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Alrededor del 41% de los puestos directivos públicos y privados en Nicaragua son ocupados por mujeres, reveló el estudio “Mundos aparte”, sobre el estado de la población mundial en 2017, realizado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUP) y presentado ayer en todo el mundo. 

“Las políticas gubernamentales de los últimos años tienen un efecto en este indicador, pero no solo del sector público sino también de la empresa privada, desde donde también se está promoviendo el liderazgo de la mujer”, expresó David Orozco, analista de programas del FPA en Nicaragua.

En Centroamérica, según el mismo estudio, Nicaragua es el tercer país con mayor porcentaje de puestos directivos ocupados por mujeres. Solo Panamá (45% aproximadamente) y Guatemala (alrededor del 45%), superan al país. A nivel mundial, Nicaragua ocupa el puesto número 20 de 126 países analizados. 

Sin embargo, en el informe se destaca que solo en tres países (Colombia, Jamaica y Santa Lucía) las mujeres ocupan al menos la mitad de los puestos de dirección. “Las desigualdades de género en materia de oportunidades profesionales saltan a la vista en la proporción menor de mujeres que ocupan puestos de poder o autoridad en el lugar de trabajo”, indica el documento.

Avances en derechos sexuales y reproductivos

El informe del UNFPA también refleja que las necesidades insatisfechas en materia de planificación familiar en Nicaragua disminuyeron del 23.9% de las mujeres en edad reproductiva en 1993, al 10.7% en 2007 y al 5.8% en 2011. 

Además, se expone que la tasa de uso de anticonceptivos se incrementó del 72.4% en 2006, a 80% en el 2011, de los cuales el 77.3% son anticonceptivos modernos. 

 

“Nicaragua implementa un Modelo de Salud Familiar y Comunitario (MOSAFC) que integra los servicios de salud sexual y reproductiva, incluyendo a adolescentes. Asimismo, se han realizado en los últimos años importantes esfuerzos en la mejora del sistema logístico de insumos médicos y el compromiso del Gobierno en la compra de insumos de salud sexual y reproductiva”, expresó sobre el dato UNFPA Nicaragua en una nota de prensa.

Sin embargo, se expone que a pesar de los avances, las adolescentes nicaragüenses aún tienen menor acceso a los servicios de salud que las mujeres mayores, y dentro de éstas, las rurales, las de menor nivel educativo y menores ingresos tienen mayor prevalencia de uniones antes de los 18 años, mayor incidencia de embarazo temprano y mayores demandas insatisfechas en planificación familiar.

Instituciones sociales y género

El índice de instituciones sociales y género, que abarca la discriminación contra las mujeres y las niñas en los Códigos de la Familia, la restricción de la integridad física, la preferencia por los hijos varones, la limitación de los recursos y activos, y la restricción de las libertades civiles, ubica a Nicaragua como el país más desigual en este ámbito en América Latina y el Caribe. 

Para Nicaragua el índice es de 0.15 de una variación entre 0 y 1, donde 0 representa la ausencia de desigualdad y la 1, desigualdad absoluta.

Este índice se calcula con variables como derecho de herencia, la incidencia del matrimonio infantil y la violencia por razón de género, o la desigualdad en materia de derechos sobre la tierra y de propiedad.

Los países menos desiguales de la región en este ámbito son Argentina, Cuba y Trinidad y Tobago. 

Niñas se desarrollan más en la escuela

El informe del UNFPA, presentado ayer a nivel mundial, resalta el rol de la educación de calidad y adecuada a la edad de cada niña y adolescente. En Nicaragua las estadísticas muestran que las adolescentes sin educación tienen 5 veces más probabilidades de unirse con un hombre mayor de edad antes de cumplir 18 años, en comparación con las que están estudiando secundaria.

Mientras que la fecundidad en las adolescentes es 3 veces más alta entre las que no tienen ningún grado de educación en comparación con las que estudian algún nivel de secundaria.

“La trayectoria de vida de las niñas que no van a estudiar es distinta a la de la niña que entra al sistema educativo: sus aspiraciones, su entorno, su desarrollo”, comentó el analista de programas del UNFPA en Nicaragua, David Orozco, añadiendo que “uno de los factores más potentes para reducir las uniones a temprana edad es la educación, pero la educación adecuada a la edad de la niña”.