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SAN CARLOS / RÍO SAN JUAN
Organizaciones indígenas y campesinas que integran la plataforma norte y la coalición antiminera de la campaña “No a la minería en la cuenca del río San Juan”, reunidos en Crucitas, de San Carlos, Costa Rica, emitieron una proclama en la que piden se anule el Decreto Ejecutivo que declaró de interés público y conveniencia nacional el proyecto aurífero Las Crucitas, y hacer propias las demandas del Frente de Oposición a la Minería de Oro de la zona norte, pidiendo la expulsión definitiva de la transnacional Infinito Gold de la zona norte y del país en su conjunto.

Según el nicaragüense Antonio Ruiz, director de la organización Fundación del Río, de Río San Juan, alrededor de 30 organizaciones de Costa Rica y Nicaragua, participaron en el encuentro atendiendo invitación del frente de oposición a la minería de oro a cielo abierto.

Como se ha denunciado reiteradamente, el proyecto de explotación minera a cielo abierto en Crucitas, a tan sólo tres kilómetros del río San Juan, representa una amenaza para el torrente nicaragüense por la contaminación que se produciría, tanto a la flora como a la fauna.

“Solicitamos como coalición antiminera nicaragüense que se respeten los convenios internacionales que en materia ambiental han suscrito ambos países, sobre todo aquellos referidos a la conservación y protección del ambiente y los recursos naturales”.

Entre los considerandos, se indica que la zona donde se autorizó el proyecto minero es de alta vulnerabilidad ambiental, muy cercana al refugio de vida silvestre Maquenque, al refugio de vida silvestre Corredor Fronterizo Norte, y al corredor biológico San Juan-La Selva, cuyos refugios son destinados a la protección de especies en vías de extinción.

“De hecho, la zona donde se autorizó la tala indiscriminada de árboles incluye la especie en veda almendro amarillo (Dipteryx panamensis), que no sólo está amenazada, sino que constituye el hábitat y principal fuente de alimento en época reproductiva de la lapa verde (Ara ambigus), especie que está en peligro de extinción. Además, el proyecto se ubica en el marco de la gran cuenca binacional del Río San Juan, una de las zonas transfronterizas de mayor importancia a nivel regional”.

Expresa que “la eventual operación de explotación del proyecto minero “Crucitas” por parte de la empresa Industrias Infinito y con la complacencia y ayuda del gobierno de turno, vendría a profundizar el empobrecimiento de los pueblos y el deterioro ambiental, social y cultural provocados por la transnacionalización del agro y las economía de los países centroamericanos”.