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El reo y principal sospechoso del asesinato de Ana Karina Rizo, ocurrido el pasado 12 de octubre, Larry Antonio Alanís Suazo, de 26 años, aseguró que asesinó a la joven a cambio de 10,000 dólares, pero que no recibió ningún centavo. 

“Un día antes Déboro Herrera me había llamado, me dijo cómo iba a ser la cosa y pasó lo que pasó, yo tenía comunicación con ella, pero ese día el que la llamó y me dijo dónde estaba fue Déboro y eso fue todo, él supuestamente me estaba ofreciendo 10,000 dólares pero no hubo pago, ahora estoy arrepentido y le pido perdón a la familia, ya que un error lo comete cualquiera”, dijo el detenido.

En conferencia de prensa el comisionado general Marvin Castro señaló que después de recibir la denuncia de la desaparición de Ana Karina, el pasado 11 de octubre, por parte de su mamá, comenzaron el trabajo investigativo hasta dar con el cadáver de la joven, que fue abandonado del caserío de la Cornete 500 metros al este, en la carretera El Guayacán, en Jinotega. 

Las investigaciones

El comisionado general Castro aseguró que a través del trabajo de inteligencia lograron establecer que Larry Antonio Alanís Suazo, de 26 años de edad, quien habita en el barrio Los Encuentros, tenía un arma ilegal.

“Al allanar su vivienda encontramos en el garaje dos vehículos, una camioneta Mitsubishi montero placa M 021821 color azul plateado, propiedad del sospechoso, encontrándose en el asiento derecho delantero abundantes manchas hemáticas y fibras de cabello. En un segundo vehículo, una camioneta Toyota 22 R color roja placa JI 7808, se encontró una camisa a cuadro multicolor con abundantes manchas de aspecto hemáticas, lo mismo que en el interior de dicha vivienda, ahí encontramos objetos relacionados con el caso”, relató el jefe policial.

Castro señaló que según las investigaciones, Alanís Suazo al pasar cerca de la casa donde vivía  la víctima la invitó ir al restaurante El Encanto. Dentro del vehículo, camino al sitio, le disparó en la cabeza.

Posteriormente él retornó a la ciudad de Jinotega y tomó la carretera a El Guayacán, dejando el cuerpo abandonado cerca del caserío La Corneta. De acuerdo con los hechos relatados por la Policía, estacionó la camioneta a la orilla de la vía, bajó el cuerpo y lo lanzó a un cauce, posteriormente fue a Matagalpa, retornando a Jinotega por la carretera vieja.

El jefe policial dijo que continúan con las investigaciones para determinar las verdaderas causas que motivaron a Larry Antonio Alanís Suazo a privar de la vida a la joven.

El cadáver fue encontrado por campesinos que salían de sus labores cotidianas a sus casas en horas de la tarde, quienes al pasar por la alcantarilla Piedra Bruja, vieron el cuerpo de una mujer desconocida y dieron parte a la Policía Nacional.