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Un hombre de 60 años mantuvo por internet una relación con una joven de 32. Después de largas pláticas en las redes sociales, el novio decidió volar desde Nueva York, Estados Unidos, hasta el puerto de Corinto, en Chinandega, para realizar la boda.

“Hubo ceremonia y fiesta, pero el matrimonio no se consumó”, relata el abogado Ramón Navarro, quien llevó el caso nicaestadounidense. Al siguiente día de la ceremonia, el letrado promovió el divorcio por voluntad de una de las partes. El trámite de esta separación duró tres meses y en marzo de este año, los dos recuperaron la soltería.

“No es difícil el trámite, siempre y cuando la demanda contenga los requisitos de ley contemplados en los artículos 159 y 174 de la Ley de Familia y es más fácil cuando se hace de mutuo consentimiento, porque solo se celebra una única audiencia”, explicó la jueza del Distrito de Familia, doctora Darlina Cajina.

Cajina agrega que “cuando el demandado es de oficio desconocido, hay necesidad de colocar edictos, lo cual hace demorado el trámite. Otro obstáculo podría ser el estudio socioeconómico del padre y la madre o cuando el demandado está desempleado”, explicó la judicial.

En el Juzgado Único de Familia de Chinandega se han ventilado en lo que va del año 137 causas de divorcio, expedientes de los cuales 67 son promovidos por hombres, 57 por mujeres y solamente 10 por mutuo consentimiento.

La jueza subraya que cada mes hay entre 11 y 15 demandas, cada una de las cuales individualmente trae sus propios oficios. “En el caso de los desempleados, se les establece el salario mínimo, otros piden cuido y crianza, trámite que se necesita una valoración sicológica para establecer el padre idóneo para ceder la tutela, es decir, acciones acumuladas en el proceso, que lo pueden volver más lento, del trámite normal”, apunto.

20 en defensoría pública

En el libro de entrada del año 2017 en esa instancia judicial, pidieron divorcio 117 parejas que buscaron un abogado para disolver el vínculo matrimonial, mientras que 20 se fueron a la delegación de la Defensoría Pública, para divorciarse.

El doctor Nicolás Fúnez, delegado de la Defensoría Pública en este departamento, destacó que en el año 2016 atendieron 1,073 casos, de los cuales 448 fueron solicitudes de divorcio y 46 de ellas provinieron de la zona rural de Chinandega, siendo el 93 por ciento que la madre pidió una pensión alimenticia para sus hijos.

“Para este año 2017, llevamos 52 peticiones, de las cuales han salido 20 sentencias, entre ellas 17 promovidas por hombres y solamente tres mujeres, todas estas de la zona urbana de Chinandega”, refirió Fúnez.

“Es contradictorio. Aquí en los ocho meses de este año, la Defensoría Pública solamente unió en matrimonio  a tres parejas, de la religión evangélica, es decir, son más los casos de divorcio que llegan, sobre de todo de parejas jóvenes que en corto tiempo de vivir juntos, deciden apartarse”, indicó.