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JALAPA, NUEVA SEGOVIA

El cadáver de la niña de 10 años de iniciales D.Y.A.R, fue encontrado la mañana de ayer en el fondo de la letrina de su casa, donde yacía soterrado con unos adobes que secaban en el patio. Esto ocurrió en el Sector 3 Champigny, de la populosa comarca Teotecacinte.

Conforme con el dictamen forense, realizado por el doctor Jorge Calderón Gutiérrez, la infortunada menor fue asesinada entre las 9 y 10 de la noche del sábado. “Murió por asfixia debido a estrangulación, por las marcas moradas en el área del cuello que el victimario dejó con sus huellas dactilares. Y tenía la lengua prensada con los dientes”, resumió.

Agregó que hubo violación con fuerza por el alto grado de desfloración que presenta en sus partes íntimas el cuerpecito.

“Después de muerta la introdujeron en la letrina y la soterraron con adobes, de unos que estaban secando en el patio de la misma casa donde vivía la niña”, añadió el galeno, basándose en la manera en que la hallaron en el foso putrefacto.

Niña dejó marcas a su agresor

La policía jalapeña, bajo el mando del subcomisionado Nixon Morán, ya puso tras las celdas a Melvin Jovany Méndez Palma, de 30 años, y al padrastro de la ahora occisa, Kelvin Matías Rivera Siles, de 24, como presuntos autores del sádico hecho que ha enardecido a los vecinos de la comarca Teotecacinte, de unos 4 mil habitantes y escenario de esta macabra muerte de la niña.

La institución determinó el suceso como relevante, pues se pusieron al frente de las investigaciones el subcomisionado Oswaldo Olivas y la Fiscal Ana Jansy Palma, quienes ya tienen una recopilación completa de evidencias que soportan una acusación por el delito de violación y asesinato, ambos en el grado de agravado, porque hubo alevosía y ventaja por parte del victimario.

Méndez Palma es el más implicado en la autoría de la violación y muerte, pues según el subcomisionado Olivas, presenta rasguños en el cuello, un moretón en el pómulo derecho y excoriaciones en los codos del brazo del mismo lado, y sospechan que esto es producto del forcejeo que tuvo la pequeña. “Eso indica que la niña en su desesperación manoteó para defenderse”, apunta el alto oficial de la Policía.

Sobre los aruñones que tiene en el cuello, moretón en la cara y rayones en un codo, Méndez Palma, al que le acumulan más presunción material en el hecho, sólo atinó a decir: “No sé como las hice…”, y se queda en silencio.

Además, encontraron en la camiseta que vestía —al momento de su detención—piscas hemáticas y un vello de mujer.

La comunidad ya los sentenció como culpables

Olivas indicó que con la autorización de la Juez del Distrito Penal de Nueva Segovia, Marbelí Blandón Alfaro, han realizado investigación corporal, tanto en los capturados como en el cadáver de la menor, y recogieron muestras de sudor para que el Instituto de Medicina Legal determine si existe o no una relación, así como en los demás elementos recabados.

“Además, hemos determinado que los detenidos estuvieron en la casa (de la menor) consumiendo licor”, dijo el oficial.

Según vecinos que velaban al cuerpo de la niña, su madre partió de la casa rumbo a un bailongo que había en la comarca, en tanto, los dos hombres quedaron en la vivienda.

Al ver a los periodistas, mujeres, niños y hombres los rodearon para exigir justicia y reclamar más seguridad policial en la comarca, debido a la existencia sin control de grupos pandilleros y el consumo habitual de drogas y alcohol. “Vamos a pedir apoyo, para que nos paguen un bus y estar en Ocotal, para demandar justicia y cárcel para los culpables”, sentenciaron.