•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La medianoche del jueves 25 de mayo, Rudy Vanegas perdió la vida. Manejaba una motocicleta a la altura del kilómetro 21 de la carretera nueva a León cuando fue impactado por un vehículo particular que era conducido por una persona ebria. Su compañero, Manuel Álvarez, perdió una pierna. Ese día, ambos entraron a las estadísticas de la Policía Nacional. Mientras Rudy se convirtió en uno de los 633 muertos en choques, Manuel, de 19 años, en uno de los 3,019 lesionados que se registraron hasta el 19 de octubre. 

“Todavía recuerdo cuando veníamos en la carretera, de repente solo vimos una luz fuerte frente a nosotros”, relata Manuel Álvarez. Calla un momento y prosigue: “Cuando desperté estaba en el hospital… y no tenía una pierna, ¡qué duro fue recibir esa noticia!”.el accidente no logró opacar la sonrisa de Manuel Álvarez

Según el doctor Jorge Agustín Fernández, jefe de ortopedia del Hospital Militar Escuela Dr. Alejandro Dávila Bolaños, existen tres causas principales de amputación de un miembro del cuerpo: por accidentes de tránsitos, diabetes y tumores cancerosos. El 80% de los casos de amputación que se registra en este hospital se debe a accidentes automovilísticos.  

“Practicar la amputación de un miembro del cuerpo no es muy frecuente, hay tres causas principales, el 80% de los casos que se atiende en este hospital son por accidentes de tránsito, se da más en motorizados porque los traumas son directos y de alta energía, un 20% en casos de diabetes y tumores cancerosos”, detalló el ortopedista.

Después que le amputaron la pierna derecha, Álvarez permaneció ochos días internado en el hospital Lenín Fonseca. Hasta los 20 días de estar en su casa, sus familiares le dieron la noticia de que su amigo había muerto. 

Para este joven no ha sido fácil adaptarse a su nueva condición y asimilar la muerte de su amigo, quien el día del accidente se había ofrecido a llevarlo  a su casa después que ambos salieron del trabajo. 

“Estando en el hospital, yo siempre preguntaba por Rudy y me decían que él estaba bien, pero a los 20 días de estar en la casa me dijeron que había muerto instantáneamente en el accidente. Me sentí tan mal porque él me venía a dejar ese día a la casa, era la primera vez que lo hacía, nunca imaginé que iba a pasar algo así”, lamentó Álvarez. 

Más de 12 sesiones de fisioterapia recibió Manuel en el hospital Aldo Chavarría, ubicado en Managua, con el propósito de fortalecer la pierna izquierda. Luego pasó por un proceso de aprendizaje para utilizar la prótesis. 

“Terminé las terapias de rehabilitación en el hospital, ahora las estoy haciendo en la casa para fortalecer el músculo y poder utilizar la prótesis. Después de ese proceso, con la prótesis volveré al trabajo, pero estaré en otra área, porque anteriormente estaba en producción. Agradezco el apoyo y oportunidad que me están dando en la empresa. Eso fue algo que me animó mucho más. Este accidente me cambió la vida, pero no me quitó las ganas de vivir”, agradeció el joven.

Una amputación es siempre el último recurso de los médicos, pero todo depende del tipo de trauma que presenta el paciente. Las fracturas expuestas se catalogan de varios tipos: tipo 1 que, es una fractura pequeña; tipo 2, es una fractura un poco más grande a la continuidad de la pierna o en la carne; y tipo 3, una fractura que trae como consecuencia gran destrucción de las partes blandas y del hueso propiamente.

“Todo lleva un proceso, no accionamos directamente. Para amputar un miembro todo depende del tipo de trauma, hay traumas de fracturas expuestas, que son severas o complicadas, eso trae ruptura de vasos, venas, etc. Para tomar esa decisión se hace un estudio en equipo con los especialistas cardiovasculares, si vemos que el proceso no evoluciona como el equipo requiere procedemos a amputar el miembro en vez de poner en peligro la vida del paciente y evitar una gangrena”, explicó el doctor Fernández.

Además de las limitaciones físicas, las amputaciones también pueden causar trastorno emocional. Para la sicóloga Silvia Álvarez, el quedarte sin un miembro de tu cuerpo es un impacto muy fuerte que marca la vida de las personas, sin embargo, es un proceso duro pero no imposible. “Primero por la estética por toda la exigencia de perfección de la sociedad, en general hay un trauma que se debe trabajar en cuanto a la cognitiva que es en los pensamientos y en los sentimientos, y en los espacios de la sociedad que actualmente están diseñados para personas que les falta un miembro del cuerpo, no en un cien por ciento, pero podemos observar en las calles rampas y espacios para personas en sillas de ruedas. Por ejemplo, esto ayuda mucho a la aceptación. Otro punto que es muy importante y ayuda mucho a que la persona se adapte nuevamente y se reintegre a la sociedad es a través de las redes de apoyo, como las amistades, la iglesia y la familia”, expresó la especialista.

Según los familiares de Álvarez, tanto en la audiencia preliminar como en la inicial, los familiares del acusado ofrecieron 10 mil dólares para ambas víctimas, pero luego redujeron la suma a la mitad, por lo que a ambas partes no les pareció y no llegaron a arreglo. 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus