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Una pérdida millonaria de embarcaciones dedicadas al turismo acuático y la pesca artesanal dejó la tormenta tropical Nate, durante su recorrido por la bahía de San Juan del Sur, según un recuento preliminar de las embarcaciones.

A veleros, pangas y yates valorados en más de US$300,000 ya no se les volverá a ver navegando con turistas en aguas del océano Pacífico, frente a San Juan del Sur y otros tendrán que ser rescatados por sus propietarios, después de practicarles una cuantiosa inversión que se requiere para reactivarlos.

Afectación turística 

El velero Pelican Eyes, propiedad del hotel que lleva el mismo nombre, quedará para el recuerdo como el precursor del turismo de veleros en San Juan del Sur.

La embarcación de 41 metros de eslora no logró escapar a la furia de la tormenta Nate. Tras ser lanzado por la marejada a unas rocas de la loma de Vigía se destrozó a las 8:30 a.m. del jueves y quedó sumergido bajo el agua, confirmó Axel Cotto, gerente de operaciones del hotel.

“Para San Juan del Sur este desastre representa un duro golpe para la oferta del turismo acuático, que está en un proceso de auge, con una variada oferta que incluye avistamiento de cetáceos, tortugas, tour a playas solitarias y pesca deportiva”, relató Cotto. 

El velero apareció por vez primera enla bahía de San Juan del Sur en 1999 durante un viaje de aventura que motivó a su tripulante e inversionistas extranjeros a construir el hotel

Pelican Eyes y en 2004 la embarcación comenzó a promover el turismo recreativo por el mar.

Embarcaciones

Bajo el agua aún permanecen yates, pangas y otras embarcaciones de las que solo quedaron sus nombres grabados en los registros de la Dirección General de Transporte Acuático (DGTA) y de la Fuerza Naval.

Róger Romero López, delegado de DGTA en San Juan del Sur, confirmó que al igual que el velero, dos yates y dos pangas dedicadas a la pesca deportiva y avistamiento de cetáceos y tortugas fueron totalmente destruidos.

“También fueron destruidas dos lanchas. Otras 22 embarcaciones fueron expulsadas a las costas con daños parciales y 10 pangas se hundieron, al igual que dos yates”, indicó Romero.

El yate Ilusión 3, del comandante Edén Pastora, es uno de los que permanece sumergido en el fondo de la bahía, mientras que el Pacific Marlin II, propiedad de Erwin González fue destrozado totalmente por el viento y las olas. 

Edén Pastora afirmó que “lo que pasó con las embarcaciones de recreación y turismo acuático en la bahía de San Juan del Sur fue una catástrofe nunca antes vista y solo en yates las pérdidas superan el millón de dólares”.

Pastora señaló que su yate, con capacidad de cinco pasajeros, tenía un año de estar en San Juan del Sur brindando el servicio de turismo recreativo y que una vez que logre extraerlo del fondo del mar va a darle el mantenimiento adecuado.

El empresario Erwin González afirmó que el yate Pacific Marlin 2, valorado en US$300,000, era uno de los más grandes de San Juan del Sur y que apareció totalmente destrozado en el sector sur de la bahía, cerca de las instalaciones portuarias.

“Es una gran pérdida. El yate tenía capacidad para 20 pasajeros y desde hace siete años ofertaba el servicio del turismo recreativo”, dijo González.

Del yate Ambassador, de bandera guatemalteca, también quedaron solo sus restos, junto al “cadáver” de la lancha costarricense La Princesa, que se dedicaba a la pesca artesanal y a unos 100 metros al norte quedó varada parte de la estructura de lo que fue la embarcación El Walter.

De acuerdo con registros de la DGTA del puerto de San Juan del Sur, otro yate que permanece sumergido dentro del mar es el Big Boss.

Según empresarios turísticos dedicados a la oferta del turismo acuático, la tormenta Nate arrasó con el 80% de sus embarcaciones y las únicas que resultaron ilesas fueron nueve yates que lograron navegar hasta la bahía Santa Elena, localizada en Costa Rica, a unas 22 millas de San Juan del Sur.

“Yo avisé a propietarios de embarcaciones desde la tarde del martes que se acercaba una tormenta, pero muchos no se imaginaron la magnitud del fenómeno atmosférico y solo los propietarios de 9 yates lograron refugiarse en la Santa Elena”, señaló Leandro Chamorro.

Jorge Aguilar, gerente del hotel Gran Océano, fue uno de los sanjuaneños que no se imaginó la fuerza que desataría Nate y al final perdió sus dos pangas debidamente equipadas para realizar tours acuáticos.

“Fue algo que nunca antes se había visto acá y la pérdida ocasionada en las pangas Gina y Sport Fisher ronda los US$40,000”, explicó el microempresario turístico.

A las costas también fueron expulsados 5 veleros dedicados al turismo recreativo, junto a otros dos yates que requerirán de trabajos de rehabilitación.

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