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Tragedia en Boaco

La consternación y el luto invadió a cuatro familias de Boaco. El aparatoso accidente que se registró la noche del sábado a la altura del kilómetro 91 y medio de la carretera Boaco, Muy Muy, dejó como saldo cuatro adolescentes muertos y dos gravemente lesionados.

Todo hace indicar que el exceso de velocidad, y la falta de pericia, hizo que el vehículo en que circulaban los adolescentes se volcara, al explotarse la llanta delantera izquierda.

Los nombres de los fallecidos son Christopher Joao Álvarez Ortega, de 14 años, quien iba conduciendo el sedan Nissan, verde oscuro, placas BO 2662, propiedad de Marcos Antonio Álvarez, padre del fallecido.

Las otras fallecidas son las primas Darayli Bermúdez Henríquez, y Grisbeth Izara Henríquez González, ambas de 16 años. Asimismo Gloria Imalein Álvarez Rocha, de 15 años.

Sergio Antonio Tijerino Hurtado, de 17 años, y Daniel Bismarck Enríquez Rocha, de 16 años, resultaron lesionados y fueron trasladados a un centro asistencial privado.

Pierden control

El Capitán Carlos Toledo González, jefe de Relaciones Públicas de Boaco, manifestó que los muchachos circulaban en dirección oeste-este, realizó un giro en “U”, y siguió circulando en sentido de dirección este-oeste, perdió el control y se fue a estrellar contra un muro que se encontraba fuera de la vía, provocando el vuelco.

Algunos amigos de los dolientes manifestaron a EL NUEVO DIARIO, que los muchachos lesionados expresaron que iban a alta velocidad, y que no se dieron cuenta el momento en que la llanta estalló.

“Uno de los muchachos habló y dijo que por la música, el aire, y la alegría con la circulaban, no se enteraron, cuando sintieron fue el volcón, sé que Christopher podía conducir, pero lamentablemente ocurrió el accidente”, comentó uno de los asistentes a la vela.

Por su parte, doña Susi González, madre de Izara, dijo que era un momento muy doloroso el que estaba viviendo, que no tenía palabras para expresar su sufrimiento ante la pérdida de su hija.

Los adolescentes llegaron desde Managua a pasar sus vacaciones de Semana Santa, donde sus familiares en Boaco, sin imaginar esta pasada triste de la vida.

Varios compañeros de clases de los adolescentes se presentaron a la vela y no asimilaban la terrible noticia de verlos con vida el viernes y después saber que nunca más volverían a verlos.