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Después de sumergir una imagen de la Virgen de la Medalla Milagrosa en las aguas de San Juan del Sur y otra de un Cristo Redentor en la laguna de Apoyo, el granadino Ernesto Chamorro anunció que el próximo año colocará una imagen en las Isletas de Granada, para recordar cómo llegó a esa ciudad la imagen de la Inmaculada Concepción hace 296 años.

“Después de la Virgen Submarina (en San Juan del Sur) decidí sumergir el Cristo Redentor aquí (en la laguna de Apoyo), pero voy a reproducir la historia granadina sobre cómo la Virgen se apareció flotando en una caja de madera a orillas del lago. Voy a poner  una imagen de la Virgen en una caja, de tal manera que se vea como que viene flotando hacia Granada. Ese va ser mi legado del próximo año”, dijo ayer Ernesto Chamorro, después de sumergir la imagen de un Cristo Redentor en la laguna de Apoyo.

La imagen sumergida ayer mide dos metros de altura y la idea surgió como una forma de potenciar el turismo de buceo y “para protección de los visitantes ante tantas desgracias aquí ocurridas”, según Chamorro.

El denominado “Cristo de mi apoyo” fue sumergido a 75 pies de profundidad en una zona pública propiedad de la Alcaldía de Catarina, que está ubicada a 300 metros de la posada ecológica la Abuela, para que los buceadores puedan hacer el recorrido gratuito.

Al lugar llegaron turistas nacionales y extranjeros así como pobladores de la zona para presenciar el hundimiento de la imagen, proceso que fue acompañado por al menos ocho buzos, algunos de ellos de la escuela de buceo Dive Nicaragua. 

“Es uno de los momentos más felices de mi vida cuando sumerjo imágenes, sobre todo ahora nuestro Cristo Redentor. Me siento muy feliz por poder dejar este legado para generaciones, el turismo y lugareños de la laguna”, comentó Chamorro. 

La imagen tiene un peso de 150 libras y fue hecha en un 100% de fibra de vidrio, tiene tres orificios de entrada y salida, por lo que servirá de arrecife artificial para la reproducción de peces pequeños como la mojarra, que en ese cuerpo de agua está casi extinta”, explicó Chamorro.

Una plegaria

Previo a la sumersión del “Cristo de mi apoyo” los buzos hundieron una base de concreto de 250 libras sobre la que fue colocada una lápida con la plegaria: “Cristo de mi apoyo, bendice a los que en tus aguas se enjuagan”.

Desde que era un niño, Ernesto Chamorro buceaba en la laguna de Apoyo y siempre había tenido el deseo de dejar un legado de protección a todas las personas que visitan el lugar.

“Debido a tantas tragedias que hemos tenido por ahogamiento en esa laguna, pienso que necesitamos tener una protección de nuestro Señor ahí abajo, en las profundidades”, concluyó el creyente.

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