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Entre el 2006 y el 2016, un total de 20,288 personas fueron examinadas por personal forense de alguna de las delegaciones del Instituto de Medicina Legal (IML) tras fallecer por muertes violentas, súbitas o bajo circunstancias sospechosas de criminalidad, según los anuarios de esa institución. 

En estos diez años los peritajes médico legales a fallecidos aumentaron 33%, pasando de 1,565 examinados en 2006 a 2,080 el año pasado. 

El jefe del departamento de Patología Forense del IML, Julio César Espinoza, explica que esos peritajes incluyen autopsias completas, las cuales se realizan únicamente en Managua y León, y reconocimiento externo, que se aplican en las otras 23 delegaciones a nivel nacional por falta de morgue y sala de autopsia. END

“La autopsia completa es aquella donde hacemos una apertura del cadáver y comenzamos a estudiar cada uno de los órganos para lograr precisar la causa de la muerte y sus circunstancias”, explica el doctor Espinoza, también subdirector del IML.

Agrega que los reconocimientos externos los realiza el médico forense yendo a la escena del crimen y analizando las circunstancias, sin diseccionar el cadáver. 

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En el caso de las autopsias, se realizan estudios toxicológicos, histopatológicos, radiológicos y genéticos para determinar la causa de muerte y el reconocimiento del cadáver, lo cual puede durar hasta 10 días. 

Las causas

Este incremento en la cantidad de peritajes médicos legales se explica en gran medida por el aumento de accidentes de tránsito, de acuerdo con los informes del IML. 

En 2006, por ejemplo, los muertos por accidentes de tránsito representaban el 19% de los fallecidos examinados, es decir 297 personas, y en 2016 el porcentaje de muertos por esta causa se elevó a 33%, con un total de 691 personas. 

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A partir de 2014, los muertos en accidentes de tránsito son la primera causa de muerte violenta en el país, superando a los homicidios, los cuales han disminuido progresivamente en esos diez años, pasando de 575 en 2006 a 484 en 2016.  

De forma general, los peritajes por muertes accidentales, incluyendo accidentes de tránsito, laborales, y otro tipo, incrementaron un 51% en los últimos diez años en Nicaragua.

Además, en esos diez años se abrieron dos nuevas delegaciones forenses: una en el municipio de El Viejo y otra en Waspán, en las cuales se examinan alrededor de 35 y 10 fallecidos al año respectivamente.  

Otra causa importante es que hay más autopsias a fallecidos por causas naturales. Según el doctor Espinoza, antes no había tanta cultura de notificar la muerte a la Policía, una circunstancia que ha ido cambiando. 

En el IML “se atiende cualquier muerte sospechosa. Si la persona muere en casa, puede que alguien le haya dado veneno, o le pusieron un trapo y lo ahogaron. Por eso, cuando una muerte sucede en el hogar, deben ser estudiadas y valoradas”, refiere el médico forense, quien comenta que en estos casos la práctica común es reportar la muerte en el Ministerio de Salud para obtener un certificado de defunción.  

Las muertes naturales en 2006 valoradas en el IML fueron 195, mientras que en 2016 fueron 434. Esto representaría un aumento de 122%. 

El procedimiento adecuado es notificar a la Policía, y esta da aviso y mandata al IML a que realice los procedimientos forenses, esto es “para la tranquilidad de la familia”, según Espinoza, quienes pueden estar seguros de que no hubo mano criminal en la muerte.

Evitan las autopsias

Según el doctor Espinoza, quien realiza autopsias en la sede central del IML, a pesar de que hay mayor aceptación de estos procedimientos, aún muchos familiares los rechazan. “Se ponen molestos y renuentes”, comenta el patólogo forense, “a veces hay un pleito cuando llega la Policía y Medicina Legal, no quieren dar el cadáver”, comenta. 

Pero a su juicio, “es muy importante que se haga la autopsia médico legal porque muchos crímenes pueden quedar impunes”.