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La oportuna intervención del  agente policial Máximo Gómez Muñoz salvó de la muerte a Pablo Osorio Reyes, quien fue atacado por Walcon Martínez Smith, alias “Soa”. Martínez pretendía rematar a Osorio después de perforarle el abdomen con una navaja.

El homicidio frustrado  aconteció la tarde del pasado 23 de diciembre en una calle del barrio Riguero Norte, cuando la víctima se dirigía a una pulpería, según el escrito acusatorio. 

En la acusación presentada en el Juzgado Quinto Distrito Penal de Audiencia de la capital, se explica que el policía Máximo Gómez estaba en sus labores de patrullaje y vigilancia cuando observó que Walcom Martínez iba tras Pablo Osorio con navaja en mano.

Para cuando el policía Gómez intervino, la víctima (Pablo Osorio) ya iba sangrando y buscando el auxilio de su amigo Lenin Herrera Balmaceda, quien lo llevó a un hospital capitalino.

El presunto homicida frustrado se resistió a su arresto intentando agredir al agente policial con la filosa navaja, cuya hoja metálica mide 22 centímetros de largo por dos de ancho, según la acusación fiscal.

“Soa”, en un intento por evadir la justicia, se refugió en su casa, de donde fue sacado por el agente policial, quien impidió que se consumara el crimen.

Un dictamen médico legal, que respalda la acusación de la Fiscalía, indica que la estocada hecha con la navaja perforó el hígado de Pablo Osorio y puso en peligro su vida.

Por los hechos antes referidos, el juez Julio César Arias le dictó prisión preventiva a “Soa” y programó audiencia inicial para el próximo 11 de enero.