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La deformación ósea por el exceso de masa corporal es una de las principales complicaciones médicas que presentan los niños obesos, según el pediatra  José Enrique Solís. 

 “Los huesitos están cartilaginosos, todavía no están solidificados con el calcio, el magnesio y todos los demás elementos que solidifican los huesos en el crecimiento, entonces el niño tiende a deformarse, a tener problemas a nivel de la rodilla, el pie se  deforma, tiene dolores a nivel del talón, también a nivel de la columna y en la región cervical”, dijo el especialista. 

Además señaló que los menores con problemas de obesidad están predispuestos a padecer el síndrome metabólico como: hipertensión, diabetes, entre otros. 

El niño con obesidad puede ser diabético tipo 2,  “porque el exceso de carbohidratos que consume está forzando al páncreas para que produzca insulina para regular la cantidad de calorías que el niño consume”, apuntó el pediatra.  

Además afirmó que otro problema que enfrenta el  menor cuando va creciendo hacia la adolescencia es que su parte genital está bien tapada por tejido graso adiposo a nivel del pubis.

“Se le ve muy chiquito su pene, siendo objeto de crítica  de los padres y los amigos”, dijo Solís.

Por otro lado, manifestó que   cuando la obesidad se porta por mucho tiempo llega a ser casi irreversible. 

“Tempranamente es reversible, antes de los 15 se puede revertir el proceso, después de los 15  a los 35 y 40 años es más difícil. Después de los 40 años ya nadie lo intenta”, apuntó Solís.

El especialista apuntó que el problema de la obesidad también es cultural.

 “Donde hay padres gordos, todo el mundo es gordo, hay abundancia de alimentos en la refrigeradora y de comidas chatarras porque le gusta al padre, a la madre y a la familia. No pueden procesarla porque tienen una vida muy sedentaria”, dijo Solís.

Niños chiquitos

Por su parte Rosmy Ascencio, nutricionista, manifestó que  en Nicaragua se han registrados niños obesos desde los dos años. No obstante, en su consultorio solamente ha atendido a niños de diez años con dicha afectación, y en el último mes ha visto alrededor de siete pacientes. 

Además explicó que en niños muy pequeños con sobrepeso, en algunos casos esta afectación va disminuyendo en la medida que aumenta la edad. 

“Estamos hablando de niños que están en tercer nivel de preescolar o en primaria, porque ya se les introduce la clase de Educación Física, esto les permite tener mayor libertad de movimiento”, dijo Ascencio. 

Además dijo que en los escolares hay un poco más de autonomía en su alimentación. 

“Los niños muy pequeños  comen directamente lo que se les pasa en la lonchera, mientras que los más grandes puede escoger lo que van a comer en su recreo o los papás son más conscientes de los alimentos que les empacan”, sostuvo  Ascencio.

La nutricionista recomienda a los padres de familia dar el ejemplo a los niños, porque no se le puede estar arrebatando a un niño la golosina y diciéndole que no beba la gaseosa cuando el padre lo hace. 

“También comprar comida sana, enseñando que cuando uno sale a la calle hay opciones buenas, frutas de temporada y evitar el sedentarismo”, expresó Ascencio.

En Nicaragua, de acuerdo con las estadísticas del Censo Nutricional del Ministerio de Salud (Minsa), realizado a nivel nacional entre febrero y abril de este año, el 5.3% de los niños menores de dos años padece de obesidad; y al menos el 10.5% de este mismo segmento, que es el más afectado por estos problemas sufre de sobrepeso.

Mientras que de los niños menores de 5 años, el 8.5% tiene sobrepeso, y el 4.2% ya tiene obesidad. Asimismo, el 3.6% de los niños entre 5 y 6 años de edad son obesos y el 7% de este grupo poblacional tiene sobrepeso.