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Cada 1 de octubre se celebra el Día Internacional del Adulto Mayor, sin embargo en casi todas las sociedades las personas mayores de 65 años suelen verse marginadas, discriminadas, inclusive por su propia familia, o bien desechados de las actividades productivas, son algunos de los escenarios con los que se encuentra una persona al llegar a la vejez. A juicio de especialistas consultados esta situación afecta negativamente a quien la padece.

Eneida Arzate, secretaria de la Fundación Universidad Nicaragüense de la Tercera Edad (Funite), sostiene que con la vejez llegan muchos cambios para la persona tanto en lo físico, emocional y económico. Aceptar y sobrellevar esta nueva realidad es fundamental para poder aprender a envejecer sanamente.

“Las características principales del envejecimiento son biológicas, sicosociales y económicas. Las biológicas son propias de cada ser humano que se desgasta. Ese envejecimiento biológico está influenciado por la dieta, el ejercicio y la atención médica. Los cambios sicosociales están relacionados con la economía y la vida en sociedad; estos dos van a afectar directamente la salud emocional y mental porque el entorno social tiene  que ver mucho para la aceptación o no del adulto mayor en la sociedad”, señaló Arzate.

¿Qué se experimenta?

Por su parte el doctor Milton López Norori (gerontólogo), agrega que los cambios biológicos que experimenta la persona mayor de 60 años de edad están referidos al físico tales como el  descenso de grasa corporal, pérdida de la estatura, disminución del tamaño de algunos órganos, aunado al hecho que los huesos también se tornan más porosos.

“Cuando estamos jóvenes la piel está gruesecita de tejido grasoso, pero a medida que envejecemos esa grasa subcutánea debajo de la piel se va perdiendo, entonces la piel va quedando como más delgada y eso hace que nos arruguemos. Segundo el riñón es un órgano que va haciéndose más pequeño, el otro órgano que cambia, que se hace más pequeño es el cerebro. También los huesos se hacen más porosos”, explicó López Norori.

Ambos mencionan que también la persona experimenta cambios sicoafectivos, en los que las funciones cognitivas se vuelven un poco más lentas, se afianza la personalidad y el comportamiento.

“Es decir si alguien ha sido jovial, esa alegría aumenta, si ha sido malhumorada, irritable como que se hacen peor, se afianza, se potencia la personalidad con que se nace”, dijo López Norori.

¿Cómo sobrellevar estos cambios?

Arzate señala que un aspecto importante para sobrellevar estos cambios de la vejez, está referido a que la misma persona acepte su nueva realidad y que sepa aprovecharla, manteniéndose en contacto con su círculo de amistades, darse tiempo para hacer las cosas que fue postergando durante su vida de joven y adulto trabajador.

“Hay que buscar los pasatiempos, clubes religiosos y también si alguien deseó toda su vida pintar, escribir, viajar, pero no tenía tiempo, ahora que usted está jubilado puede hacerlo, pero programándolo”, dijo Arzate.

Mientras que el doctor López Norori, destaca que durante la vejez una persona puede seguir compartiendo con sus amigos, trabajar como voluntario en algún lugar. Otras recomendaciones que da el galeno son mantener una buena alimentación, actividad física como elementos esenciales para la adultez.

Perspectiva a futuro

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre los años 2015 y 2050, el porcentaje de los habitantes del planeta mayores de 60 años casi se duplicará, pasando del 12% actual, al 22%.

Así mismo, la OMS proyecta que para el año 2050, el 80% de las personas mayores vivirá en países de ingresos bajos y medianos.

En el caso concreto de Nicaragua, según proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), indican que para el año 2050 Nicaragua tendrá una población de 7.3 millones de habitantes, de los cuales 1.2 millones de personas tendrán más de 65 años de edad.