•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Irving Alejandro Guido Toruño el “Gringo”, un nicaragüense de 32 años, narco de alta peligrosidad y el individuo más buscado por la policía costarricense, fue encontrado muerto ayer en el sector oeste de San José, capital de Costa Rica.

El cuerpo de Guido, a quien se le atribuían al menos 10 asesinatos, se encontró con signos de tortura, heridas de arma blanca y golpes en el cuerpo, pues al parecer fue lanzado a la vía pública desde un automóvil. 

El director del Organismo de Investigación Judicial de Costa Rica, Walter Espinoza, dijo al diario costarricense La Nación que los tatuajes de Guido, de 28 años, fueron la clave para el reconocimiento preliminar del cadáver. 

“Uno de ellos en el lado izquierdo del abdomen dice: ‘No basta juzgar’, mientras que otro, arriba del pectoral derecho tiene la imagen de un niño pequeño. En los brazos, hombros y manos las marcas también coinciden con una de las fotos que la Policía distribuyó”, explicaba el diario La Nación el día de ayer.

El viernes pasado las autoridades costarricenses habían alertado a Nicaragua y Panamá sobre la posibilidad de que Guido Toruño huyera hacia sus territorios.

Caso más reciente

El caso más reciente relacionado a la organización del “Gringo” ocurrió el pasado miércoles, cuando la Policía arrestó a siete sospechosos y encontró en un microbús dos cadáveres, uno de ellos correspondiente a un joven colombiano de 20 años.

Desde ese día las autoridades mantenían operativos las 24 horas en diversas partes del país para detener a Guido Toruño.

El Organismo de Investigación Judicial mantiene este caso en investigación, pero la hipótesis principal señala que los homicidios forman parte de una venganza por asuntos de narcotráfico.

Las víctimas fueron identificadas como el colombiano Edward Bedoya Llanos, sin antecedentes criminales, y el costarricense Fran Alfaro Murillo, con antecedentes por robo, tenencia de arma y drogas.

Historial

De acuerdo con La Nación de Costa Rica, Guido había sido condenado a ocho años de cárcel por almacenamiento de droga, pero su abogado apeló la sentencia y el Tribunal de Apelación lo absolvió en mayo del año pasado, junto a otros dos nicaragüenses y dos costarricenses que también habían sido condenados.  

En enero de este año, reporta el diario costarricense, las autoridades policiales comenzaron a perfilar al “Gringo” como uno de los líderes de las bandas que se disputaban el negocio de las drogas en Pavas, el distrito más grande de San José, luego de que la banda líder anterior fuera condenada judicialmente.