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El experto en transformación digital, Newton Donadio, brindó una conferencia a 270 delegados de 53 instituciones de Gobierno sobre el tema transformación digital en el marco de la XIII Feria Tecnológica Internacional organizada por Comtech. En esta entrevista,  destaca que para un Gobierno la transformación digital debe estar ligada con el uso de la tecnología para que los ciudadanos puedan interactuar con los servicios públicos de la misma manera que lo hacen con los sectores comerciales.

¿Cómo actúa la transformación digital en el sector público?

Las tecnologías digitales siguen incorporándose diariamente a nuestra vida cotidiana y desafían constantemente a los entes locales y nacionales a adaptarse a esta tendencia de la transformación digital. 

En los tiempos que corren, los entes gubernamentales no solo están con el gran desafío de hacer más con menos dinero, con presupuestos escasos y necesidades básicas que compiten por los mismos recursos financieros. La era de la transformación digital puede ofrecer a los entes públicos la oportunidad única de implementar nuevas tecnologías para aprovechar el poder de los servicios en línea para ganar en eficiencia operativa y, al mismo tiempo, satisfacer las crecientes demandas de la gente. 

¿Qué implica esa transformación?

Los Gobiernos son los actores principales en la consecución de una transformación digital, para ello deben diseñar una arquitectura de gobierno digital integrada y abierta compuesta por cuatro camadas: infraestructura, orquestación, servicios y aplicaciones. Además de promover la implementación del programa partiendo por los servicios prioritarios y self-service para los ciudadanos en ciclos cortos y alineados con los requisitos identificados.

Ante este panorama se debe invertir tiempo en la identificación y planificación de las necesidades y los servicios requeridos por los ciudadanos. También construir un programa consistente y factible de ejecución y tener una plataforma de tecnología abierta y flexible para la adopción gradual de la transformación digital.

¿Cómo valora el proceso de transformación digital en Nicaragua?

Estamos compartiendo con el Gobierno de Nicaragua para aplicar mejores prácticas que se utilizan en tendencias de gobiernos mundiales.

La relación con Nicaragua ha sido una cosa fantástica, porque Nicaragua tiene la mayoría de la población joven y tenemos como responsables para este tipo de oportunidades a jóvenes (…) y eso te permite tener más ventajas porque la población está abierta a cambios y los Gobiernos tienen más oportunidades de adaptarse al cambio.

Países como Nicaragua deben adaptar la tecnología a las condiciones específicas del país, para lo cual adicional se necesita una plataforma de recursos humanos calificados como ingenieros y científicos que sean capaces de lograr que el país asimile y adapte las nuevas tecnologías. Sin embargo, el país tiene buena atracción en el exterior en todos los sectores económicos  y eso facilita la transformación.  

¿Cómo se aplica a un país la transformación digital?

Podemos hacer uso de la tecnología para salir de modelos monolíticos y eso posibilita la creación de mayores servicios de manera ágil, comparando el modelo tradicional con el modelo actual hablamos de internet de las cosas. Por ejemplo, en el sector de agricultura se puede colocar sensores para mejorar la presión, la temperatura, la cantidad de agua, hacer análisis, mejorar la práctica para aumentar la productividad y todo eso tiene un impacto tremendo en el sector agrícola.

Podemos poner plataformas digitales para universidades públicas y privadas, que sin duda harán de la enseñanza más interactiva, permitiendo que trabajen como una sola plataforma educativa, reduciendo considerablemente los costos, evitando duplicar los gastos en recursos e infraestructura, permitiendo que ese presupuesto pueda ser invertido en otras necesidades que demanda el sector educativo.

Para el sector salud, el cual está asociado con internet de las cosas, se crean  plataformas digitales para solicitar medicamentos a beneficio de pacientes, llevar control detallado de expedientes de la población que ayude a minimizar el impacto de las epidemias y anticiparse a estas a través de análisis de datos estadísticos. 

¿En qué beneficios se traduce?

Ayuda a mejorar la innovación en la relación con los ciudadanos; mejora la capacidad para satisfacer las expectativas de los ciudadanos; agiliza los procesos de toma de decisiones para apalancar los procesos de planificación de políticas públicas; apalanca la implementación de nuevos servicios; permite la reducción de costos operativos; aumenta la colaboración cruzada entre los departamentos de las reparticiones, mejorando la productividad de áreas centrales y delegaciones descentralizadas; permite la revisión y el rediseño de viejos procesos; da mayor agilidad a las áreas de informática para satisfacer las necesidades de los entes públicos; mejora la posición competitiva, logrando ofrecer servicios digitales comparables con sectores privados  que proporcionarán eficiencias operativas a corto plazo.

¿Cuál es el primer paso para entrar en la transformación digital?

Primero es comprender cuáles son las necesidades de los ciudadanos que atiende cada institución para poder cualificar los servicios. Después de eso mirar la parte de arquitectura, implementar procesos transaccionales, de esa forma tendremos implementación gradual, rápida, mejorar la percepción de los ciudadanos. 

