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El financiamiento de proyectos de electrificación rural apunta  a mejorar las condiciones de vida de la población del Caribe, que es la región del país con menos cobertura eléctrica, según indica el Ministerio de Energía y Minas (MEM), que trabaja en coordinación con la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel) en los programas de ampliación y mejoramiento de la red de distribución de energía.

Recientemente, la Asamblea Nacional aprobó un préstamo de US$ 10.5 millones para avanzar en la electrificación rural en Rosita, Mulukukú y Siuna, municipios de la Raccn, en donde se proyecta beneficiar a unas 60 comunidades, incrementando el sistema de distribución de la energía. El proyecto debe ser desarrollado por Enatrel en el 2018.  La Raccn está integrada por ocho municipios.

Para la ejecución de este préstamo existe “un componente importante llamado promotoría social, que más que todo se vincula a la capacitación de las familias para hacer un uso racional de la energía”, sostuvo Florence Ivette Levy Wilson, quien representa a las comunidades indígenas de la Raccn, como legisladora de la Asamblea Nacional.

La legisladora, originaria de Bilwi y quien coordina acciones de campo en el Caribe norte, recordó que el aumento de la cobertura eléctrica en esta región “ha venido cumpliendo etapas”.

“Este año tuvimos la electrificación rural con sistemas de generación solar en lo que son los litorales y llanos, donde no va a llegar el interconectado por la lejanía de las comunidades. También se aplica una promotoría social, una capacitación, en el caso de la energía por paneles solares, las familias deben saber cómo hacer el cambio de los líquidos de la batería para darle más vida útil al sistema, entonces se hace ese proceso de adiestramiento”, indicó. 

“La energía solar es algo nuevo y las familias tienen que saber manejar el banco de las baterías y los transformadores que son un poco diferentes”, agregó.  

Pero el préstamo de US$10.5 millones otorgado por el Fondo para el Desarrollo Internacional (OFID) de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) es para ampliar la red de distribución mediante la construcción de 68 kilómetros de redes.

“Cuando nunca tuviste energía y después la llegás a tener, tal vez vas a dejar la luz encendida todo el día y la promotoría social se enfoca en hacer un uso racional de la energía”, comentó Levy Wilson.

Un cambio dramático

La ampliación de la cobertura de energía en las zonas rurales ha “provocado un cambio dramático” en las comunidades, dijo Levy Wilson. 

“El impacto es grande porque las comunidades viven aisladas.  Poder llegar a tener energía provoca un cambio dramático en uno, en la producción, en la preservación de alimentos, la comercialización, mejora mucho la economía familiar”, refirió.

La legisladora remembró que  “muchas veces se tiene que viajar hasta las cabeceras municipales a comprar hielo y llevarlo a la comunidad y preservarlo, y eso es costoso. También está relacionado a la salubridad, seguridad higiénica por la manipulación de los mismos productos”. 

“Es un cambio mejorar la atención a la salud, mejora la red fría para (el resguardo) de las vacunas y permite la preservación de algunos medicamentos que se tienen que mantener bajo refrigeración y cuando tenemos que atender partos en la noche, es importante tener energía”, enfatizó.

También mencionó la importancia de la electrificación rural en el tema de la educación, porque existen “programas de educación a distancia y muchas veces los muchachos salen a las 3:00 de la madrugada de la comunidad para ir a la escuela urbana y pasar todo el día, cuando tienen la posibilidad de tener energía para ellos es más fácil. A veces confluyen cuatro o tres comunidades en un núcleo de atención y tener la energía ahí es una gran cosa, porque ellos pueden atender su educación por la  noche, ya que en el día trabajan en el campo”. 

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