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Mediante una serie de actividades en universidades, más de 60 voluntarios de la organización Reto Raleigh Nicaragua realizarán mañana una colecta a beneficio del programa Puentes Educativos, una iniciativa implementada por Visión Mundial, cuya finalidad es apoyar la erradicación del trabajo infantil en el campo.

Hellen Ruiz, representante de Reto Raleigh, explicó que se realizarán colectas en el campus de la Universidad Americana, la Universidad Politécnica de Nicaragua, la Universidad Centroamericana y la Universidad Nacional de Ingeniería y en las tres sedes de la empresa Concentrix.

“Vamos a tener voluntarios habilitados en esos puntos, la mitad de ellos de Raleigh y Visión Mundial, la idea es que no sea sola una recolección de fondos aburrida, sino que podemos involucrar a los participantes en juegos interactivos y de destreza”, dijo Ruiz. Aunque no precisó una cifra meta a recaudar, Ruiz sostuvo que hace un par de meses atrás durante una primer ejercicio de colecta para beneficiar a un albergue para mascotas lograron recaudar C$25,000, así que esperan aproximarse a esa cantidad con la activación de mañana.

Evitar deserciòn

Harold Rizo, oficial de comunicación de Visión Mundial señaló que el programa Puente Educativo se implementa en el país desde el año pasado en la zona norte, específicamente en cinco fincas cafetaleras del municipio de San Ramón, Matagalpa. De acuerdo con Rizo, durante la zafra cafetalera son miles de obreros agrícolas, los que se movilizan hacia esa zona, quienes muchas veces se hacen acompañar de sus familias, lo que genera que muchos niños en edad escolar abandonen la escuela; por ello el programa aboga que los propietarios de las fincas faciliten espacios en sus propiedades para que los niños en lugar de acompañar a sus padres en la jornada laboral puedan recibir clases. “El proyecto funciona de la siguiente manera, Visión Mundial facilita personal y el material didáctico,  los cafetaleros facilitan el espacio para las escuelas y la parte de alimentación. Hay actividades lúdicas, toda la parte de reforzamiento académico y  la  metodología está validada por el Ministerio de Educación”, señaló Rizo. Agregó que una vez concluida la zafra cafetalera, los niños reciben un “pasaporte escolar”, que es una suerte de certificado avalado  por el Ministerio de Educación con el cual pueden inscribirse el siguiente año académico y continuar sus estudios.