•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Un perito de medicina legal confirmó que en las manos de Leyser Enrique Palma, acusado de balear a una joven por robarle su celular el pasado 22 de septiembre, había residuos de nitrados o de pólvora provenientes de un arma de fuego. 

El juicio contra Palma inició ayer, sin embargo, no concluyó porque dos testigos que presuntamente lo vieron dispararle a la joven no asistieron. Palma es acusado de robo agravado  y homicidio frustrado en contra de Raquel Carolina Torres Amador. El joven de 27 años es acusado además de portación ilegal de armas. 

A petición del fiscal del Ministerio Público, la juez María del Rosario Peralta, a cargo del Juzgado Tercero de Juicio, suspendió la audiencia donde se despejaban los testigos propuestos por esta institución. 

Ayer declararon 7 testigos del Ministerio Público, entre ellos estaba una ingeniera química, que afirmó que en las pruebas que se aplicaron en las manos del acusado había “residuos nitrados producto de un proyectil”. 

En ese momento, el abogado defensor de Palma cuestionó el argumento de la experta y le preguntó si el nitrado podía estar presente en otras productos y la experta respondió que sí, específicamente en la orina, la tierra y abonos químicos. 

No obstante, la ingeniera química aclaró que a Palma se le aplicó un reactivo de Lunge, que se usa especialmente para detectar nitrados que provienen de armas de fuego.   Presuntamente Palma asaltó a Torres Amador en el barrio La Fuente, cerca de la Escuela Normal Alesio Blandón y a pocas cuadras de donde estudia su hijo, a quien iba a traer.   

Otro de los testigos fue un detective de la Policía Nacional, quien reveló que en la escena del crimen, hubo dos personas que vieron al acusado en el momento que le disparó a la víctima. Estas personas identificaron en fotografía a Palma, declaró el miembro de la Policía. Estos dos testigos que menciona la detective no llegaron al juicio.  El comerciante Mario Torres, padre de la víctima, reveló que su hija ya salió de cuidados intensivos del hospital Manolo Morales, sin embargo, aseguró que no irá a declarar al juicio. “Mi hija me dijo que no vio quién fue que le disparó, porque la agarró por la espalda y le dobló el brazo izquierdo y le quitó el celular”, expresó Torres. 

El comerciante dijo que existe la posibilidad de que en los próximos días los médicos le den de alta.