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El año pasado los forenses del Instituto de Medicina Legal (IML) pudieron haber realizado 602 autopsias en Managua por casos de muerte violenta, muerte súbita o inesperada, muerte sospechosa de criminalidad, muerte bajo custodia o muertes en las que se investiga responsabilidad profesional. 

Pero solo realizaron 521, puesto que los familiares de 81 fallecidos bajo las anteriores circunstancias se negaron a que realizaran una autopsia médico-legal a su deudo, aun cuando las autoridades asistieron a la escena del crimen a levantar el cadáver. 

Esto significa que alrededor del 13% de los casos de muertes violentas en la capital no reciben un dictamen médico-legal post mortem porque no se logra realizar la autopsia. 

Y esta es una tendencia histórica. Según datos del IML, entre 2013 y 2016, han sido 324 los casos en los que familiares de las personas fallecidas desisten de un procedimiento médico-legal, a razón de 80 por año. 

Importante

El subdirector del IML y jefe del Departamento de Patología Forense, Julio Espinoza, afirma que es importante la realización de una autopsia, puesto que esta permite determinar de manera certera la causa de la muerte, el tiempo en que murió la persona y las circunstancias. 

Las autopsias se hacen a través de un oficio que mandata la Policía Nacional o cualquier autoridad competente, explica Espinoza. 

“La familia debe apoyar a que se realice porque esto también sirve como respaldo en un juicio”, remarca el médico forense, añadiendo que es importante realizar autopsias para acceder al seguro de vida o a las pólizas de seguro por daños a terceros, en el caso de muertes por accidentes de tránsito.

¿Por qué se rehúsan? 

Hay varias razones por las que las personas se niegan a entregar el cadáver de su familiar a los médicos forenses, según Óscar Bravo, antropólogo forense del IML. 

La población “tiene la idea de que el cuerpo va a ser mutilado, va a ser descuartizado, pero la autopsia no es eso. Sí, se tienen que emplear técnicas quirúrgicas, pero no se mutilan cadáveres, lo que se hace es una apertura y se emprende todo un procedimiento científico”, explica Bravo, agregando que el respeto del cadáver es un elemento ético fundamental en el IML. 

Otra circunstancia es que la familia de los fallecidos quiere iniciar las actividades fúnebres con la mayor premura posible. 

“Lo quieren hoy en la noche porque es la vela. Y en algunas ocasiones los procedimientos pueden tardar un día o dos”, explica Bravo, añadiendo que en algunos casos se les promete a la familia que “una vez que se practique la autopsia, inmediatamente se le va a entregar el cuerpo”, pero esto se puede hacer cuando las muertes están claras y el nivel de resolución es rápido. 

También se priorizan los casos en los que el fallecido es de algún departamento lejano y los familiares se han trasladado a Managua a retirar el cuerpo. “En esos casos somos conscientes y priorizamos, pero de todas maneras esta área no cierra. Se trabajan las 24 horas y siempre hay en disposición un médico y un equipo técnico”, dice el antropólogo forense.

Bravo también explicó que las autopsias médico legales son procedimientos relativamente recientes, puesto que se realizan desde el año 2000, a partir de la creación del IML en 1999, por lo que “se ha ido batallando poco a poco contra todos los elementos socioculturales” de la población. 

Logran persuadir

Cuando los forenses llegan al lugar del deceso se tienen que enfrentar a la negativa de los familiares, quienes frecuentemente se muestran “molestos y renuentes” a que se practique una autopsia, según Espinoza. 

Sin embargo, el subdirector del IML destaca que siempre se busca persuadir a la familia y explicarle el procedimiento para que estos accedan. Algunos ceden y aceptan. Pero otros no. 

El doctor Bravo comenta que hay casos en que los forenses incluso son amenazados, pero manifiesta que “no tenemos ningún caso en que hayan golpeado a alguno”, precisamente por las labores de convencimiento.