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A las once de la mañana en punto sonó ayer en Las Torres, un barrio costero de Managua, un pitido que anunciaba un supuesto sismo de 7.6 grados en la escala de Richter, con una profundidad de 40 kilómetros y ubicado a 70 kilómetros frente a las Costas de Casares. 

Con las manos en la cabeza y simulando evacuar sus hogares por las principales vías de su barrio, decenas de niños y niñas daban inicio al Tercer Ejercicio de Prevención y Protección de la Vida, realizado simultáneamente en todo el territorio nacional. 

Desde tempranas horas de la mañana 191 brigadistas de la Alcaldía de Managua, del Ejército de Nicaragua, oficiales de Defensa Civil y médicos de diversos hospitales, se preparaban en ese barrio para realizar el simulacro.

Además del ejercicio de evacuación, otras quince personas permanecían en la calle sobre residuos de tierra y pedazos de bloques o encerrados en espacios presuntamente colapsados. Una persona incluso fue rescatada tras caer al lago producto de un supuesto deslizamiento. 

La mayoría de los voluntarios eran niños, adolescentes y personas de la tercera edad. Los adultos preferían ver el simulacro desde las aceras de sus casas o fotografiar a sus vecinos mientras eran evacuados. 

Los habitantes del barrio Las Torres forman parte de un total de medio millón de personas que ayer se sumaron al último simulacro nacional, según estimaciones del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred). La unidad humanitaria de rescate del ejército dispuso a 70 de sus 300 efectivos en el barrio Las Torres.

Este simulacro contemplaba la probable ocurrencia de diversos desastres simultáneamente, incluyendo un terremoto y un tsunami en el litoral Pacífico, erupciones de volcanes en Masaya y en la cordillera volcánica, un huracán en el Caribe, deslizamientos de tierra en la zona Central e incendios en áreas secas del país.  

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En el barrio Las Torres y su aledaño Hilario Sánchez, “nos preparamos para un posible terremoto, un deslizamiento de tierra en las cercanías del lago, incendios y estructuras colapsadas con unas 3,500 posibles víctimas”, afirmó Deysi Serrano, delegada de Distrito IV de la Alcaldía de Managua, añadiendo que la preparación de la logística le tomó a la comuna alrededor de cinco días. 

Planes de respuesta familiar

Amadita Mendoza, de 63 años y habitante del barrio Hilario Sánchez, consideró que el simulacro de ayer prepara sicológicamente a la población ante un posible desastre. Aunque aseveró que “a la gente le gusta participar, pero no se lo toma en serio porque ya lo hemos hecho en otras ocasiones”. 

Con ella concuerda Carmen Díaz, de 50 años, habitante del barrio Las Torres. “La gente no se lo toma en serio, lo toman como una diversión”, aseguró tras ver a muchos de sus vecinos dedicarse a tomar fotos y observar con curiosidad a las brigadas de emergencia.

Si bien ambas mujeres aceptan conocer las recomendaciones básicas ante emergencias, ninguna tiene, por ejemplo, un botiquín en su casa o una mochila con herramientas de supervivencia. 

El Teniente coronel Sergio Corrales, jefe de la Unidad Humanitaria de Rescate (UHR) del Ejército de Nicaragua enfatizó en que además de los planes barriales y nacionales para prevenir desastres, cada familia debe tener sus propios planes de respuesta familiar. 

La delegada de Distrito IV de la Alcaldía de Managua afirmó que las brigadas se reúnen con la comunidad organizada para ayudarles a que realicen sus planes de respuesta familiar, “pero eso depende de cada uno”. Son “conocimientos para que ellos los adquieran”, destacó la funcionaria. 

Efectivos militares

El Ejército de Nicaragua detalló en una nota de prensa publicada ayer que fueron 10,000 efectivos militares quienes participaron del simulacro, utilizando 300 medios de transporte, 4 helicópteros, 5 aviones, 32 lanchas, 7 guardacostas, 300 medios de comunicación y 9 centros de mando. 

El jefe de la UHR, teniente coronel Corrales, explicó que a nivel nacional son 300 efectivos militares los que están preparados con técnicas especiales de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas, en rescate vertical, en primeros auxilios avanzados y en control de incendios.

Mientras que desde el Centro de Operaciones de Desastres (Code), las autoridades del Ejército de Nicaragua, Defensa Civil y contingentes del Sinapred monitoreaban a las brigadas para reconocer y evaluar los hipotéticos daños. 

En León autoridades de distintas instituciones y organizaciones de socorro calificaron como exitoso el simulacro.

Una de las debilidades que se notó en el centro histórico fue el congestionamiento vehicular, que obstaculizó la libre circulación sobare todo de las ambulancias.

En la plaza y parque central Juan José Quezada, se autoevacuaron más de 600 trabajadores del edificio central de la municipalidad, mientras más de 250 trabajadores y pacientes del Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales Arguello (Heodra) se refugiaron en la plaza San Sebastián.

El doctor Ricardo Cuadra, director del Heodra, expresó que durante la movilización se demostró la organización y disciplina de todos los trabajadores, pacientes y familiares, que lograron autoevacuar la unidad de salud en un espacio de 3:30 minutos.

