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La salud visual de la mayor parte de la población nicaragüense, y a nivel mundial, está en riesgo por la exposición de los ojos a la luz emitida por los aparatos electrónicos, advirtió el optómetra colombiano César González.

A largo plazo, la radiación de las luces artificiales, pantallas de teléfonos, tablets, computadoras y televisores, tiene consecuencias irreversibles en la vista y puede causar ceguera, explicó González a profesionales nicaragüenses de la salud visual, durante el IV Congreso Nacional de Actualización en Optometría, celebrado este fin de semana en la capital. 

El daño es provocado por “la luz azul”, como se llama a la radiación, que está presente en todos los dispositivos digitales y el sol. “Este tipo de radiación llega directamente a la retina, poco a poco la va quemando, va teniendo un efecto acumulativo y degenerativo; a largo plazo el paciente puede quedar ciego”, aseguró el optómetra. 

Por otro lado, el efecto que esta radiación provoca es más perjudicial para el ojo, porque es imperceptible, está presente en objetos de uso cotidiano y no tiene consecuencias inmediatas, afirmó González.

Los efectos

El especialista aseguró que el impacto de la luz de los aparatos electrónicos en la retina del ojo es similar al que se produce cuando se hace un experimento con una lupa y la luz solar para quemar una hoja. 

“Realmente no hay un tiempo estipulado como tal, quizás diez años; pero lo que sí es cierto, es que el paciente lo que comienza a reportar es que ve una mancha negra al centro del campo visual, y esa mancha negra cada vez se aumenta más, hasta que el paciente se queda solo con la visión periférica”, advirtió González. 

Sin embargo, el uso prolongado de aparatos electrónicos puede provocar otros síntomas como la fatiga visual y la alteración del ritmo del sueño, debido a que la “luz azul” a la que se exponen las personas con sus celulares antes de dormir, es la que regula el ciclo de descanso en el cuerpo. 

El especialista también consideró que un sector vulnerable ante estos daños a la vista son los niños, por lo que es necesario limitar el uso de los aparatos, o usar lentes de protección aunque no necesiten de corrección a un problema oftálmico. 

“Hoy en día los niños asimilan la tecnología de una manera tan natural, y nosotros como padres muchas veces no somos conscientes de que a temprana edad se están exponiendo a que la retina sufra daños”, agregó González. 

Formas de protección 

Finalmente, el especialista subrayó que es importante prevenir las consecuencias graves de la luz irradiada por celulares y tablets con sistemas de protección de los ojos, como anteojos y lentes de contacto.

Los lentes absorben o reflejan la luz dañina para favorecer los niveles de protección aunque las personas no necesiten corrección de problemas oftálmicos, como miopía o astigmatismo, señaló González. 

“Decirles que no usen la tecnología eso es imposible. Hoy en día pasamos casi todo el día mirando este intermedio, cercano y muy cercano. La única alternativa es la de protección”, añadió. 

Además, se recomienda posicionar los aparatos electrónicos a una distancia de 40 centímetros y procurar usar lentes de protección en todo momento y en cualquier situación, concluyó.