•   León, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Un equipo de artesanos, entre costureras y mecánicos, trabajan en el mantenimiento y confección del vestuario que exhibirá “Florentina”, la gigantona más grande Nicaragua, que en los últimos cinco años se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de la Ciudad Universitaria.

Florentina mide 11 metros con 40 centímetros de alto y por lo general luce un vestido colorido en el que se utilizan más de 300 yardas de tela, además de accesorios como una banda con su nombre, sombrero, aretes y collares.  A partir del 2 de noviembre será colocada como todos los años en las afueras de la municipalidad. Jacinto Salinas, promotor cultural y miembro de la organización “León, un Destino por Descubrir”, considera que la gigantona Florentina es admirada por visitantes nacionales y extranjeros. “Todas las personas desean tomarse fotos con la gigantona, no solo es la más grande de Nicaragua sino que representa al principal personaje del tradicional baile de la gigantona leonesa”, dijo.

Florentina es resguardada y exhibida permanentemente en las instalaciones del Museo de Leyendas y Tradiciones “Joaquín de Arechavala”, pero entre noviembre y enero permanece en exposición en las afueras de la municipalidad como un ingrediente que se suma a las festividades de fin de año y año nuevo. Olga Maradiaga, responsable del departamento de Educación y Cultura en la Alcaldía de León, explicó que además de cambiar el vestido de Florentina se le va a rehabilitar su rostro, cabello y brazos. En el caso del enano cabezón sufrirá algunas modificaciones en su cuerpo y su cabeza, y también tendrá una vestimenta nueva.

“La gigantona es parte de nuestra tradición, tenemos que conservar y promover nuestras raíces culturales, y por eso estamos restaurando ambos muñecos gigantes para que sean admirados por todo el mundo”, afirmó Maradiaga, quien confirmó que cada año se destinan alrededor de C$200,000 en el mantenimiento de Florentina y el Enano Cabezón.

Este año se instalará una baranda al estilo colonial para resguardar a ambos muñecos gigantes.