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Una joven de 22 años murió este domingo a causa de un paro cardiaco respiratorio, tras sufrir un aborto, en Jinotega.

La paciente, identificada como Aleyda Hernández González, ingresó al Hospital departamental de Jinotega a la 2:45 de la tarde y murió el día domingo después de “un aborto complicado sin controles prenatales”, informó la vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo.

De acuerdo con el reporte, Hernández había presentado un sangrado vaginal y mareos el día sábado, pero el aborto se completó después que sufrió una caída.

Con la muerte de Hernández, quien habitaba en el barrio Linda Vista sur, casco urbano de la ciudad de Jinotega, suman 33 las muertes maternas en lo que va del año, según datos del Ministerio de Salud (Minsa).

Prevención

El médico materno-fetal Jaime Matus explicó en un artículo a El Nuevo Diario que para prevenir estos casos la educación al paciente es clave.

Recomienda tener un control prenatal responsable, cuidadoso y a la vez una alimentación balanceada durante el embarazo.

Además, sugiere fomentar la consulta preconcepcional en Nicaragua.

“Casi nadie en Nicaragua acude al médico para planear un embarazo y así identificar factores de riesgo. Esta visita de planificación es fundamental para ver si hay sobrepeso, diabetes, hipertensión, lupus y de esta forma poder controlarlas para evitar la mortalidad materna”, recomendó el médico.

El último boletín epidemiológico del Minsa, del 4 al 11 de septiembre, indica que hubo al menos cuatro casos de mortalidad materna en Nicaragua.

El año pasado 52 mujeres fallecieron por complicaciones en el parto, según estadísticas del Minsa.
La tasa promedio es de 38 defunciones por cada 100,000 nacidos.