Rafael Lara
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La limitada disposición de los gobiernos centroamericanos a la adopción de medidas eficaces para proteger los derechos de los afrodescendientes, la insuficiencia de las medidas para combatir el racismo, la discriminación racial y la xenofobia, entre otras formas de intolerancia, fueron aspectos criticados por las delegaciones centroamericanas en el Primer Foro Regional Centroamericano sobre la situación de los derechos humanos de comunidades de dichas etnias en la región.

Lo anterior fue plasmado en un pronunciamiento firmado por los miembros de la Organización Negra Centroamericana (Oneca), en el Salón de las Banderas de la Cancillería de la República, luego de un análisis de la situación regional.

Joel Dixon, Viceministro de Relaciones Exteriores para asuntos Indígenas, indicó que es tiempo de que los discursos se conviertan en actos y que los gobiernos tengan más incidencia en el desarrollo de las comunidades autóctonas.

Asimismo, señaló que en estos momentos no sólo los pueblos indígenas y afrodescendientes sufren afectaciones, sino que la problemática de la pobreza abarca a toda la población en general.

Peticiones de Oneca

El pronunciamiento surgido del taller exhortó a los Estados a implementar un foro permanente para asuntos afrodescendientes dentro de las Naciones Unidas y en la Organización de Estados Americanos (OEA), entre otras organizaciones de importancia internacional.

Solicitaron que los gobiernos elaboren mecanismos efectivos para la implementación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, a favor de las personas y comunidades afrocentroamericanas, además, que se creen medidas eficaces para eliminar circunstancias conocidas como “perfiles raciales”, por lo cual una persona por sus facciones o color de piel puede ser sospechosa de las autoridades policiales.

Otra petición es el reconocimiento de la cultura y de los aportes de los y las afrodescendientes.

Falta mucho por hacer

Originaria de Bluefields, la abogada Débora Grandison, Procuradora de la Mujer y líder anglicana, afirma que por el color de su piel tanto ella como su hijo, han sufrido la discriminación
“Éste es un documento preparatorio de la región centroamericana para dar seguimiento a la conferencia mundial de Durban, contra el racismo”, expresó Grandison. En el caso de Nicaragua, mencionó que hay avances en la participación política de las poblaciones indígenas y afrodescendientes, así como en la obtención de espacios locales y nacionales, además de avances en la atención en educación y salud, aunque reconoció que aún falta mucho por hacer.

En la actividad participaron aproximadamente 40 representantes de la comunidad negra de Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá.