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La joven nicaragüense Alejandra Narváez es una de las 800,000 personas que perderán el permiso de trabajo, por la nueva orden ejecutiva que el presidente norteamericano Donald Trump impusiera este martes, a través de su fiscal general Jeff Sessions, quien anunció que el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en inglés), quedará suspendida dentro de seis meses, dejando en el limbo a miles de jóvenes que fueron protegidos por la orden ejecutiva del presidente Obama en 2012, donde otorgó permisos de trabajos a menores de 16 años que entraron de una forma irregular al país estadounidense antes de esa fecha.

Narváez, quien llegó a los Estados Unidos cuando tenía 12 años, dijo encontrarse con los “ánimos por el suelo”, al enterarse que solo le quedan seis meses con el permiso de trabajo el cual obtuvo por la ley ejecutiva del presidente Obama. 

La joven forma parte del grupo de 2,506 nicaragüenses, que según el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, por sus siglas en inglés) se han visto beneficiados con el programa DACA desde el 2012.

Los principales Estados de residencia de los nicas beneficiados con este programa son California, Texas, Illinois, New York y Florida.

Alejandra Narváez renovó recientemente su permiso y tiene fecha de vencimiento para abril 2019, pero la nueva orden presidencial la ha dejado en ascuas. “No quiero regresarme a Nicaragua, no quiero llegar y ser una carga más para mi abuela. Más de la mitad de mi vida la he vivido acá (En Estados Unidos), ya no recuerdo mucho de Nicaragua y regresarme sería empezar de nuevo”, declaró Narváez, quien se enteró de la suspensión de su permiso de trabajo el día de su cumpleaños.

La joven jinotepina, quien ahora tiene 27 años, resaltó además que todo el tiempo que ha vivido en el país estadounidense siempre ha puesto mucho empeño en sus estudios y en su trabajo para sobresalir en el país norteamericano. “Siempre he trabajado para tener mis cosas y ser independiente, he pagado mis impuestos a tiempo, nunca he tenido problemas con nadie, y siempre trato de ser un ejemplo para la sociedad, no entiendo porqué ahora nos hacen esto”, dijo con voz entrecortada.

Reforma migratoria

Diana Ortiz Girón, una joven mexicana, quien tiene una maestría en la Divinidad de la Universidad de Harvard, también ha perdido su permiso de trabajo, pidió este martes a los congresistas norteamericanos, desde una conferencia de prensa realizada en las instalaciones de la organización pro migrantes MIRA, ubicada en Boston, a que pasen una reforma migratoria en pro de los jóvenes portadores del DACA, para que de esta forma terminen con la pesadilla que están viviendo miles de jóvenes a quienes se les ha truncado sus sueños con la nueva orden presidencial.

“Los congresistas no tienen la mínima idea de lo que significa vivir en la sombra, despertar y no saber si seremos deportados el día de mañana. Cada año estamos pendientes del correo para saber si nos aprobaron nuestro permiso de trabajo, para demostrar a nuestro empleador que estamos autorizados para seguir laborando en este país. Yo tengo amigos que tienen el DACA y que son científicos, profesores y abogados que perderán sus trabajos, porque sus permisos de trabajos serán cancelados y ahora no podrán demostrar a sus empleadores que están autorizados para trabajar en este país, eso dejará a sus familiares sin un ingreso para hacerle frente a la dura situación económica que se vive en este país”, relató la joven ante los medios de comunicación.

Repudio de autoridades

Luego de haberse conocido que los portadores del DACA tienen solo seis meses de vigencia con su permiso de trabajo, mientras el Congreso estadounidense decide el futuro de estos jóvenes; políticos y entidades no gubernamentales cerraron filas en contra del presidente Donald Trump, a quien tildaron de “diabólico”.

