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Al vicepresidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Juan Abelardo Mata Guevara, le tienen “sin cuidado las acusaciones del procurador Hernán Estrada Santamaría”, y además, expresa que su conciencia está tranquila porque tanto él como los demás obispos “nunca hemos hecho apología del delito, mucho menos de la violencia”.

Calificó de “irracionales, groseras y carentes de toda lógica” las acusaciones vertidas por Estrada.

“Me tienen sin cuidado las acusaciones del señor Procurador, porque simplemente el pueblo, por gracia de Dios, conoce quién es quién”, dijo el obispo de la Diócesis de Estelí, al ser entrevistado por EL NUEVO DIARIO, luego de oficiar una misa en la catedral Nuestra Señora del Rosario, de esta ciudad.

Cumplimos una misión

“Simplemente nosotros cumplimos con una misión, al igual que usted, señor periodista, que por decir la verdad y cumplir la sagrada tarea de informar responsablemente, me lo golpearon en diciembre”, acotó con aplomo el obispo.

Sin embargo, reconoció que el hecho de que supuestamente hayan atacado al procurador Estrada, es una situación muy grave.

“Sinceramente no me extrañaría si es cierto, pues se han tomado decisiones torcidas que están dañando a mucha gente, y lo peor, con violencia y con fuerza”, manifestó monseñor Mata. “Hay que echar un vistazo hacia atrás para analizar qué hemos hecho de malo”, agregó.

Tratan de esconder fraude electoral

Mata consideró grosero culpar a los obispos. “Es simplemente irse por las ramas”, dijo. “Tratan de esconder lo que han hecho, como el fraude electoral de noviembre, y eso también es un fenómeno que hizo surgir a esos grupos armados para luchar contra el gobierno”, acotó.

“La gente quiere que se le respete su decisión de elegir, y eso tampoco es culpa de los obispos”, sentenció.

Sonriendo, en total señal de que no le preocupan las alusiones en contra de su persona y del arzobispo de Managua, manifestó: “Ni que fuera yo comandante guerrillero, yo nunca he mandado a asesinar a otra persona (...) eso es el colmo de los colmos ya”.

Acusaciones falsas y personas insensatas

“Ahora, nosotros por cumplir con nuestra función, de llamar la atención a quien competa, de avisar, de prevenir las cosas, lo que granjeamos son odios y acusaciones falsas de esas mismas personas insensatas”, añadió.

Agregó que los obispos y su feligresía hacen votos para que los hombres y mujeres que tienen en sus manos las riendas de la República, “dejen de mirar únicamente a grupos reducidos y busquen sinceramente, sin manipulaciones, el bien común”.

“Muchos dicen: ‘Hasta el derecho a berrear nos quieren quitar’, por eso justamente se da la violencia que se empieza a ver en las calles con mayor frecuencia, y eso no lo inventa el obispo Mata ni monseñor Brenes, son cosas que están a la vista de todos, pero desafortunadamente hay quienes quieren tapar el sol con el dedo”, dijo el vicepresidente de la Conferencia Episcopal.

El pueblo los juzgará

Mata insistió en que los obispos no inventan cosas “ni vemos oportunidades políticas, al contrario, ninguna ventaja a nivel personal se saca, sólo hacemos ver las cosas que no van ni con la lógica ni con la situación que vive el país”.

“Queremos que el gobierno tenga éxito, porque el gobierno que tiene logros, esos logros debe compartirlos y beneficiar al pueblo, porque si no lo hace, de nada serviría”, acotó.

Monseñor Mata advirtió que el juicio no lo va hacer ni un obispo ni un sacerdote, “el juicio lo hace Jesucristo a través de un pueblo que mira a sus jefes y a su futuro, que hoy por hoy es incierto o con nubarrones. Pero le diré claramente que la historia juzgará quién tiene o no la razón”.

Grupos armados son una realidad

Monseñor Abelardo Mata ratificó, nuevamente, que en el norte del país, y sobre todo en la zona rural, en las profundidades montañosas, la presencia de los grupos armados es una realidad.

“Esos grupos son móviles, y desde hace ocho o nueve meses la Iglesia Católica viene diciendo esto”, advirtió. “Esos grupos aparecen, desaparecen, en otras oportunidades se mueven en un territorio; por ejemplo, cerca de la zona de Santo Domingo, en Telpaneca, (Madriz) hubo un periodo que allí estuvieron”, detalló.

Monseñor Juan Abelardo Mata también explicó que “de estos grupos uno solamente oye el sentir y el clamor del campesinado, y los temores que ellos externan”.

“Es nuestro deber, primero hacia el campesinado, para que no se deje llevar y presionar por grupos armados, y eso es bastante difícil. Y segundo, llamar a las autoridades para que miren las consecuencias de sus actos”, externó Mata.

También explicó que estos grupos armados no son de ahorita, “esto ya viene desde hace rato, a raíz de cuando fueron quitadas las personerías jurídicas a los partidos políticos, “desde allí comenzó la molestia y comenzaron los brotes”.

Ojalá el Ejército sea más atento

En relación con las declaraciones de funcionarios del Ejército, que dijeron que no hay tales grupos armados, Monseñor expresó que “entonces ojalá ese Ejército se esté más atento para verlos”.

Sin embargo, Mata considera que más que el Ejército o la Policía, para echar preso a quien tiene un arma ilegal, estas instituciones deben estar pendientes de la situación de los campesinos, “sobre todo cuando se le ha dado la tierra en gobiernos pasados --unos legales o a través de una asignación-- y después se le quita esos papeles de la forma más olímpica o no se reconoce la legalidad”.

“No crea que la gente se va a quedar de brazos cruzados, eso crea mucha molestia, y ya viene la tentación, y se busca el camino más fácil, que es el del arma”, advirtió monseñor Mata.

Con la colaboración de Leonor Álvarez y Silvia González Siles