Leoncio Vanegas
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OCOTAL, NUEVA SEGOVIA

“Jesús ha vencido a la muerte. Jesús nos llama a vivir su Pascua”, con estas frases las parroquias de Nuestra Señora de La Asunción y San Agustín, en esta ciudad, invitan a vivir la semana de pasión, muerte y resurrección.

Debido al fuerte arraigo religioso de los neosegovianos, para los días de jueves a domingo, se espera una participación masiva en todas las celebraciones.

Conforme al programa que han dado a conocer los sacerdotes agustinianos que administran estas parroquias, los oficios religiosos estarán realizándose entre el 5 y 17 abril. Iniciaron con el Domingo de Ramos, donde Jesús, reeditando su entrada a Jerusalén, arriba a la ciudad transportado por una burrita y los feligreses lo acompañan portando hojas de palmeras.

La solemnidad en los días mayores

“Jesús nos deja el pan y el vino, su cuerpo y su sangre, el alimento de vida para siempre. Y nos invita a vivir llenos de su mismo amor”, frase que nos induce el Jueves Santos, cuando cada parroquia celebra la eucaristía a las cuatro de la tarde, la hora santa a las 06:00 p.m., y a las 07:00 de la noche la Procesión del Silencio.

“Jesús muere en la cruz. Nosotros lo contemplamos con todo el agradecimiento, y afirmamos nuestra fe en él: de su cruz brotan la vida y la salvación para toda la humanidad”, con esta expresión las parroquias neosegovianas nos introducen al Viernes Santo, y se verá al morenito Jesús de Nazaret, con su rostro ensangrentado por las punzas de la corona de espina y el despiadado látigo, cargando el madero, donde ofrecerá su vida para la salvación de todos.

Es costumbre ver a personas con capullos de algodón que limpian su rostro y manos para conservarlos en sus casas como algo sagrado. El solemne Vía Crucis comenzará a las siete de la mañana. Por la tarde, oficios de la Pasión y procesión del Santo Entierro.

“En silencio, junto a María, velamos cerca del sepulcro de Jesús. Porque de su muerte ha de nacer vida para siempre”. Es Sábado Santo. A las seis de la mañana, rezo del Santo Rosario, y seguirá la Procesión de Soledad de María, y finaliza con la recepción de los Santos Óleos. “La noche más grande, la noche más luminosa. El amor y la vida han vencido al mal y a la muerte. Jesús ha resucitado, y nosotros somos llamados a resucitar con Él. ¡Aleluya!”, así se anuncia la vigilia pascual y la bendición del fuego.