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Fue una noche plagada de anécdotas, buen humor y nostalgia, pero por sobre todas las cosas fue una en la que amigos y familiares recordaron a través de un conversatorio, el legado del historiador y periodista Roberto Sánchez Ramírez (mayo 22 1940- noviembre 19 2016), quien mañana cumplirá un año de fallecido.

El periodista Nicolás López Maltez, el exalcalde de Managua, Dionisio Marenco y el cronista deportivo Edgar Tijerino fueron los encargados de versar sobre las distintas facetas en la vida del historiador.

López Maltez mencionó que a Sánchez le conoció en la adolescencia cuando ambos estudiaban la secundaria en el colegio Miguel Ramírez Goyena y desde entonces entablaron una amistad que se prolongó a lo largo de los años, inclusive cuando por razones políticas López Maltez estuvo en el exilio.

López Maltez recordó que en su época de estudiante Roberto Sánchez practicaba baloncesto, y senderismo en la laguna de Masaya, pero fue también  en esos años en los que el historiador tuvo sus primeros contactos con literatura impulsado por Guillermo Rotshchuh Tablada, entonces director del Ramírez Goyena, conoció también en ese colegio a Carlos Fonseca quien por entonces era el bibliotecario y con quien  Sánchez solía tener debates y fue también en ese colegio que Sánchez tuvo su primera aproximación al periodismo a  través de un diario escolar mimeografiado llamado NHCT, una publicación con sentido humorístico.

Tijerino por su parte rememoró el aspecto de Sánchez, ya como periodista, uno al que el cronista deportivo catalogó como un periodista nato, un autodidacta que supo ganarse una reputación entre algunos de los mejores periodistas surgidos en la década de los 70 en el país y que hizo escuela en la comunicación del país. 

“Roberto fue visto por Horacio (Ruiz) y Horacio se inventó un semanario que se llamaba SEMANA en La Prensa y él les dice solo necesito un redactor: Roberto Sánchez… Entonces Roberto se convirtió en el hace todo de SEMANA y el semanario se convirtió en un éxito”, rememoró Tijerino.

Quien a renglón seguido recordó que fue Sánchez, el primero en enterarse del asesinato de Pedro Joaquín Chamorro, “y él maneja la redacción en ese momento, pero es un día en el que era jefe de redacción por un par de horas, las más dramáticas que se vivieron en La Prensa las maneja Roberto”, dijo.

Vigilante de la capital

En tanto el exedil capitalino Dionisio Marenco señaló que sin lugar a dudas fue la faceta como historiador la que dominó la vida de Sánchez y fue este el hilo que les permitió a mediados de los años 2000, ya Marenco siendo alcalde.

“Cuando me toca desempeñar funciones públicas en la Alcaldía de Managua, Roberto ya estaba ahí trabajando con el alcalde Herty Lewites, que me antecedió. Entonces me sentí muy cómodo encontrarme un gran amigo y obviamente yo no tenía necesidad de empujarlo para tomar acciones en el campo que a él le interesaba que era la historia y la cultura de Managua”, dijo Marenco.

Recordó que precisamente en esos años fue que Sánchez publicó libros que rescataban la memoria histórica de la ciudad capital, ayudó a restaurar el cementerio de San Pedro, el más antiguo de Managua y fue distinguido como Hijo Dilecto de Managua en 2008.

Una vez concluido el conversatorio, el cantautor Carlos Mejía Godoy, interpretó a capela el poema “Elegía cumiche a un ángel canoso”, en honor a  Sánchez y la banda municipal de la Alcaldía de Managua ofreció un breve concierto, la actividad tuvo lugar en el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica.

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