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Expertos en temas de turismo y medio ambiente señalaron que las reservas silvestres privadas son importantes para seguir impulsando el turismo sostenible en el país. 

Mirna Moncada, presidenta de la  Red de Reservas Silvestres Privadas de Nicaragua, explicó durante el primer Foro de Turismo Sostenible, que estos lugares ofrecen turismo de aventura y científico, además de senderismo.  

Según las estadísticas de Intur en 2016, 1,595,914 personas visitaron Nicaragua, de las cuales el 7.9% fueron a una reserva natural. No obstante, la tabla de turistas, según la región de residencia, indica que el 47.1% de los norteamericanos visitaron una reserva natural y que el 29.5% de europeos también lo hicieron. 

Tiene más potencial 

De acuerdo con la Organización Mundial del Turismo, el turismo sostenible toma en cuenta las circunstancias económicas, sociales y medioambientales para desarrollar esta actividad. Moncada señaló que a pesar de la importancia de las reservas para el turismo, muchas aún no cuentan con infraestructura adecuada para dar el servicio. 

Según Moncada, 50 propiedades conforman la Red de Reservas Silvestres Privadas de Nicaragua, de las cuales solo 15 ofrecen productos turísticos. La presidenta de la Cámara Nicaragüense de Turismo, (Canutar), Lucy Valenti,  explicó que los productos son los potenciales lugares que los turistas pueden ir a visitar, ya sean lagunas, ríos o extensas áreas de bosques bien conservados. 

Georges Duriaux, investigador y copropietario de la reserva privada El Jaguar, agregó que la biodiversidad de plantas y animales es otra oferta que brindan estos lugares. “El turismo sostenible ofrece la oportunidad de ver aves, conocer especies de mamíferos o insectos, de practicar turismo científico”, añadió. 

Moncada estimó que las 50 reservas privadas que conforman la red constituyen 15,000 hectáreas de bosques, entre primario y secundario. Indicó que estos están en la zona del Caribe sur, Jinotega y Matagalpa. En el Pacífico se concentran la mayor cantidad de reservas, desde la península de Cosigüina  hasta la frontera con Costa Rica, subrayó Moncada. 

El Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) tiene registrado 109 reservas silvestres privadas. Datos de la Red de Reservas Silvestres Privadas indican que en 2014 nacieron 20 nuevas reservas privadas. En 2015 surgió otra, mientras que el año pasado, 10 más se agregaron a la lista. Moncada destacó que este año serían otras 4 más. 

Necesitan incentivos

Moncada explicó que los dueños de reservas silvestres privadas prácticamente las mantienen por altruismo. En su caso, ella es dueña de una propiedad en la que conserva varias hectáreas de bosques y aseguró que se ayuda con la producción de algunos alimentos. 

Planteó que algunos tienen la oportunidad de combinar la actividad de la conservación con la producción agrícola y de esa forma se mantienen. 

Durante su exposición en el Foro de Turismo Sostenible, Denis Fuentes, director de Planificación de Marena, manifestó que el Gobierno trabaja para crear incentivos fiscales, financieros y de mercado para apoyar a las reservas privadas. 

Explicó que una de las ideas es crear un fondo ambiental para generar incentivos y financiar la conservación y restauración de los bosques. “Queremos celeridad para los que conservamos bosques. Nuestro papel es muy importante para mantener la biodiversidad del país”, señaló Moncada. Por su parte, Lucy Valenti, presidenta de Canatur, indicó que las reservas necesitan preparar a personas para que trabajen como operadores de turismo, ya que debido a esto, pocos proyectos turísticos que se realizan en reservas tienen algún tipo de oferta.