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Dos estudiantes de la carrera de Ingeniería Electrónica de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) crearon un dispositivo que brindará las condiciones para que niños y adolescentes con discapacidad motora puedan manipular computadoras y aprender a través de aplicaciones tecnológicas. 

El dispositivo creado por Terly Flores y Joelmys Sánchez como producto de su tesis monográfica, es un “joystick”, o una palanca de control que permite desplazar el cursor en una pantalla de computadora, como lo haría un mouse convencional. También se conecta a la computadora a través de un cable USB, como cualquier dispositivo de entrada. 

“El propósito de su desarrollo es implementarlo en las terapias de lenguaje y comunicación aumentativa, utilizando software especial dentro del sistema operativo Windows”, refleja el documento de investigación en el que se explica la creación del dispositivo, que además pretende mejorar el movimiento y control de las extremidades en población con discapacidad.

Terly Flores, de 31 años, explicó que el proyecto surgió de una solicitud que realizó el Instituto Médico Pedagógico Los Pipitos (IMPP) a su alma mater. 

“Ellos requerían dispositivos para que los niños que atienden con discapacidad motora y mayores de cuatro años pudieran acceder al computador. Con este joystick que desarrollamos los niños pueden aprender a leer, jugar o navegar en internet”, explicó Flores. 

Desarrollar el joystick les tomó a los estudiantes alrededor de cuatro meses, y está diseñado para que se adapte a un escritorio convencional o a una silla de ruedas. 

“Dispositivos como este no hay en Nicaragua, porque los joystick que venden aquí no son para niños que tengan dificultades motoras”, aseguró Flores, quien detalló que el joystick que creó en conjunto con su compañero de tesis tiene una sensibilidad menor que la de un mouse común, puesto que los niños con discapacidad tienen reflejos motores más bruscos. 

El dispositivo está recubierto de una carcasa de aluminio para protegerlo de la corrosión y facilitar su limpieza, y tiene una cinta de cuero con velcro que facilita la fijación de la mano del menor. 

“Buscamos la forma más económica para fabricarlo”, refiere Flores, quien añade que el dispositivo tiene un costo aproximado de 1,700 córdobas. 

El diseño ya fue probado por miembros del IMPP, en el área de aprendizaje de lenguaje por comunicación aumentativa, y los resultados fueron positivos. Flores espera que un futuro cercano este dispositivo se pueda implementar masivamente en las terapias que ofrecen en el IMPP y otras delegaciones de Los Pipitos en el país.