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Jinotega
El profesor de generaciones, Harvey Wells Möller, considerado un erudito de la lengua española, por haber sido escritor, ensayista y dramaturgo, murió el jueves 26, a las 7:52 minutos de la noche, a sus 77 años. El profesor Wells Möller, además, fue historiador, políglota y pintor, y tuvo el mérito de haber revolucionado la forma de interpretar la historia de Jinotega.

Wells Moller, murió después de haber permanecido varias semanas hospitalizado, primero en Jinotega y después en Managua, al agravarse por un cáncer de colon y artrosis.

Sin embargo, su salud empeoró desde hace una semana, y falleció en su domicilio particular rodeado de su valioso tesoro: las pinturas y los centenares de libros que eran sus mejores compañeros. Su casa era visitada antes de su muerte por turistas locales y extranjeros, pues ahí tenía un taller de pintura donde transformaba, con su imaginación, en valiosa artesanía, los paisajes de su pueblo.

Conmoción en el pueblo

Según el joven Elí Saúl Cano, quien cuidó hasta su último día al profesor --el maestro, como solía llamarlo--, lo recuerda como un libro abierto, y asegura que de él aprendió mucho.

Al enterarse de su deceso, familiares, amigos, maestros y ex alumnos, lamentaron profundamente la muerte del historiador Wells, porque han perdido a uno de sus más ilustres personajes y a un maestro de maestros.

Harvey Antonio Wells Möller nació en Jinotega el 9 de febrero de 1932, y aunque su padre provenía de una familia del Condado de Wells, en Inglaterra, y de Hamburgo, en Alemania, Wells se consideró siempre un jinotegano auténtico.

Se bachilleró en el Colegio Salesiano en 1940; obtuvo el título en Ciencias de la Educación en 1981, y durante 17 años dirigió la Escuela Normal de Jinotega, donde en 1985 logró coronar la primera promoción con 99 maestros. En 1999 obtuvo su jubilación.

A pesar de que nunca se graduó como maestro, Wells tuvo el honor de firmar más de 2 mil títulos de su historia de docente.

Hijo dilecto

Harvey Wells Möller fue un incansable investigador sobre la historia jinotegana. También fue un reconocido comentarista de historia y cultura en el programa televisivo “Teleculturama”, y fue considerado el mejor declamador que haya parido nuestra Jinotega a lo largo de su vida.

Por tantos méritos, fue nombrado Hijo Dilecto en 2007, durante la administración del ex alcalde sandinista Eugenio López.

Fue delegado del Ministerio de Educación en los años 70, y desde su jubilación se dedicó a escribir historias y a pintar comales “a mi estilo”, como decía, en la puerta de su casa, y sobre todo resguardaba con mucho recelo las pocas piezas que quedaron del viejo museo de Jinotega, ante la falta de un lugar seguro en la ciudad.

Homenaje del pueblo

Artistas, periodistas y maestros de su época, como la maestra Blanca Onelia López de Rodríguez, se encargaron de rendirle un merecido homenaje ayer en las instalaciones del Consejo de Desarrollo Departamental (CDDJ).

El periodista Jairo Antonio Méndez lamentó la muerte del profesor, porque fue el hombre que, ante todo, siempre defendió su origen y se manifestó orgulloso de sus raíces, al grado de inspirarse en la leyenda de Mixtli, “El Señor de Las Nubes”, para hacer observaciones sobre la personalidad social y espiritual de sus paisanos. A su personaje lo talló en una de sus obras, la cual selló con su pintura.

El cuidador de las nubes

Wells llamaba Mixtli a un joven poco común que se apartaba de su tribu porque prefería sentarse al pie de la montaña a observar las nubes que rodean la ciudad en fugaces recorridos.

A Mixtli le adjudicaba el don de querer hablar con los dioses, pero como éstos castigan la pretensión humana de ser como ellos, Mixtli fue castigado: lo transformaron en una piedra gigante, obligado por siempre a cuidar las nubes de Jinotega.

El cuerpo del profesor Harvey Wells fue velado en las instalaciones del CDD, y su sepelio será hoy sábado a las 9 de la mañana. El cuerpo será acompañado por la escuela municipal de música del profesor Pedro Zeas.