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San José / Managua
Cientos de miles de dólares dejará de percibir el gobierno de Nicaragua por la suspensión del cobro de visa (25 dólares) a los ciudadanos costarricenses y a los nicaragüenses nacidos en ese país que viajen con pasaporte tico, luego que el presidente Daniel Ortega decretara la suspensión de dicho documento migratorio.

Para los funcionarios diplomáticos del gobierno sandinista, la medida no es negativa si se considera que la decisión presidencial es para atraer el turismo y la inversión del vecino del sur.

El cobro de la visa representa un fuerte ingreso para ambos países. En el caso de Costa Rica (cobra 20 dólares), sólo en el período del 5 al 14 de enero de 2009, recaudó 552 mil 660 dólares en cobro de visas; mientras que el Consulado de Nicaragua, en diciembre último, recaudó 202 mil 540 dólares (25 dólares por la visa a costarricenses).

Nacionales beneficiados

El embajador de Nicaragua en Costa Rica, Harold Rivas Reyes, estimó acertada la derogación de la visa, porque, a su juicio, viene a consolidar las buenas relaciones entre los dos países y motivará que más ticos vengan a hacer turismo.

“Recordemos que en los últimos años los costarricenses a través del comercio, la inversión y el propio turismo ha mantenido una presencia importante en el país. Los mismos empresarios turísticos se han quejado por ese cobro porque vino a debilitar el ingreso de turistas”, opinó.

A la vez, el funcionario expuso que el presidente Ortega viene a darle respuesta a una demanda antigua de los nicaragüenses cuyos hijos nacieron en Costa Rica, como es la libertad de ingresar al país sin cobro de visas.

“Eso te demuestra que nuestro presidente esta buscando cómo atender el tema de los compatriotas en este país, porque los nicaragüenses nacionalizados tampoco tendrán necesidad de sacar la visa. El anuncio llega en buen momento porque viene la temporada de semana santa”, sostuvo Rivas.

El diplomático argumentó que el nuevo decreto también originará que los beneficiados se ahorren tiempo y dinero, porque al no existir la visa consular se irán directamente a la frontera nicaragüense.

Menos trámites

Otro beneficio que observó Rivas Reyes es que al descongestionarse el servicio a extranjeros en los consulados, se permitirá focalizar mejor los esfuerzos a la atención de nacionales y hasta la realización de más consulados móviles.

Nicaragua en la década de los 90 había suspendido dicho cobro y esperaba una reciprocidad del gobierno tico, tras firmar el llamado Acuerdo Lizano-Cuadra, que alejó de la agenda binacional el diferendo con el río San Juan, sin embargo, las autoridades costarricenses dieron largas al asunto.

En 2005 se reactivó el cobro de visas cuando Costa Rica demandó a Nicaragua por la navegación armada en el río San Juan. Se justificó su aplicación para obtener fondos para la defensa que se haría del río en la Corte.

Por el momento, el gobierno tico no ha manifestado si existirá una reciprocidad a la decisión nicaragüense como en diplomacia se establece, aunque actualmente los nicaragüenses residentes o con visas de Estados Unidos y la Unión Europea pueden ingresar a Costa Rica sin que deban sacar una visa tica.

¿Habrá reciprocidad?

Y precisamente esa es la preocupación del presidente de la Comisión Nacional de Asuntos Externos de la Asamblea Nacional, diputado Francisco Aguirre Sacasa, quien no vio con malos ojos la medida presidencial, aunque expresó dudas sobre las medidas de reciprocidad del país vecino del sur.

“Es importante destacar que es una medida que puede contribuir al turismo y beneficia a nicaragüenses y familias nacionalizadas allá, lo que no me queda claro es si le daremos el mismo trato que damos a los países centroamericanos firmantes del CA-4”, expresó Aguirre Sacasa.

El CA-4 es un acuerdo migratorio firmado entre Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala, que permite a los ciudadanos de estos países viajar sin cobro de visas y con un documento de identidad oficial de cada país. Costa Rica está exenta de dicho tratado.

“Como en la mayoría de los decretos del presidente Ortega, en éste hay vacíos que no logro llenar para mis análisis. No sé si los ciudadanos costarricenses llegarán a la frontera y ahí pagarán una visa de ingreso como hacen los ciudadanos de otros países, o si, simplemente, presentarán sus pasaportes e ingresarán como en el CA-4”, interrogó el ex canciller nicaragüense.

“Si es así, me parece que debe revisarse eso, porque en diplomacia las acciones se corresponden con reciprocidad, y no sabemos si Costa Rica demostrará el mismo concepto diplomático”, dijo Aguirre Sacasa.

lmendoza@elnuevodiario.com.ni