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Abdel García, especialista en cambio climático del Centro Humboldt, indicó que en diez estaciones de medición de lluvias en la región Central y 40 estaciones  en el Pacífico sur, calcularon que la cantidad de precipitaciones que cayó en los últimos días sobrepasó la capacidad de absorción de  los suelos. García señaló como anómalo el hecho de que un sistema de baja de presión en el Pacífico haya causado tanto daño, casi más que por la tormenta Nate en el Caribe Norte.

Las estaciones de monitoreo en Rivas nos reportan que el acumulado de lluvia fue entre 300 y 500 milímetros de lluvias, señaló García.  

“Un milímetro equivale a un litro de agua por metro cuadrado. Y si hablamos de que el acumulado en el Pacífico sur es de al menos 500 milímetros, hablamos de 500 litros de agua por metro cuadrado.  Es una cantidad de agua exagerada con las cuencas desprotegidas, más la humedad acumulada en el suelo, esto  se vuelve un problema. El suelo ya no tiene espacio para seguir absorbiendo. El suelo se va con toda el agua o se va como corriente”, explicó el experto del Centro Humboldt.

“En 24 horas, un acumulado de 40 milímetros es una precipitación que llama la atención. Arriba de 50 es excesivamente húmeda, de 70 milímetros para arriba es una lluvia alarmante. Este parámetro se basa en que en un mes debe caer entre 200 y 300 milímetros. Es decir, que un día normal de lluvia se espera que puedan caer entre 20 y 40 milímetros”, recalcó García.  

Ineter advierte 

Las lluvias podrían  provocar aún más desastres, advirtió ayer el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) y las familias que habitan en comunidades cercanas a los río en las laderas de las cordilleras del Pacífico y Norte del país deben permanecer en alertas a las inundaciones y deslizamientos de tierra.

“Debido a la continuidad de las lluvias” señala el Ineter en un comunicado, “es altamente probable que aún se produzcan crecidas de ríos, aumento del caudal de los cauces naturales, ocasionando inundaciones repentinas y originar deslizamientos en las laderas de las cordilleras y partes altas”, agrega.

La institución recomienda  “cumplir las orientaciones” del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred).  Los poblares de la región del Pacífico, Central y Norte del país deben estar atentos a las sugerencias del Sinapred  para “prevenir pérdidas de personas”.

Hasta ayer por la tarde se contabilizan 16 fallecidos, víctimas de las lluvias de un eje de vaguada que azoto el Pacífico y Norte del país, especialmente los departamentos de Rivas, Granada, Carazo y Masaya. Se registran 29,110 personas afectadas y cuantiosos daños materiales.

Creciimento desordenado

Ineter reconoce “que en muchos lugares las lluvias” todavía “no han excedido los valores registrados en el pasado”, pero el crecimiento poblacional en las ciudades, una mayor superficie de tierra pavimentada, sumado a una mayor cantidad de casas que  han provocado una reducción en la infiltración de agua a la tierra, parecen disminuir la capacidad del sistema medioambiental de las ciudades. 

El crecimiento habitacional, permiten una mayor acumulación de agua superficial cuando llueve en la misma medida que en años anteriores, explica el comunicado de Ineter.

Ineter reportó que los mayores acumulados de lluvia registrados en los últimos días se localizaron en Corinto con 147 mm el día el cuatro de octubre, ese mismo día en Tola se registró  142.8 mm y en Morrito 130.8 mm.

El 5 de octubre en Chinandega  la cantidad de 107.8, Posoltega 140.2 mm, León 205 mm, en  La Concepción se registraron 215 mm, en Montelimar 108.6 mm,  en Masaya 123.1. En Masatepe 219.6 mm, Nandaime 240.5 mm, Rivas 198 mm, en  Altagracia 121.2,  San Isidro 110 mm, San Dionisio 157.8 mm  y  Juigalpa 177.4 mm.