debía a que no había reposado lo suficiente y le recetó algunos analgésicos.

Sin embargo, entre la búsqueda en línea y la cita médica, Martínez vivió momentos de tensión, ansiedad y miedo. Algunos pacientes que buscan información en Internet sobre problemas médicos presentan este tipo de problemas, sostiene el internista Neri Olivas, es una desventaja del exceso de información disponible en línea.

“El paciente cree que tiene una enfermedad muy grave, y llega a conclusiones totalmente falsas”, refiere Olivas, añadiendo que consultar en Internet sobre temas de salud en específico puede hacer que la persona se vuelva hipocondríaca, es decir, que llegue a creer que tiene enfermedades que en realidad no ha desarrollado. 

“Si tiene una mancha en la cara, piensa que tiene lupus. Si tiene dolor en el pecho, cree que tiene un preinfarto”, ejemplificó el galeno.

Según el internista, los pacientes que más buscan en Internet sobre enfermedades o problemáticas médicas con base en sus síntomas, son los jóvenes. Pero también se suman a estos sus padres o abuelos, quienes piden que les busquen la información en línea. 

Razones de autoconsultas

“Es muy peligroso buscar información médica en internet, ya que los pacientes no saben a ciencia cierta dónde hacerlo, ni quién publicó la información, ni qué veracidad tiene”, opina el doctor Lombardo Espinoza, especialista en Medicina Interna. 

Fernanda Zamora, una joven de 22 años, asegura que siempre busca información antes de asistir al médico, sobre todo en foros de salud en los cuales son doctores y especialistas quienes brindan las respuestas. 

Otros jóvenes consultados afirmaron que buscan en Internet en lugar de visitar un médico por el largo tiempo que toma asistir a una consulta en instituciones públicas o del seguro, o porque no tienen los medios para asistir a una consulta privada. 

¿Se automedican?

Olivas indicó que son pocas las personas que se automedican con fármacos recomendados en sitios web, en especial porque los medicamentos aparecen bajo sus nombres genéricos y por lo general no se especifican las dosis que deben ser tomadas. 

Sin embargo, destacó que una práctica frecuente es que las personas busquen datos en la Web acerca de los medicamentos que se les recetan, y no los toman “porque leyeron que son peligrosos o que no deben ser usados por los efectos adversos”.

El médico asegura que los galenos recetan los medicamentos en dosis bajas o en dependencia de las necesidades del mismo paciente.

Whitney Samara, una capitalina de 23 años, hace poco abandonó un fármaco que le recetó su médico para dolores estomacales. “La pasé bien mal en el trabajo después de que me bebí la pastilla, luego me pusieron el mismo medicamento inyectado en la vena y me sentí peor. Revisé en Internet y leí los efectos secundarios, entonces dejé de tomar las pastillas”, cuenta Samara, quien tomó esa decisión sin consultar con su doctor.  

Sobre esa conducta, Sergio López, cirujano oncólogo y hepatobiliar, opina que lo ideal es que los pacientes regresen con su médico y se tomen las medidas necesarias en conjunto. 

“Yo preferiría que el paciente discutiera conmigo durante la consulta. Estoy convencido de que entre más informado está el paciente, mejor se acatan las orientaciones médicas”, afirma López, enfatizando en que los pacientes deben buscar la información en Internet para poder discutirla con su médico, pero nunca para reemplazar un diagnóstico o una prescripción. 

El especialista del hígado agregó que no está de más explicarles siempre a los pacientes para qué es cada medicamento recetado, y las consecuencias que puedan tener. “Aunque a la gente le gusta buscar diferentes tipos de tratamientos, reacciones adversas o complicaciones. Entre más complejo es su diagnóstico, más información buscan”, añade López.

Sin embargo, “la automedicación es muy peligrosa, sobre todo en los pacientes de más riesgo, como niños, adultos mayores y pacientes con enfermedades crónicas”, finaliza Olivas.

Internet sirve a médicos para actualizar conocimientos

 

Utilidad • El médico Lombardo Espinoza señala que los médicos también buscan información médica en internet, pero que esas búsquedas son siempre en sitios médicos autorizados. “Hay muchas bibliotecas médicas en las cuales podemos buscar, hay bases de datos de estudios en los que la información está filtrada, en los que hay niveles de evidencia para saber qué estudio es el más acertado”, dijo el internista, destacando que esa no es siempre una habilidad que tenga la población en general.

Con él concuerda el doctor Neri Olivas, quien asegura que el Internet tiene que ser visto con criterios de seriedad y análisis. 

“La información tenemos que digerirla bien, en el Internet hay una gran cantidad de estudios que tienen valor, otros no. Pero eso lo analiza el médico, tiene que ser un experto el que seleccione (los contenidos)”, agrega Olivas.

Olivas señala que existen sitios médicos especializados para pacientes, institutos de salud, e incluso foros médicos. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió a inicios de este año que es necesario comprobar las fuentes de las cuales se consulta información en la Web, debido a que es bastante frecuente que “cuando las personas necesitan asesoramiento sobre temas tales como la salud, el primer lugar que suelen consultar es internet”, explicó la institución en su portal web.