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Entonando la canción de origen mexicano "La Cruz de Madera", a cargo de músicos empíricos, una familia honró hoy la última morada de su ser querido en un cementerio de Nicaragua, donde además acudieron miles de deudos de otros difuntos a arreglar sus sepulcros.

Desde tempranas horas, una parte del Cementerio Oriental de Managua, fundado en 1979, y que alberga a más de 100,000 difuntos, según datos de la comuna capitalina, fue alborotado por tres integrantes de una banda musical que, con acordeón y guitarras, dedicaban las serenatas.

Las familias completas llegaron a los camposantos para depositar flores sobre las tumbas, en coloridos ramilletes, coronas u otros recuerdos, en el Día de los Difuntos que fue declarado asueto para los empleados del Estado. Sin embargo, la afluencia de gente a los cementerios inicia un par de días antes para que las tumbas luzcan renovadas y listas para conmemorar el 2 de noviembre de cada año el Día de los Fieles Difuntos.

En algunos camposantos de los 153 municipios de Nicaragua se ha ofrecido misa por los muertos, donde los sacerdotes oran en el cementerio y a petición de los fieles católicos se acercan a las tumbas para rezar por algunos difuntos. "Un día especial para todo el pueblo católico del mundo", señaló el cardenal nicaragüense, Leopoldo Brenes, a periodistas tras ofrecer una eucaristía en el Cementerio Oriental, ante cientos de feligreses, incluidas autoridades municipales.

En los cementerios también se agolparon puestos ambulantes de flores, entre artificiales y naturales, así como quienes ofrecían sus servicios de limpieza de lápidas y panteones. Asimismo, hubo puestos médicos y vigilancia policial constante, constató Acan-Efe durante un recorrido.

En el municipio de Siuna, algunas familias recuerdan a sus difuntos con las comidas que más les gustaban, otros han llevado ofrendas florales y embellecido las tumbas de sus seres queridos.

Petrona Lizano, visita desde hace 13 años a su mamá Petrona Lizano Loáisiga, junto a ella está la tumba de su hermano  Ángel Acosta, quien falleció hace tres años . En el mismo lugar se encuentra su cuñado, su papá, Manuel Acosta Zúñiga y su abuelita paterna. “Mientras me quede vida aquí estaré con ellos”, reafirma  doña Petrona Lizano.

En Rivas,  en el día de los difuntos se ha visto afectado por una persistente llovizna, que se registra  desde horas de la madrugada.

Debido a la lluvia la afluencia en el cementerio San Pedro de esta ciudad es mínima.

En el cementerio Puertas del Cielo, al sureste de Managua, al menos 20 mil personas hoy se dieron cita para recordar a sus muertos.

Puertas del Cielo es el único de los cuatro cementerios municipales con espacio. Fundado en 2004, tiene 15 manzanas de extensión, pero cada año se reduce su capacidad.