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Agitando la pasión de los astrónomos aficionados, las esperanzas de los científicos y una explosión en los precios de habitaciones de hotel, Estados Unidos espera su primer eclipse solar total en casi un siglo, que proyectará su sombra sobre millones de habitantes de costa a costa el lunes.

Bautizado el “gran eclipse americano”, el evento está provocando todo tipo de celebraciones, incluyendo bodas programadas para coincidir con el gran momento y una presentación en directo del hit musical de los 80 “Total Eclipse of the Heart” por la propia cantante, la británica Bonnie Tyler.

Los sitios de Nicaragua para ver el eclipse de sol del 21 de agosto

Expediciones en canoa, fiestas en terrazas y juegos de beisbol están también agendados para marcar el fenómeno, en medio de una eclipsemanía desatada que también viene acompañada con un aumento en la venta de falsos anteojos para mirar el Sol.

Tanta expectativa entusiasma al mundo científico, que podría ganar puntos frente a los escépticos en un país donde temas como el cambio climático generan profundas divisiones políticas.

“Una gran parte de la población podrá ver el eclipse fácilmente”, dijo a AFP el astrónomo James Webb, de la universidad internacional de Florida.

“Mucha gente hoy en día niega la ciencia, así que esta es una oportunidad para mostrar que realmente conocemos el sistema solar”, subrayó.

El eclipse total, que sucede cuando la Luna bloquea completamente la luz del Sol, será visible por una trayectoria de 113 kilómetros de ancho que pasará por 14 de los 50 estados del país.

Un eclipse parcial comenzará en la costa noroeste de Estados Unidos poco después de las 16H00 GMT del lunes. Se hará total al pasar por la costa de Oregón, en el océano Pacífico, a las 17H16 GMT, luego seguirá un trayecto diagonal antes de terminar a las 18H48 GMT en Carolina del Sur, en la costa Atlántica en el sudeste del país.

Hasta Brasil 

Aunque el fenómeno completo solo será visible a lo largo de esa trayectoria, un eclipse parcial se extenderá mucho más allá y podrá verse desde la provincia canadiense de Alberta, al norte, hasta Brasil, al sur, si el clima lo permite.

Aunque el fenómeno completo solo será visible a lo largo de esa trayectoria, un eclipse parcial se extenderá mucho más allá y podrá verse desde la provincia canadiense de Alberta, al norte, hasta Brasil, al sur, si el clima lo permite.

Incluso Francia y Reino Unido podrán observar una pequeña raja durante el atardecer.

La última vez que un eclipse total sobrevoló Estados Unidos de costa a costa fue el 8 de junio de 1918, desde el estado de Washington hasta Florida.

Los expertos advierten de los peligros que conlleva para la vista mirar directamente el eclipse --incluso con lentes de sol--, y por eso recomiendan a los aficionados equiparse con anteojos especiales.

“Probablemente unas 100 millones de personas van a observarlo, pero los peligros de mirar al Sol son reales y serios”, subrayó Vincent Jerome Giovinazzo, director de oftalmología del hospital de la Staten Island University. “Las secuelas pueden ser permanentes”, explicó a AFP.

Precios siderales 

Luego de varios casos de falsos lentes de contrabando sin los niveles adecuados de protección, las autoridades han llamado a usar solo los marcados con la norma ISO-12312-2.

Quienes prefieran no observar directamente el Sol pueden fabricar proyectores de papel o cartón que permitan ver una imagen trazada del eclipse a través de ellos.

Otros intentarán capturar la experiencia sensorial provocada por el eclipse. El proyecto Eclipse Soundscapes anima a científicos y ciudadanos comunes a registrar los sonidos ambientales, antes, durante y después del fenómeno, con el objetivo de permitir a los ciegos o aquellos con problemas visuales “escuchar y sentir las cualidades físicas del eclipse”.