“En vez de que estos jóvenes vayan a dormir tranquilos y se levanten el día de mañana planificando su futuro, el presidente Trump está dejando nuevamente a estos jóvenes con un futuro incierto y vulnerable a una deportación, y sin la oportunidad de trabajar de una forma legal en nuestro país. Esto me rompe el corazón y es injusto lo que el presidente les ha hecho, es diabólico, está castigando a estos jóvenes que no tienen otra casa más que los Estados Unidos”,  expresó el senador por Massachusetts, Ed Markey, quien prometió a los jóvenes que luchará desde el Congreso norteamericano para buscar una solución al problema lo más pronto posible. 

El alcalde de Boston se refirió a la medida del presidente como una “persecución” hacia los jóvenes del DACA y no como una medida ejecutable. “El presidente está castigando a nuestros jóvenes no por lo que han hecho, si no por quiénes ellos son. Ellos son jóvenes soñadores y luchadores que llegaron a este país desde niños, ellos han crecido en nuestras comunidades de una forma pacífica y muchas veces con honores de sus escuelas. Quiero decirle al presidente que no vamos a dejar a estos jóvenes solos, vamos a pelear por ellos hasta el final, estamos comprometidos con ellos y usted señor presidente no es bienvenido en Boston”, dijo eufórico el alcalde.

Por su parte, la Fiscal de Massachusetts, Maura Healey, adelantó que se ha reunido con los fiscales de California, Nueva York, Washington, Nuevo México entre otros, para demandar al presidente Donald Trump por la nueva medida antimigratoria. Aunque no reveló la fecha de la demanda, dijo que sería muy pronto. Cuando se le consultó a la fiscal general sobre qué consejo les daba a todos los portadores del DACA que residen en este Estado, aconsejó a todos los jóvenes que no tengan miedo y que reporten cualquier tipo de acto de discriminación a su oficina. Para eso, puso un número telefónico a disposición de las personas que se vean afectadas por tipos de actos de xenofobia llamando al: 1-800-994-3228.

Lo que DACA significa para los “dreamers”

migración • El gobierno de Donald Trump anunció este martes la terminación de un programa de la era Obama para formalizar temporalmente a inmigrantes llegados a Estados Unidos de niños, la mayoría de América Latina, augurando una tormenta política sobre estos indocumentados llamados “dreamers”.

“El programa conocido como DACA, que fue establecido bajo la administración de Obama, está siendo rescindido”, declaró desde la Casa Blanca el fiscal general, Jeff Sessions, sobre el plan Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), creado en junio de 2012.

¿Qué es el DACA?

Es el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (Deferred Action for Childhood Arrivals). Otorga permisos de estadía y trabajo de dos años, renovables, a quienes llegaron ilegalmente Estados Unidos siendo niños. Evita temporalmente la deportación, pero no garantiza la ciudadanía futura, ni la residencia permanente.

¿Cuándo y por qué se creó?

Fue creado por decreto el 15 de junio de 2012 por el entonces presidente demócrata Barack Obama, ante la imposibilidad de aprobar en el Congreso, dominado por los republicanos, la Ley Dream (Development, Relief and Education for Alien Minors Act), o Ley de Fomento para el progreso, alivio y educación para menores extranjeros. Por eso, a los inmigrantes traídos de niños a Estados Unidos se los conoce como “dreamers” (soñadores).

¿Qué pasará con los “dreamers”?

Para acceder al DACA, los “dreamers” deben entregar al Estado todos sus datos personales. Muchos beneficiarios temen que al perder los permisos de residencia y trabajo, las autoridades migratorias usen esa información para localizarlos y deportarlos fácilmente.

¿Qué consecuencias tiene?

En la resolución de Trump, todos los que tengan sus permisos vigentes están a salvo. A quienes se les venza su permiso de residencia en los próximos seis meses pueden renovarlo antes del próximo 5 de octubre. Pero no se aceptarán nuevas solicitudes.

Cuando estos permisos expiren, las personas no tendrán la posibilidad de trabajar legalmente, y en teoría podrían ser deportados en cualquier momento, aunque la actual política solo amenaza a aquellos inmigrantes que han cometido delitos graves.

La Casa Blanca indicó que el período de seis meses de gracia le da una oportunidad al Congreso, si quisiera, de diseñar una legislación que podría reemplazar a DACA y fortalecer sus bases legales.