“Consideramos que fue un éxito, cada día estamos demostrando que tenemos la preparación necesaria para enfrentar cualquier desastre”, dijo el médico.

Cuadra expresó que durante el simulacro se autoevacuaron 250 personas, sin embargo se quedaron alrededor de 150 pacientes ingresados acompañados de sus familiares. 

“Es importante que toda la población participe del simulacro, tenemos que ir poniendo en práctica las recomendaciones para salvaguardar nuestras vidas, tenemos que estar preparados sicológicamente y guardar la calma durante cualquier emergencia”, opinó Marcia Guido, una de las trabajadoras de la salud.

Maryori Flores, una de las comerciantes del mercado central Raúl Cabezas, comentó que ha participado en todos los simulacros que orientan las autoridades nacionales. 

“Es un deber de todos estar preparados ante las emergencias, quizás creemos que las desgracias o emergencias las van a vivir otras personas, pero tenemos que estar conscientes que todos somos propensos a sufrir accidentes en momentos que ocurra algún fenómeno”, expresó Flores.

Cabe destacar que en el mercado Terminal de Buses y en algunos centros comerciales también se llevó a cabo la práctica de simulacro. En algunos sectores de León, faltó el servicio eléctrico y el agua potable, pero aun así se notó la participación de las personas.

Reducen tiempo

Los estelianos que participaron en el simulacro multiamenazas  de este 19 de diciembre lograron reducir sustancialmente el tiempo, de 1:05 minutos a 1:03, confirmaron las autoridades a cargo de la organización del mismo en los seis municipios que conforman “El Diamante de Las Segovias”.

Según el delegado de Gobernación para el departamento de Estelí, Frank Boecdecker, quien rindió el informe en representación del alcalde Francisco Valenzuela, participaron en los distintos ejercicios 8,240  personas. 

Los ejercicios tuvieron lugar en barrios, comarcas rurales y empresas para mejorar las posibles respuestas ante las amenazas. Hubo 800 personas integradas a 205 brigadas de distintos tipos,  entre estas de escombros y rescate.

Los trabajadores de cuatro empresas privadas se sumaron al ejercicio. 

Caribe Norte

84 puntos entre barrios y comunidades fueron activados en el municipio de Siuna, Triángulo Minero, como parte del Tercer Ejercicio Nacional de Preparación y Protección para la Vida.

Las autoridades detallaron que activaron 84 sectores entre barrios y comunidades, cuatro casas maternas, un centro de salud, 16 puestos de salud en los cuales se movilizó un total de 1,785 personas.

El informe de las autoridades del Comité Municipal para la Prevención, Mitigación y Atención a Desastres (Comupred), señala que en este tercer simulacro multiamenazas y último del año también participaron 17 instituciones del Estado de forma simultánea.

“Nosotros consideramos que fue uno de los ejercicios donde hemos logrado que la población se incorpore de manera consciente para cumplir de esta forma el objetivo de preparar a la población para salvaguardar la vida”, destacó Marvín García del Comupred.

El funcionario observó que este ejercicio fue diferente a los anteriores, ya que la población que participó es adulta. “No se activó la población estudiantil que sí ha tenido una buena cooperación de hasta 25,000, pero en este caso ha sido la población mayor voluntariamente participando”, destacó.

La Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua mediante el Distrito Naval del Caribe también participó en el ejercicio, el cual estuvo dirigido al empleo de fuerzas y medios en función de salvaguardar la vida de la población de Corn Island, Cayos Perlas, comunidades de la cuenca de Laguna de Perlas y comunidades costeras de Tasbapownie hasta la Barra de Río Grande.

En tanto, un aproximado de 100,000 entre barrios y comunidades del departamento de Matagalpa participaron en este ejercicio.

Habitantes de Casares no acudieron al llamado

Las dos alarmas de alerta temprana ubicadas en Casares sonaron a las 11:00 a.m., sin embargo las brigadas comunitaria y escolar no asistieron al primero y único escenario ubicado a 200 metros de la costa, donde miembros de la Fuerza Naval esperaban para hacer el traslado de los heridos hacia el estadio de la comunidad.

Según Milsiades Mendieta, secretario político de la comunidad de Casares, con anticipación se habían organizado, pero la población no apoya este tipo de eventos.

“Las personas no apoyan porque esta es una zona bien comercial, entonces la gente se dedica más que todo a buscar cómo vender el pescado que sale, pero con anticipación se avisó casa a casa”, alegó Mendieta.

El alcalde Fernando Baltodano insistió en que es importante que los habitantes de las zonas costeras sepan que los simulacros ayudan a salvaguardar la vida humana.

“Tenemos cuatro alarmas en Casares, una en la Fuerza Naval, otra en el hotel Lupita, en Masapa y La Boquita, todas sonaron a las once en punto de la mañana. Este último simulacro no tuvo mucha participación de la población, pero es importante que sepan que los simulacros sirven para eventualidades futuras”, dijo el alcalde.

(Con la colaboración de Francisco Mendoza).