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La pequeña María Alejandra Jiménez contra todo pronóstico médico acaba de cumplir sus 3 años de edad. Ella nació a las 28 semanas de gestación.

Estuvo conectada a un respirador artificial su primer mes y después pasó dos meses más en un centro asistencial hasta que sus órganos internos estuvieron desarrollados.

Muriel Gaitán, madre de la menor, tuvo un embarazo sano, sin complicaciones. Sin embargo al cumplir las 28 semanas de  gestación presentó preclampsia grave. Los médicos decidieron interrumpir el embarazo porque estaba en riesgo su vida y la de su hija.

“Desde que nació fue directo a UCI (Unidad de Cuidados Intensivos). Ella pesó 980 gramos, alrededor de una libra y media. Pasamos muchas dificultades porque la probabilidad de vida de estos casos de un 1 por ciento y eso se llama extrema prematurez”, dijo Gaitán. 

Además señaló que el oxígeno es requerido para sobrevivir, pero produce efectos secundarios. 

Entre las complicaciones que presentó la niña fue desprendimiento de la retina. No obstante fue detectada a tiempo por los médicos y lograron operarla para salvar su vista. 

La madre destacó que hay muchas carencias en las salas de UCI, porque hay muchos tratamientos que estaban fuera de cobertura del Seguro Social. Muchos padres deben comprar las medicinas a cómo pueden para salvar la vida de sus hijos. 

Cifras

En Nicaragua no hay cifras recientes de niños que nacen prematuramente. No obstante la Organización Mundial de la Salud (OMS) a través de su página web señala que en 2010 la tasa era de 9.3 por cada cien nacimientos: “Se estima que cada año nacen unos 15 millones de niños prematuros (antes de que se cumplan las 37 semanas de gestación). Esa cifra está aumentando”. 

Además el organismo internacional destacó que las complicaciones relacionadas con los nacimientos prematuros son la principal causa de muerte en los niños menores de cinco años, estas provocaron cerca de un millón de muertes durante el 2015. 

Verónica Fuentes, especialista en neumología pediátrica y terapeuta de la fundación dijo que un niño prematuro es todo aquel que nace antes de las 37 semanas de gestación.  No obstante un niño a partir de las 32 semanas tiene mayores posibilidades de sobrevivir.

“Cuando nacen como no tienen sus pulmones bien desarrollados entonces pueden padecer una enfermedad que se llama displasia broncopulmonar o inmadurez pulmonar. Además tienen las defensa bajas y estáns propensos, cuando les dan de comer incluso leche maternizada de tener síndrome metabólico, es decir se le puede bajar o subir el azúcar, el calcio, el magnesio, y a nivel neurológico, algunos niños tienen lesiones y convulsionan”, dijo la especialista.  

Además señaló que estos niños llegan a permanecer en los hospitales hasta que estén fuera del ventilador mecánico y ganen peso, y esto puede ser 5 o 6 meses en dependencia de la gravedad del paciente.

Los factores que inciden en este tipo de afectación son la falta de controles prenatales de las madres, algunas veces las mamás pueden tener preeclampsia o hipertensión arterial, diabetes entre otros. 

Fuentes se encarga de hacerles ejercicios de rehabilitación pulmonar a los menores. Ella considera que los ejercicios son para ayudarles a movilizar secreciones de los pulmones, porque no son capaces de movilizar esa flema y se pega en los bronquios. Además destacó que la mayoría de los menores fallece por problemas respiratorios y sépticos porque se infectan rápidamente.

Atención en el país

En Nicaragua desde hace aproximadamente un año, un grupo de padres de familia formó la Fundación Nicaragüense de la Prematurez. Cynthia Delgado, presidenta de dicha organización afirmó que actualmente están trabajando en diferentes  hospitales como el Hospital de la Mujer Bertha Calderón, Hospital Alemán Nicaragüense y el Hospital del Niño Manuel de Jesús Rivera La Mascota, así como en aquellos centros asistenciales donde hayan padres que requieran de ellos.

Además de trabajar en los hospitales públicos, las enfermeras de los hospitales privados también les avisan cuando hay bebés prematuros; principalmente cuando los padres son de escasos recursos y necesitan apoyo tanto económico como psicológico.

“No llevamos un control de la cantidad de niños prematuros que han nacido en el país en el último año. No obstante en enero hubo en UCI alrededor de 45 niños en el Hospital Bertha Calderón.  Ahí entran y salen.  Cuando va salir (del hospital)  los padres nos escriben cuando necesitan médicos especialistas como un neumólogo o gastroenterólogo entonces tenemos médicos que nos están apoyando a los niños”, apuntó Delgado. 

Además manifestó que las principales necesidades de los padres de niños prematuros es la poca información que poseen cuando nacen sus niños, por lo cual hay que documentarlos. También hay problemas con la compra de pañales desechables, pues son difíciles de conseguir y tienen un alto precio.  De igual manera el acceso a las fórmulas maternizadas cuando los infantes no pueden consumir leche materna. Un tarro de tamaño pequeño puede costar alrededor de 800 córdobas.

Delgado considera que actualmente los hospitales públicos cuentan con todas las condiciones para el cuido de los bebés prematuros porque apoyan la lactancia materna y el cangureo, es decir, permiten que las madres estén todo el día con sus niños y haya contacto piel con piel. Esta técnica de mamá canguro les ayuda que se tranquilicen y suban de peso.  No obstante en los hospitales privados no se realiza este tipo de terapia. 

La organización de padres está dispuesto a compartir información y del mismo modo pide donativos, en ambos casos puede llamar  al número telefónico 89581302 y hablar directamente con Cynthia Delgado, o al 55029896 con Leslie González. Ambas directivas de la Fundación Nicaragüense de la Prematurez.