•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

A los 9 años Fender Mora acudió al Centro Nacional de Oftalmología luego que se diera cuenta que en la visión de uno de sus ojos apareció una mancha gris. Hasta ese momento, él consideraba que era “normal” ver con un solo ojo, pero al llegar al consultorio los especialistas le dijeron que tenía catarata congénita, que le obstruía la visión por completo en el ojo derecho. 

Ahora, con 20 años de edad, relata: “Al principio me daba vergüenza y me cohibía por eso, la gente se burlaba porque me veía como bizco o algo así. Pero luego te acostumbrás, forma parte de vos y te da igual”.  

Las cataratas, una enfermedad en la que el lente natural del ojo no permite ver con claridad y que produce ceguera, es el segundo problema de salud visual más frecuente en Nicaragua, afirmó Zoraida Soza, oftalmóloga de la Fundación Oftalmológica Nicaragüense para la Prevención de la Ceguera (Foniprece), en donde se atienden a 30 personas en promedio cada día y se hacen operaciones, principalmente de cataratas, a 12 nicas cada semana. 

Prevención

El caso de Fender es un tipo de cataratas poco común, puesto que la mayoría de los casos de esta enfermedad están asociadas con la edad y se desarrolla gradualmente, lo que no permite que los cambios en la visión sean perceptibles y que las señales no sean detectadas tempranamente, explica el portal web de la Asociación Americana de Oftalmología.  

Por tanto, es necesario prevenir este tipo de ceguera por medio de exámenes visuales constantes, en los que se puedan detectar a tiempo las cataratas y que puedan evitar que el paciente se quede ciego completamente, indicó Soza. 

 “Si el paciente tuviera una costumbre de un chequeo de rutina, se pueden diagnosticar ese tipo de problemas. Es una situación preocupante para ellos, pero tiene un remedio fácil; el problema de cataratas se puede solucionar y mejorar”, señaló. 

La oftalmóloga recomienda que es necesario que los pacientes procuren asistir a chequeos de salud visual al menos una vez al año, para que se puedan detectar posibles defectos en los ojos para prevenir la ceguera. “Lo ideal sería una vez al año, es necesario un chequeo completo”, añadió. 

La salud visual en Nicaragua

Todos y todas, sin importar la edad, están expuestos a desarrollar un trastorno de la salud visual, pero en el país hay pocos oftalmólogos para atender a la cantidad de pacientes que precisan de corrección con lentes o cirugías para evitar la ceguera, afirmó la oftalmóloga Soza.

A nivel nacional, hay unos 140 oftalmólogos, más de la mitad de estos concentrados en Managua, lo que limita la cobertura a toda la población que necesita un buen diagnóstico ante los problemas más comunes de la vista, como la miopía, el astigmatismo y la hipermetropía; y la ceguera provocada por cataratas, que pueden ser vistos a tiempo y tratados con cirugías, señaló el optómetra Abraham Delgado.

“En Nicaragua si existe un déficit para cubrir la necesidad visual, si tenemos muchas ópticas, pero la población es alta, hay más necesidad, entonces necesitamos formar más profesionales de la salud: optometristas y oftalmólogos para abarcar la gran necesidad que tenemos”, indicó.  

Sin embargo, la doctora Soza explica que actualmente se está ejecutando un programa común del Gobierno con la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) para dar más oportunidad a que se formen más oftalmólogos. 

“Antes salían dos o tres oftalmólogos cada año, pero desde hace unos seis años, están saliendo entre ocho y seis. Eso es una gran cantidad. La salud visual en Nicaragua ahorita creo que está teniendo un poquito más de atención, pero siempre está por debajo de lo que se necesita”, agregó.