•   Miami, Estados Unidos  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Hilda Diesen, una nicaragüense de 60 años que vive en la ciudad de Marathon en el archipiélago de los Cayos en Florida, cree que lo perdió todo tras el paso de Irma. 

“No sabemos qué pasó en los Cayos, qué quedó en pie, lo único que sabemos es que todo está inundado, que los vientos habían derribado casas, árboles, pero desde las diez de la mañana (de ayer) ya no dicen nada ni en la televisión”, comentó Diesen desde Jacksonville, una ciudad ubicada a 500 km. de Miami, adonde llegó hace diez días para acompañar a su hija a una cita médica, pero una semana después las autoridades bloquearon la entrada a los Cayos e iniciaban las labores de evacuación. “Dejé mi carro allá, dejé todas mis cosas, yo no traje nada más que tres mudadas. Yo vivo a la orilla del mar, no creo que haya quedado nada”, dice. 

Hasta el momento, las autoridades estadounidenses han dicho que en los Cayos los vientos azotaron con ráfagas de 215 kilómetros por hora, y ya se reportaban tres personas muertas en accidentes de tránsito. Otro aspecto de la inundación en la Habana.

Miami inundado

Ramón Zapata, un nicaragüense de 50 años que vive en el condado de Miami Dade, llevaba al menos 24 horas encerrado en su casa, a la cual reforzó con madera en las ventanas, puertas y en el mismo entechado. 

Además: Trump aprueba la declaración de desastre en Florida por el huracán Irma

“Después de la una de la tarde (de ayer) fue increíble, no paraban los vientos, se cayó una gran cantidad de árboles enfrente de mi casa, las calles están bloqueadas”, refirió Zapata, quien vive con otros cuatro familiares. 

El nicaragüense, quien tiene 32 años de vivir en Miami, afirmó que aunque tienen servicio de electricidad no cuentan con internet y solo pueden informarse mediante televisión por antena. Por esa razón saben que el huracán Irma desvió su rumbo y hasta la noche de ayer había disminuido su categoría a 2. 

Lo que se sabe de los huracanes Irma y José

La falta de internet o la señal débil de telefonía era una de las razones por las que comunicarse desde Nicaragua con algunas ciudades de Florida era difícil, a menos durante horas de la tarde y noche de ayer. 

Zapata espera volver al trabajo a las 7 a.m. de hoy, pues labora para la municipalidad de North Miami y está convocado para trabajar en la limpieza al menos hasta las 7 de la noche. 

135 mil nicaragüenses viven en el estado de Florida, de los cuales el 90% reside en el área metropolitana de Miami, según el último censo de los Estados Unidos realizado en 2010.

Hoy inicia recuento 

Se teme que la cifra de muertos aumente una vez las condiciones meteorológicas permitan el trabajo de los equipos de socorro.

Se espera que el personal de auxilio y los suministros de primera necesidad lleguen a los Cayos en la mañana del lunes.

El vicepresidente de EE. UU., Mike Pence, explicó el domingo en una visita a la sede de FEMA en Washington que, debido al paso del huracán, “los vientos son todavía demasiado fuertes para poder mover misiones de rescate”.

José permanece como categoría 4 en su camino a aguas abiertas del Atlántico

Una vez que las condiciones lo permitan, agregó, los equipos de emergencia se desplazarán a los lugares requeridos para “asegurarse de que todos reciben ayuda”.

Aún es pronto para un balance de los daños materiales ocasionados por Irma, pero entre sus consecuencias se cuentan ya la pérdida de electricidad en más de dos millones y medio de inmuebles (el 27% del estado), así como el colapso de dos grandes grúas de construcción en el Downtown de Miami y un techo arrancado en un edificio de un barrio cercano.

Esos incidentes, que no han dejado heridos, se suman a la caída de árboles y las vías anegadas, una situación que se prevé que empeore con el aumento progresivo del nivel del mar al paso de Irma.

De hecho, el gobernador de Florida, Rick Scott, ha dicho que esa es “la mayor preocupación” y los reporteros de las grandes cadenas nacionales insisten en que quien más mata en los huracanes no es el viento sino el agua, para que los ciudadanos no se confíen y salgan a la calle.

Para evitar eso, el condado de Miami-Dade ha impuesto un toque de queda desde hoy a las 19:00 hora local (23.00 GMT) hasta mañana a las 07:00 (11.00 GMT), mientras la ciudad de Miami hará lo mismo comenzando una hora antes.

El presidente Donald Trump dijo que visitará Florida “muy pronto” y alabó la gestión que están haciendo FEMA y la Guardia Costera, en unas breves declaraciones a su llegada a la Casa Blanca tras pasar el fin de semana con su gabinete en el retiro de Camp David (Maryland).

El presidente firmó ayer la declaración de “gran desastre” en Florida por Irma, que permitirá la llegada de fondos federales, mientras el Pentágono anunció que mantiene movilizados más de 7,400 efectivos para hacer frente al potente huracán.