Para quienes estén fuera de la trayectoria, la Nasa prevé una transmisión en directo durante toda la jornada en su sitio nasa.gov, que además será desplegada en una de las pantallas de la famosa plaza de Times Square, en Nueva York. 

Se espera que entre 1.85 millones y 7.4 millones de personas viajen a la zona del eclipse total, generando temores de embotellamientos y accidentes, según el sitio Great American Eclipse. 

Los precios no han esperado para remontar los cielos. Modestos moteles al borde de la autopista en Casper, Wyoming (oeste) -uno de los mejores puntos de observación-, ofrecían el jueves una de sus últimas habitaciones a más de 2,100 dólares la noche.

Pero hay un grupo que espera especialmente con ganas el eclipse: los científicos, que podrán estudiar más fácilmente la región exterior del Sol, conocida como la corona.

A sus 85 años y con 26 eclipses observados a cuestas, Donald Liebenberg, científico de la universidad de Clemson en Carolina del Sur, no para de maravillarse.

“Cuando veo los primeros indicios del eclipse total, me impresiona sentir la caída de la temperatura, ver que el cielo se oscurece y los pájaros retornan a sus nidos», dijo a la AFP, antes de añadir, con admiración, que «incluso los babilonios eran capaces de predecir cuándo y dónde un eclipse ocurriría”.

Íncer Barquero: “No disfrutamos el eclipse de 1991 por superstición”

El naturalista Jaime Íncer Barquero indicó que habrá una gran diferencia entre este eclipse y el ocurrido el 11 de julio de 1991. 

Recordó  que ese día el Gobierno de turno recomendó a las familias quedarse en sus casas y verlo por televisión. Dijo que hubo escuelas que cancelaron las clases y que no faltaron las mujeres que se vistieron de negro o embarazadas que se encerraran

“La gente no disfrutó ese eclipse por razones supersticiosas. Los niños fueron encerrados por el temor de algunos abuelos. En las calles poca gente transitaba en el momento del eclipse”, relató Íncer Barquero. 

El experto dijo que ese día se fue al volcán Masaya buscando un espacio adecuado para apreciar el fenómeno. “Con tan mala suerte que se nubló una hora antes”, dijo, y “en ese instante me fui contra el tiempo a San Juan del Sur, donde finalmente lo vi”. 

A las 2:00 p.m. del 11 de julio el Sol en toda Centroamérica quedó tapado por la Luna. Según Íncer Barquero la temperatura descendió, se pudieron ver las estrellas y el brillo de algunos planetas.  

Indicó que permaneció así un poco más de seis minutos, el más largo en la historia del siglo XX. El motivo por el que duró tanto tiempo fue porque la Luna estaba en el punto más cercano y el Sol en la distancia más lejana de la Tierra. 

Ese eclipse total del Sol comenzó en Hawái, cruzó México, pasó por toda Centroamérica y terminó en el atardecer en Colombia. 

El eclipse de sol que ocurrirá mañana es considerado el del siglo. El último que ocurrió en Estados Unidos fue en 1918. La sombra que producirá la Luna al ponerse entre el Sol y la Tierra también cubrirá algunos países de Centroamérica, Suramérica y el Caribe. 

En Nicaragua comenzará a las 11:00 a.m., y terminará a las 2:25 p.m., y solo se verá en un 30% en todo el país. 

El físico Humberto García, del Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (Unan-Managua), afirma que los nicaragüenses tendrán la oportunidad de ver un eclipse anular en 2023 y que el eclipse de este lunes es como un ejercicio. 

Por su parte, el presidente de la Asociación Nicaragüense de Astrónomos Aficionados (Anasa), Julio Vannini, dijo que el eclipse de sol es un evento que está cautivando a muchos en el país. Durante un taller que realizaron en Managua la semana pasada, Vannini destacó que le sorprendió la avalancha de gente que llegó a la actividad. 