Para garantizar el éxito de este proceso de transformación digital en el sector público, una premisa fundamental es conformar un comité interinstitucional con amplias facultades para definir, impulsar y desplegar una estrategia digital de gobierno, integral y coherente con los objetivos que se persiguen y que además dichos objetivos sean alcanzables, medibles y de impacto real en la sociedad. 

Este comité puede llevar adelante tanto los cambios organizacionales, de procesos, de infraestructura tecnológica y de aplicaciones, teniendo al ciudadano en el centro de todo el proceso transformativo, atendiendo a todas las verticales de gobierno: salud, educación, transporte, agricultura, y promoviendo la economía digital.

Un beneficio directo del accionar de este comité es generar ahorros en infraestructura, eliminando silos institucionales y desarrollando una cultura de interoperabilidad entre instituciones y desarrollando una infraestructura de gobierno como proveedor de servicios. 

La composición de este comité no es precisamente de carácter técnico únicamente, en él deben participar activamente los principales representantes de las diferentes verticales de gobierno que conocen y comparten la visión del gobierno. 

Desafíos inherentes a la transformación digital pueden impactar positivamente en los procesos de la administración pública, pero esto no necesariamente debe hacerse en forma abrupta, se puede hacer en pasos incrementales, dentro de un plan maestro de transformación digital integral, de largo plazo, para ir progresivamente, informatizando procesos e incorporando conceptos de gestión digital dentro de las organizaciones, como las modernas iniciativas que se están llevando a cabo para la digitalización de expedientes en distintos organismos, sin dudas, un gran paso al frente en eficiencia operativa y calidad de servicio al ciudadano. Para que, finalmente, impacte positivamente en la gente, que debe ser el fin de todo nuevo proyecto de modernización del Estado.

Igualmente se debe crear una ‘transformación mental’, lo que quiere decir tener una mentalidad abierta a los cambios, que entienda que la transformación digital no es una herramienta más de negocio, sino un todo que toda organización debe incluir.

Una mentalidad que entienda que el tiempo es la variable más escasa y el recurso más importante que tenemos.

¿Qué desafíos tiene la transformación digital?

Hay muchos desafíos que enfrentan las organizaciones del sector público cuando se ingresan en la transformación digital. 

Uno de los principales es el financiamiento. Conseguir los fondos necesarios para iniciar un nuevo proyecto siempre es un desafío. Actualmente, las organizaciones del sector público enfrentan un dilema: deben hacer más con menos mientras tratan de satisfacer las nuevas demandas de los ciudadanos. Con las nuevas y más eficientes tecnologías digitales, los costos a largo plazo se reducen en relación con los antiguos procesos manuales. Aunque los presupuestos del sector público son disputados por distintas necesidades básicas y presiones políticas válidas, la oportunidad de innovar se hace viable y necesaria, si se logra obtener financiamiento para trabajar con nuevas tecnologías digitales que vienen bajando su costo año a año.

Otro inconveniente es en relación con los actuales sistemas. Muchas organizaciones del sector público operan una gama amplia de sistemas heredados y obsoletos que necesitan reemplazo y que actualmente representan altos costos de mantenimiento.

¿Cómo superarlo?

Cuando una organización del sector público está preparándose para reemplazar un viejo sistema, es importante que incluya en las nuevas capacidades digitales como aplicaciones móviles, colaboración, multicanalidad para la atención del ciudadano, redes sociales, internet de las cosas o acceso público a la información de interés general.

Para abordar estos desafíos, las organizaciones deben adoptar un enfoque sistémico que empiece con la aprobación interna del proceso de modernización y termine con un plan con perspectiva a largo plazo. Requiere de un enfoque de arriba hacia abajo. Las autoridades son las principales impulsoras del proyecto que debe ser entendido y apoyado por todos los actores involucrados. El apoyo de los equipos internos es vital para que los procesos de cambio lleguen a ser efectivamente implementados. En este punto, un buen plan de comunicación es clave para el éxito. Además, el apoyo y la participación activa de los jefes intermedios de los distintos departamentos es necesaria para liderar el cambio y lograr los objetivos de la transformación digital, migrando efectivamente los viejos sistemas y procesos. 

Tanto en el sector público como en el privado existen numerosos desafíos que deben ser abordados correctamente para avanzar en forma efectiva con las iniciativas de transformación digital. La gran oportunidad de ganar eficiencia y agilidad en los procesos justifica ampliamente embarcarse en este viaje. 

¿Qué le pasaría a una organización que no se adapte?

La transformación de la cultura corporativa requiere de incorporar la formación y la innovación como procesos permanentes, y de diseñar estrategias de comunicación multicanal. Las organizaciones tienen que asumir que, en un entorno que cambia a gran velocidad, la supervivencia y la competitividad dependerán cada vez más de la capacidad de la organización para aprender y cambiar más rápido.

No se trata que la tecnología y lo digital sean una posible herramienta de mejora para nuestros procesos, sino se trata de repensar, cambiar los procesos y modelo de negocio actual, para adaptarlo a todas las ventajas que la tecnología y este mundo maravilloso nos puedan otorgar.