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En los últimos diez años, miles de nicaragüenses han sido afectados por las enfermedades infecciosas que se han propagado en todo el territorio nacional. Algunas como el dengue, leptospirosis, malaria y conjuntivitis reemergen cada cierto tiempo en dependencia de las condiciones ambientales, afirmó el doctor Miguel Orozco, especialista en salud pública.

La incidencia de las enfermedades infecciosas está relacionada con el manejo del ambiente. Por ejemplo, en épocas lluviosas se transmiten más rápidamente las bacterias y los virus por vectores como los roedores y mosquitos; además de ser un ambiente propicio para la proliferación de virus que ponen en riesgo a la población, señaló Orozco.

¿Alertas o brotes epidémicos?

Los brotes epidémicos son declarados por las autoridades de salud tomando en cuenta las estadísticas registradas en los años anteriores acerca de las enfermedades y el control sobre la propagación de la misma, precisó el doctor Orozco.

“Existe una herramienta que se llama canal endémico, en donde se tienen los registros históricos de cada una de las enfermedades. Cuando las enfermedades salen de su comportamiento histórico estamos ante un brote”, reveló el médico.

En tanto, las alertas son declaradas por el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) y estas son interpretadas también con base en el canal endémico de las enfermedades en una localidad o a nivel nacional.

Con el paso del tiempo estas enfermedades siguen siendo epidemias, pero la población “pierde la conciencia de que está expuesta y deja de cumplir con las medidas de higiene y aquellas situaciones en las que se contagia la enfermedad”.

“Algo que se nos va quedando es el dengue, ahorita hay bastantes casos, pero la población no le hace caso, ya está acostumbrada y entonces no les interesa mucho”, concluyó.