El auditorio donde se realizó quedó pequeño ante los centenares que llegaron. Fue necesario hacer otro taller para los que no pudieron entrar. Vannini agregó que en distinto puntos del país como en Managua, León, Diriamba, Ocotal, entre otros, hay grupos de astrónomos aficionados organizando la observación del eclipse parcial de Sol en Nicaragua. También repartirán  gafas especiales para poder verlo y explicarán cómo hacerlo.

Más interés

A criterio de Jaime Íncer Barquero, ambientalista y unos de los primeros en promover la astronomía para aficionados,  los nicaragüenses vivirán el eclipse de sol como un espectáculo de la naturaleza. 

Centroamérica y terminó en el atardecer en Colombia. Humberto García, del Observatorio Astronómico de la Unan-Managua, señaló que de acuerdo con los registros que existen sobre eclipses de sol, en el país han ocurrido otros parciales en 1963 y 1973. “Los astrónomos aficionados esperamos con ansias el eclipse anular de 2023, aunque no es como el eclipse total, es fantástico”, destacó García. 

Los astrónomos aficionados mencionaron que este fenómeno será visto en todo el país, pero que el mejor punto para hacerlo serán los departamentos ubicados en el norte y el centro. 

Se agotan gafas solares en EE. UU.

A un día del evento astronómico resulta casi imposible encontrar unas gafas solares adecuadas para el evento, con las existencias agotadas en casi todos los proveedores homologados.

La American Astronomical Society ha creado una lista de minoristas que venden gafas de eclipse solar conformes a los estándares de protección requeridos, pero la mayoría de ellos ya han vendido todos los productos.

Ante la alta demanda, las escasas opciones de compra en el portal Amazon se han disparado, y otros muchos proveedores indican que no tendrán existencias hasta después del 21 de agosto.

El eclipse podrá ser visto a lo largo de una franja de más de 110 kilómetros de ancho que atraviesa el país desde la costa del Pacífico a la del Atlántico, partiendo de Oregón a Carolina del Sur, en la que la Luna cubrirá completamente el disco visible del Sol.

La Nasa lleva semanas haciendo las recomendaciones habituales a la población para que no intente observar el eclipse directamente y sin protección, y ha insistido en comprobar que las gafas que compren los ciudadanos tengan ciertos requisitos.

Entre los que cita la agencia espacial en su página oficial se encuentra “tener información de certificación con un estándar internacional ISO 12312-2”, el nombre y la dirección del fabricante impresos en alguna parte del producto, y que no tengan más de tres años de antigüedad o sufran algún daño.

Además, la Nasa reitera que no se usen filtros hechos en casa ni gafas de sol ordinarias, incluso las muy oscuras, como sustitutivo.

“Aunque la Nasa no está tratando de ser ‘la Policía de seguridad de los eclipses’, es nuestro deber informar al público sobre maneras seguras de ver lo que debería ser un suceso espectacular para todo el territorio continental de Estados Unidos”, dijo Alex Young, director asociado en la división de Ciencia de Heliofísica en el Goddard Space Flight Center de la Nasa.

“Es importante que las personas asuman la responsabilidad de comprobar que tienen las gafas de eclipse solar adecuadas”, agregó Dependiendo de la ubicación, los espectadores podrán experimentar el eclipse durante un máximo de 2 minutos y 40 segundos, y el acontecimiento tardará una hora y media en recorrer el cielo desde la costa del Pacífico, donde comenzará a las 10.15 hora local (17.15 GMT) a la del Atlántico, a las 14.45 hora local (18.45 GMT).

“Este es un evento generacional. Será el (eclipse) más documentado y el más admirado de la historia”, aseguró recientemente la científica de la NASA Madhulika Guhathakurta.

La Luna se alineará exactamente con la superficie del Sol, lo que permitirá observaciones de toda la corona, incluidas las regiones muy bajas que son raramente detectables.

La obtención de observaciones, particularmente desde el suelo, podrían transmitir mucha más información que los instrumentos espaciales. 

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