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Hasta ayer se contabilizaron 508 personas fallecidas en choques en Nicaragua, y de estos, la mayoría eran motociclistas en estado de ebriedad y conduciendo a grandes velocidades en las carreteras, afirmó ayer la comisionada mayor Vilma Reyes, jefa de la Dirección de Tránsito Nacional, durante la reunión semanal con jefes de tránsito de todo el país.
Reyes destacó que usualmente las víctimas son hombres jóvenes entre los 18 y 45 años de edad.

De cara a esta problemática, Reyes manifestó que desde la Policía Nacional se están ejecutando planes de seguridad vial en las que se implementen estrategias de capacitación, seguimiento y control con el fin de reducir la cantidad de motociclistas fallecidos en las vías. 

El exceso de velocidad y el estado de ebriedad son los factores que prevalecen en los accidentes que producen muertes y lesiones a los peatones, pasajeros y conductores, agregó Reyes. 

En cuanto a la regulación de los límites de velocidad, la Policía Nacional está preparando un diagnóstico en conjunto con los gobiernos municipales, con el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) para valorar esa situación. 

Por otra parte, la sección de ingeniería vial de la Policía Nacional “está desplazada en los diferentes departamentos del país” revisando la señalización, tanto de signos horizontales como verticales en lugares que también sean concurridos por peatones, para que no sigan ocurriendo choques que produzcan víctimas y daños materiales, expresó Reyes. 

¿Nuevos límites de velocidad?

Para determinar el límite de velocidad con la cual se podrá circular sobre un tramo-vía se toman en cuenta las características topográficas y el uso que se le da a las zonas cercanas a una carretera, así como su clasificación, explicó el ingeniero Carlos Silva, director de conservación vial del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI).

El Manual Centroamericano de Normas para el Diseño Geométrico de carreteras con enfoque de Gestión de Riesgo y Seguridad Vial establece que la velocidad máxima con la que se puede circular en las carreteras asfaltadas del istmo es 80 kilómetros por hora.

“Así se han diseñado nuestras carreteras, los radios de curva, las pendientes máximas y mínimas que tienen las carreteras están hechas en función de la velocidad máxima permitida en la red centroamericana”, señaló Silva.

Agregó que el ancho contemplado de las carreteras de doble vía abiertas oscila entre los 7 y 8 metros, mientras que en carreteras construidas con adoquines el ancho empleado por el MTI oscila entre los 6 y 6.5 metros.

“En las zonas pobladas la velocidad se ve disminuida para dar una protección a la población, esta es de 45 kilómetros por hora y en áreas escolares la velocidad incluso es menor llegando a 25 kilómetros por hora”, dijo Silva.

Señales y reductores

En la colocación de las señales de velocidad intervienen también aspectos como la distancia de visibilidad para realizar movidas de adelantamiento, presencia de áreas pobladas, escuelas, puentes, intersecciones y bahías de buses.

“Muy probablemente pueden haber sectores de las carreteras que pueden mantener mayor velocidad, sin embargo son segmentos muy cortos, que repercuten en el nivel de accidentes que se nos están presentando porque nuestras carreteras son de doble vía, en muchos casos las curvas están hechas para la velocidad de diseño, no para mayores velocidades”, señaló Silva.

Al respecto, el ingeniero menciona que conducir a alta velocidad restringe el tiempo de reacción del conductor ante determinado escenario, restringe también la visión periférica.

Mejorar señalización

El Plan Integral de Seguridad Vial de la Policía Nacional trabajaría en la colocación de señales de tráfico para limitar las velocidades en carreteras abiertas, en relación a esto, el director de Mantenimiento Vial afirmó que se procura instalar de manera adecuada la señalización para disminuir la velocidad.

“Se han encontrado señales de disminución de velocidad muy próximos y muy bruscos, de repente (el conductor) tiene una señal de 80 kilómetros por hora y en el trayecto se encuentra que debe disminuir a 45 kilómetros por hora, eso es un error y es a lo cual está tratando de enfocarse la parte de este plan, en el sentido de que contemos con las señales adecuadas y en las distancias adecuadas, si un vehículo va a 80 kilómetros por hora, lo lógico es que primero baje a 60 (kilómetros) para poder llegar a 45  o 20 kilómetros por hora”, mencionó Silva.

Colocación de reductores de velocidad

Finalmente, Silva explicó que en la instalación de reductores de velocidad, también están normadas las características en cuanto a la anchura y altura máxima que deben tener.

“Un reductor no debe superar los ocho centímetros de altura cuando mucho diez centímetros es lo máximo permitido de altura, pero con una extensión que puede andar en aproximadamente dos metros, esto con el objeto de que se disminuya velocidad, pero que no genere un golpe fuerte al vehículo o un atascamiento del tráfico”, explicó Silva.

En este sentido, existen también algunos factores que inciden en la colocación de señales viales, por ejemplo, el número de peatones que se movilizan en el sitio, accidentalidad del lugar donde están ubicados, velocidad permitida, el tipo de entorno (urbano, rural), ubicación de escuelas, iglesias, comercios.

El especialista señaló que los reductores de velocidad no pueden ser colocados en curvas, pendientes longitudinales mayores del 6%, no se deben construir en cantidades excesivas, en áreas donde está permitido el adelantamiento, además, el material de estos no debe ser de concreto hidráulico.

Revisarán formación en escuelas de manejo

 Los jefes de la Dirección de Tránsito Nacional sostuvieron una reunión con los 82 directores y propietarios de las escuelas de manejo el pasado martes con la finalidad de revisar las estrategias implementadas por la Policía Nacional y los cursos que ofrecen a los ciudadanos que quieren obtener una licencia de conducir. 

Además, de acuerdo con los proyectos del plan de seguridad vial de la Policía Nacional y la empresa privada, se contempla la posibilidad de que en coordinación con el Inatec se pueda formar a los conductores con educación técnica que extienda certificados para acreditar a los conductores, expresó la comisionada Vilma Reyes, jefe nacional de Tránsito. 

“Estamos trabajando, hay una fuerte actividad en las delegaciones departamentales, en los municipios y en las comarcas en cuanto a capacitaciones desde las escuelas, desde la primera infancia y con las universidades”, subrayó Reyes, quien además expresó que en estas iniciativas se involucra a los líderes religiosos para sensibilizar a la población. 
Esta semana, la Policía Nacional reportó que se redujo la cantidad de accidentes de tránsito, muertes y personas lesionadas en relación a la semana anterior y a la semana homóloga de 2016, como resultado de los planes que son ejecutados a nivel nacional.