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Las infecciones respiratorias agudas (IRA) constituyen la patología que más ha afectado a los nicaragüenses este año. Entre el 1 de enero y el 10 de septiembre, se detectó a 1,162,043 pacientes positivos con esta afectación a nivel nacional, lo que representa un incremento del 14% en relación al mismo período del año pasado, revelan los registros del Boletín Epidemiológico Semanal del Ministerio de Salud (Minsa).

El doctor Pablo Amaya, director de la Asociación Nicaragüense de Neumología, señala que las infecciones respiratorias agudas en Nicaragua son producidas por los cambios bruscos en la temperatura y aumentan en épocas lluviosas, debido a que esto facilita la proliferación de los virus en el ambiente. 

Estas enfermedades respiratorias son de tipo viral, lo que predispone también a que otras bacterias compliquen una simple gripe y se provoque una “sobreinfección”, señaló Amaya. 

“Los virus rompen las barreras de defensas naturales y eso te hace más susceptible ante las infecciones bacterianas. Pero también cuando hay infecciones por bacterias, eso te predispone a infecciones virales. De tal manera que la afectación es bidireccional”, señaló el neumólogo. 

El especialista agregó que un aspecto que incide en la alta prevalencia de este tipo de enfermedades en el país es la falta de hábitos de higiene, principalmente el lavado de manos y no uso de mascarillas cuando el paciente ya tiene la infección.

Esto contribuye a que haya más personas infectadas, puesto que los virus y bacterias se contagian por medio de secreciones nasales y estornudos que se propagan en el ambiente, agregó Amaya.

Pacientes crónicos vulnerables

Usualmente las infecciones respiratorias agudas, como la gripe o la bronquitis viral, no dejan secuelas mayores en las personas, pero estas sí tienen relevancia en la salud de pacientes con enfermedades crónicas, como la diabetes, insuficiencia renal crónica, enfermedades cardíacas o del hígado, afirmó el doctor Amaya. 

Aunque el reporte epidemiológico del Minsa no especifica cuántos de estos pacientes tienen una enfermedad de base, el Mapa de Salud de 2016, publicado por la misma institución, indica que más de 400,000 nicaragüenses viven con una enfermedad crónica actualmente.

En este tipo de pacientes un cuadro gripal puede descompensar su enfermedad de base, que al mismo tiempo provoca que “no se defienda bien ante la enfermedad, porque es un paciente que se considera inmunodeprimido o con mecanismos de defensa afectados, entonces la enfermedad se comporta de una manera más agresiva”, aseguró Amaya. 

El neumólogo consideró que una vez que un paciente común recibe tratamiento médico por una infección respiratoria mejora, pero el proceso es más delicado para pacientes con daños pulmonares como la bronquitis crónica, asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

 “Gran índice de neumonía”

Las infecciones respiratorias que tienen alta prevalencia en Nicaragua son de tipo viral y posteriormente se complican por infecciones bacterianas, lo que explica el gran índice de neumonía que puede causar la muerte, señaló el neumólogo Amaya. 

Esto también afecta a grupos susceptibles, entre los que se cuentan: niños menores de cinco años, embarazadas y pacientes con enfermedades inmunodepresoras, como el VIH-Sida, leucemias o linfomas, agregó el especialista. 

De acuerdo con información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las epidemias anuales de gripe, que puede convertirse en neumonía cuando se complica, pueden afectar gravemente a todas las poblaciones, pero el mayor riesgo de hospitalización y muerte es más frecuente en los grupos de riesgo señalados. 

Este año, un aproximado de 93,186 nicaragüenses ha sido afectado por un tipo de neumonía y 182 han fallecido por esta causa, apunta el Minsa en su Boletín Epidemiológico.