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Con un cuello ortopédico ajustado y un vendaje colocado en la parte baja de la mejilla derecha, y haciéndose acompañar por la primera comisionada Aminta Granera, el procurador general Hernán Estrada responsabilizó a monseñor Leopoldo Brenes y al obispo Abelardo Mata, de ser los gestores del ambiente para el “intento serio de asesinato” perpetrado en su contra la mañana de este lunes.

Notablemente exaltado, el procurador culpó a “algunos sectores de la Iglesia Católica” y a “algunos medios de comunicación” de estar promoviendo actos de violencia, que según él, podrían generar atentados como el que el funcionario dijo haber sufrido.

Granera prudente

Pero en la misma rueda de prensa, la jefa de la Policía aseveró: “Acerca del móvil: si no conocemos en estos momentos ni quién fue, ni por qué razones fue, no podemos afirmar cuáles fueron las razones que motivaron este hecho”.

Estrada señaló como acto de instigación una entrevista realizada a monseñor Mata, Vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua y Obispo de Estelí, publicada en este periódico, en la que advierte la existencia de grupos rearmados en la zona norte del país, motivados por diferencias políticas con el partido de gobierno. Al día siguiente de esta publicación, el arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, Presidente de la Conferencia, confirmaría las declaraciones de Mata.

Frente a los micrófonos, la tarde de este lunes, el Procurador no dejó de señalar una y otra vez a la jerarquía católica por incitar a los nicaragüenses a cometer actos violentos, y la acusó de “ver levantamientos donde no existen”.

“Hemos sabido, y todos ustedes lo saben, que en los últimos días han habido algunas alocuciones, algunos exhortos, y algunos comentarios de supuestos levantamientos, de supuestos grupos que estarían levantándose para desestabilizar al gobierno y al Estado”, dijo Estrada.

Añadió: “Posiblemente, algunos se pudieran ver estimulados por ese tipo de llamados, por lo que en primer lugar, la jerarquía eclesiástica y algunos sectores de la misma deberían de tomar seriamente el llamado que yo les estoy haciendo, a que no instiguen a la violencia”.

Las primeras informaciones sobre el ataque en contra del funcionario surgieron poco después de las nueve de la mañana de ayer. Pero no fue sino hasta las tres de la tarde, cuando en un salón de la Procuraduría, Estrada, acompañado de Granera y del comisionado general Carlos Palacios, Subdirector de la Policía, brindó algunos elementos. Antes se habían hecho entrevistas por el Canal 4, donde descargó un adelanto de lo que diría en la tarde.

El relato

Sin esperar la pregunta de ningún periodista, el Procurador General comenzó su relato.

“Realmente lo que ocurrió, fue un hecho que pudo haber sido más grave. Se trataba claramente de un atentado contra mi persona, o un intento serio de asesinato contra mí, en este primer día de la Semana Santa”, afirmó.

Narró que “a eso de las seis y treinta minutos de la mañana” salió de su casa para realizar su rutina de ejercicios “en las vecindades de mi hogar, allá por Carretera Sur”.

“A los treinta minutos, unos sujetos en una moto me adelantaron. Un sujeto se bajó de la moto, e inició a insultarme. Apartó a unas personas que estaban en ese momento, y se dirigió con la pistola a mi persona, iniciando varios disparos”, dijo.

“En esos momentos, a esa distancia, la única posibilidad que uno tiene, no es ni acercarse al sujeto, puesto que haría más fácil el blanco, sino moverse de un lado a otro, hasta que uno de los disparos impacta en mi cara, impacta en el cuello”, narró.

Y continuó: “Obviamente, al brotar la sangre de una manera profusa, el criminal que hizo este hecho pensó que la tarea estaba cumplida, pensó que estaba terminada y que había logrado el objetivo. Se subió a la moto y prosiguió su ruta, quedando yo sobre el camino, donde vecinos, a quienes agradezco el apoyo que me dieron en ese momento, me condujeron hacia el hospital (Alejandro) ‘Dávila Bolaños’”.

¿Fallaron a quemarropa?

El Procurador aseguró que por la manera como actuaron sus atacantes, estaban conscientes de quién era la víctima. “Además lo hicieron con el arte, con el conocimiento militar, me lanzaron a la cabeza, al rostro, yo traté de esquivarlos. Sólo cuando vieron brotar sangre de mi rostro, del cuello, consideraron que la tarea estaba concluida. Ellos dijeron: ‘Apártense’, y apuntaron casi a quemarropa. Y bueno, al acertar uno, pensaron que su misión había concluido”, reiteró.

De acuerdo con el relato de Estrada, uno de los sospechosos vestía atuendo deportivo. “Iba vestido con traje de caminar y con (zapatos) tenis”, aseguró.

“Obviamente se trataba de individuos que conocían perfectamente este tipo de rutina. Sabían que en ese momento, y en esas circunstancias, había salido de mi casa. Probablemente conocían el momento en que yo salí de mi casa”, sostuvo el alto funcionario de gobierno.

En ese momento Estrada brindó otra hora de cuando ocurrió el hecho: “Obviamente, quienes intentaron asesinarme hoy a las siete y veinte de la mañana estaban convencidos de quién estaba caminando, normalmente, como lo suelo hacer”.

De acuerdo con una versión publicada por el oficialista Canal 4 de televisión, los disparos realizados contra Estrada fueron cuatro, provenientes de una pistola nueve milímetros. Esa misma información se reprodujo en la Nueva Radio Ya, igualmente afín al partido de gobierno Frente Sandinista.

Sin embargo, durante la conferencia de prensa, la primera comisionada Aminta Granera no brindó ninguna información sobre el tipo de arma o las circunstancias en que ocurrió el atentado denunciado por Estrada.

Ni lugar, ni testigos ni casquillos

Ni siquiera se mencionó el lugar exacto donde ocurrió el incidente, ni si se encontraron pistas, como los casquillos de bala, o las declaraciones de los testigos mencionados por el Procurador General.

Granera afirmó que se conformó “un equipo especial de investigación” que “está trabajando arduamente para establecer a la mayor brevedad posible los hechos, y poner a los responsables a la orden de la justicia”.

No pueden adelantar criterios

Cuando se le preguntó a la jefa policial si compartía los señalamientos de Estrada, al atribuirle responsabilidades a la Iglesia Católica y a medios de comunicación, respondió: “La Policía Nacional está iniciando las investigaciones en este momento. Nosotros, como institución profesional y responsable, no podemos adelantarnos ni emitir criterios. Nosotros vamos a llegar al fondo en estas investigaciones, y una vez que hayamos concluido y tengamos evidencias para poder hablar, nosotros vamos a hacerlo”.