•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Los crímenes son cada vez más complicados, el “narcofenómeno” que está azotando a Latinoamérica hace que cada vez sea más difícil identificar cadáveres. Los grupos criminales utilizan una infinidad de técnicas que dificultan el reconocimiento de una persona, pero los dientes son las estructuras más fuertes y duras del cuerpo: soportan más calor, daño y acidez que los huesos, asegura José Manuel Fernández, odontólogo con diez años de experiencia en el área forense. 

El aumento de crímenes violentos y la inminencia de un desastre masivo en cualquiera de los países de Centroamérica, lleva a estimar que se requerirá de más odontólogos especializados en el área, que puedan reforzar las pruebas en un proceso judicial o reconocer cuerpos luego de una catástrofe, señaló. 

Además, los casos de lesiones a nivel bucodental producto de asaltos, accidentes de tránsito, violencia machista y violencia infantil, tienen que estar soportados también por las valoraciones de los odontólogos.  

Uno de seis odontólogos forenses que hay a nivel de Centroamérica, está en Nicaragua. Es una doctora graduada en Argentina, explica Fernández, el único experto en el vecino país de Costa Rica. 

Aunque tiene muchos años de existir, la odontología forense aún está “en pañales” en la región centroamericana, lo que hace necesario que se abra una especialidad en la zona.  Actualmente, la especialidad solo se imparte en universidades de Chile y Ecuador. 

En entrevista con El Nuevo Diario, el doctor Fernández, quien visitó el país para el XIV Congreso Odontológico de la Universidad Americana (UAM), detalló sobre esta especialidad y su situación en la región. 

¿En qué consiste la especialidad de odontología forense?

La odontología forense atiende dos ramas principalmente: la clínica o pacientes vivos, y la patología, en la que se ven cadáveres. La gente tiene un concepto erróneo sobre que el odontólogo forense solo identifica cadáveres, no, hace muchísimas cosas. Por ejemplo se puede identificar también personas que por algún motivo hayan perdido la memoria, dígase por algún tipo de tóxico, droga, trauma, entonces se puede identificar personas vivas por las características odontológicas. 

En pacientes vivos vemos muchísimas cosas, por ejemplo, desde responsabilidad profesional o lesiones culposas como se conoce en la mayoría de países; mal praxis, lesiones personales por accidentes de tránsito, violencia doméstica, violencia común, asaltos, heridas por proyectiles de arma de fuego, heridas por armas blancas y traumas. 

De todas estas valoraciones, ¿cuáles son las más comunes?

Lesiones personales, es de lo que más se ve todos los días, que son desde violencia común que  incluye asaltos, riñas, violencia doméstica y accidentes de tránsito, es lo que más se ve diariamente. 

Valoramos lesiones en maltrato infantil, que es bastante común observarlo, tanto por omisión como por comisión, dígase por negligencia con los niños o por maltrato como tal. En adultos mayores también se ve mucho maltrato a nivel de cavidad oral.

En el ámbito judicial, ¿qué papel desempeñan los odontólogos forenses?

En términos generales un odontólogo forense lo que hace es explicarle a una autoridad judicial, ya sea a un juez, fiscal o defensor, cualquiera de los papeles que se cumplan en el proceso penal o civil, qué es lo que ocurre en términos legales. Es ayudar a que en los procesos se llegue a una resolución justa. Eso es lo que se busca. 

¿Por qué es necesaria la valoración de un odontólogo en un juicio?

Porque si yo soy un abogado defensor, lo primero que voy a cuestionar es la prueba y al perito y le voy a preguntar a un médico forense cuánto ha estudiado de odontología forense. Si yo logro desacreditar la prueba o desacreditar al perito, se cae el proceso. Ahí es donde está, es una cuestión técnica. 

¿En qué otros casos son necesarias las valoraciones de este tipo de expertos?

En casos de desastres masivos sí es cuando empezaríamos a presentar problemas, en el sentido de que en un desastre masivo como un tsunami, somos una zona altamente sísmica; que tengamos unos 400 o 500 fallecidos son eventos que van a requerir equipos grandes de trabajo. Una cosa importante es que necesitamos que los odontólogos tanto a nivel privado como público tengan buenos expedientes, si no tenemos cómo identificar, contra qué comparar cuando el sujeto estaba vivo, de nada nos sirve tener algo post mortem.

¿Cómo está la situación actual de esta especialidad en la región?

A nivel regional en realidad somos pocos. En Panamá hay tres especialistas, en Costa Rica solamente hay uno, estoy yo; en Nicaragua hay una especialista que tengo entendido es graduada en Argentina; en Guatemala hay dos, en Honduras hay dos; pero si comparamos la cantidad de especialistas con cualquier otra rama de la odontología con la de odontología forense, son muy pocos los que hay.

¿A qué se debe que haya pocos expertos en odontología forense?

Porque en el ámbito de odontología hay muchas especialidades que en realidad sí producen mucho más dinero. El odontólogo forense tiene una vocación, es una especialidad más social y su práctica privada no es tan fuerte como ser ortodocista, endodoncista, cirujano, sino que es una práctica que está muy limitada al sector gubernamental que puede ser con institutos de medicina legal o con instancias judiciales en el aspecto privado. 

¿En qué países se imparte la especialidad actualmente?

Chile y Perú, en Colombia está cerrada ahorita la especialidad, porque también existe cierta saturación en el sentido de que si un país abre la especialidad hay muy pocos espacios laborales, entonces tampoco se puede ofrecer demasiados odontólogos forenses si el país solo va a contratar unos pocos.

Pero sería importante que se abra una a nivel centroamericano, que además se hagan grupos de trabajo, que se hagan más nexos o vínculos de la gente que está trabajando esta área, porque cada vez son más complicados los crímenes: todo lo que es el narcofenómeno que está azotando al mundo, está haciendo que cada vez sea más complicado identificar a la gente. 

Tenemos ya grupos criminales que tienen  entrenamiento, entonces si quieren desaparecer a alguien, le cortan los pulpejos para que no sea reconocible por las huellas dactilares, los descuartizan, hay miles de técnicas que se pueden utilizar para hacer más difícil la identificación de una persona, pero los dientes se caracterizan por ser las estructuras más fuertes y duras del cuerpo, los dientes son más fuertes que los huesos, aguantan más temperatura que los huesos, soportan más el daño y la acidez, entonces es más posible, por ejemplo, obtener el ADN de un diente que de un hueso, eso lo hace también muy útil.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus