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Dos mujeres fueron asesinadas entre la noche del domingo y la tarde del lunes en los municipios de Bonanza y Siuna,  Región Autónoma del Caribe Norte de Nicaragua. Mientras ayer en los juzgados de Managua, Pedro Jiménez Cantarero, el hombre que hace 13 años decapitó y mutiló en Tipitapa a su entonces pareja Silvia Aguirre Palacios, solicitó su libertad.

La noche del domingo, en Bonanza, murió tras ser mutilada un pie y un brazo Dora del Rosario Hurtado, de 50 años. En el ataque resultó lesionado de gravedad un niño de 12 años. La víctima era originaria de Río San Juan.

El agresor fue identificado por la Policía Nacional como Santos González, quien ya fue capturado. Se conoció que este era la pareja de la víctima, algo que las autoridades aún no han confirmado. 

La tarde del lunes fue asesinada a machetazos en la comunidad Las Barandas, la joven Esther Cortedano Lúquez. Su agresor fue identificado como Alexander Martínez, quien era su actual pareja. 

La vicepresidenta Rosario Murillo informó a través de medios oficialistas que el femicida ya había sido detenido por la Policía Nacional, y condenó el crimen.

“Condenamos cualquier crimen, pero el femicidio es condenable desde cualquier punto de vista. Es dolorosísimo, sufren mucho las familias donde se dan estas tragedias. Pero no nos quedamos en la condena, el compromiso es trabajar para prevenir la violencia”, expresó Murillo.

Decapitador pide libertad

“Decime ¿dónde dejaste la cabeza de mi hermana?”,  volvió a preguntar ayer Sonia Aguirre Palacios a Pedro Jiménez Cantarero, el hombre que en octubre del 2004 decapitó con una motosierra a su entonces pareja Silvia Aguirre. La pregunta lleva 13 años sin respuesta. 

Sonia Aguirre, con voz entrecortada insistió con la pregunta porque cada vez que va a los juzgados los hijos de su fallecida hermana le piden que cuestione al hombre sobre dónde dejó la cabeza y la pierna de su madre.  Pedro Jiménez se mostró imperturbable. 

“Mis sobrinos han crecido sin el amor de su madre, ellos nunca han podido hacer un regalo para su mamá. El niño un día hizo un trabajo manual en la escuela para el Día de las Madres (30 de mayo),  y fue a dejarlo  a la tumba de su mamá”, relató Sonia Aguirre, sin evitar que las lágrimas le humedecieran las mejillas.

Silvia Aguirre  fue asesinada por Pedro Jiménez Cantarero el 24 de octubre del 2004. El crimen ocurrió en un predio montoso, en la carretera a San Francisco Libre, pero fue hasta un día después que su cuerpo decapitado y con una pierna cercenada fue encontrado por campesinos de la zona.  

El abogado Alfredo Gutiérrez al presentar el incidente de prescripción de la acción penal por cumplimiento de condena, alegó ante la jueza Roxana Zapata , que su representado a la fecha tiene 25 años y un mes de estar en prisión tomándole en cuenta el tiempo laborado en el penal.

Hasta ayer Pedro Jiménez había laborado  ocho años y cuatro meses que equivalen a 3,074 días, que sumado a los 13 años de efectiva prisión totalizan los 25 años y cuatro meses, pero si le cuentan dos días de prisión por cada día laborado, explicó.

La fiscal auxiliar Catalina Hernández indicó que aun sumándole a Pedro Jiménez el tiempo que ha trabajado en la cárcel,  éste solo ha cumplido 21 años y siete meses de los 25 años a los que fue condenado por el crimen de Silvia Aguirre, quien para octubre del 2004 tenía 23 años.

Lo anterior significa que a Pedro Jiménez todavía le faltan tres años y cinco meses, según la Fiscalía. La titular del Juzgado Primero de Ejecución de Sentencia y Vigilancia Penitenciaría, Roxana Zapata, anunció que en los próximos cinco días resolverá el incidente promovido por la defensa de Pedro Jiménez.

Mientras se realizaba la audiencia, en las afueras de los juzgados de Managua organizaciones de mujeres y familiares de la víctima exigían que el reo Jiménez cumpla toda su condena.

Un expediente de evaluación de conducta del cinco de junio de este año, firmado por el director general del Sistema Penitenciario Nacional (SPN), Julio Guillermo Orozco, indica que “tomando en cuenta el tipo de delito por el que Pedro Jiménez Cantarero guarda prisión, somos del criterio que no se encuentra apto para reintegrarse a la sociedad”.

41 mujeres asesinadas

En lo que va del año 41 mujeres han sido asesinadas, según el Observatorio de Violencia de Católicas por el Derecho a Decidir (CDD). En los primeros cinco días de septiembre ya se registran dos femicidios. 

Esta semana el Gobierno anunció que implementará una campaña en alianza con las iglesias para promover el respeto hacia las mujeres desde la familia, la escuela y la comunidad. 
“Debemos promover el respeto de hombres a mujeres desde la escuela, sobre todo por la cultura machista y patriarcal que hemos tenido. Condenamos cualquier crimen, pero el femicidio es condenable desde cualquier punto de vista. Es dolorosísimo, sufren muchos las familias donde se dan estas tragedias. Pero no nos quedamos en la condena, el compromiso es trabajar para prevenir la violencia”, sostuvo ayer la vicepresidenta Rosario Murillo.

Murillo anunció que el Ministerio de la Familia repartirá a casa al menos un millón de cartillas con mensajes alusivos a la prevención de la violencia. 

“Para que una campaña de este tipo sea eficaz, no solo se debe trabajar con las iglesias. También debe incluir la opinión de especialistas en violencia de género y psicólogos que hayan tratado estos casos”, recomendó Magaly Quintana, directora de las CDD.

Tres mujeres son amenazadas con ser decapitadas

 Al menos tres mujeres de Managua han sido amenazadas en los últimos días con ser decapitadas, según Magaly Quintana, directora de la organización Católicas por el Derecho a Decidir (CDD). 

Los casos se concentran en barrios del Distrito V de Managua y han sido amenazadas por sus parejas. “Hemos tenido conocimiento de estas amenazas que son serias. Ya estamos trabajando con estas mujeres, y están recibiendo asesoría legal y atención psicológica para que puedan denunciar. Lo que sucede es que están aterradas y no se atreven a denunciar por miedo a sus agresores”, dijo Quintana.

Las amenazas surgen cuando el país aún se encuentra conmocionado por el crimen atroz en contra de Karla Estrada Rostrán, quien fue decapitada por su pareja Francisco Ariel Mercado, y cuya cabeza fue recuperada por la Policía Nacional el pasado domingo.

Las mujeres que están recibiendo amenazas de decapitación, según Quintana, también son víctimas de violencia física y psicológica de parte de sus parejas, pero por miedo a estos no se atreven a denunciarlos. Sin embargo, Quintana comentó que los casos pasarían a manos de la Policía Nacional para evitar más muertes de mujeres.