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Con un jurado de conciencia inició ayer el juicio en contra de dos ciudadanos salvadoreños acusados de asesinar en Nicaragua a uno de sus connacionales, llamado Francisco Melgar Andrades, a quien se ha vinculado con las maras que operan en ese país del triángulo norte de Centroamérica.

Los acusados son Olivia Raquel Sánchez Pineda, señalada de autora intelectual del asesinato, y Ervin Enrique Valladares, quien supuestamente propinó siete martillazos a Melgar Andrade, quitándole la vida. 

Luego de observar las pruebas materiales, entre las cuales se encontraba el martillo que según la acusación usó Valladares, y escuchar a cuatro testigos, la jueza Rosario Peralta, titular del juzgado Tercero de Distrito Penal de Managua, reprogramó la continuidad del juicio para el día 15 de agosto.  

El supuesto asesinato ocurrió el pasado 24 de febrero en una casa del barrio capitalino Andrés Castro y podría haber estado motivado en las diferencias personales entre Olivia Raquel y Melgar Andrade.   

La víctima era exyerno de Olivia Raquel, quien lo habría convidado a tomar licor para facilitarle a Ervin Enrique la misión de quitarle la vida. La acusación señala que la mujer logró embriagar a la víctima. En el lugar la Policía encontró 27 latas de cervezas.

Reportes periodísticos de medios salvadoreños indican que la víctima supuestamente estaba vinculada con las maras de El Salvador.

Sánchez Pineda alquilaba una habitación en una casa en el barrio Andrés Castro y cuando llegó la mujer encargada de la limpieza, la acusada evitó que entrara aduciendo que había ensuciado las sábanas y que lo mejor era botarlas y comprar unas nuevas.

Al parecer, la encargada de limpieza notó un comportamiento nervioso y optó por denunciar la situación, descubriendo las autoridades que en el sitio había ocurrido un asesinato.

En el proceso se presentaron pruebas materiales recopiladas por un equipo de la Policía Nacional en el lugar del crimen.

La defensa de los salvadoreños alega legítima defensa, indicando que la mujer es discapacitada, con problemas para caminar y que Valladares actuó en defensa de ella y de su vida ante la peligrosidad de Melgar. 

La hija de la acusada, quien había sido pareja de Melgar, vive en El Salvador.