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Buscar un crecimiento mayor de la economía de Nicaragua implica la decisión de “actuar en varios frentes comenzando por mejorar significativamente la institucionalidad política y económica del país, para lograr más y mejores inversiones”, opina a título personal el economista Carlos Guillermo Muñiz Bermúdez, quien es director honorario de Funides.

Al analizar las perspectivas de la economía nicaragüense para el próximo año, Muñiz explica que “la ausencia de un nuevo impulso externo positivo y la incertidumbre causada por factores políticos sugieren que el crecimiento del 2018 sería menor que el del 2017, salvo que se encuentre una salida rápida a estos últimos problemas”.

Muñiz también recomienda, para mejorar la economía del país, “extender al mediano y pequeño inversionista nicaragüense el apoyo que se le brinda al extranjero… Mejorar la infraestructura y reducir costos de insumos claves como energía… Y establecer programas de crédito y asistencia técnica público-privados que aumenten la productividad global de la economía y en particular la de los medianos y pequeños empresarios”.

¿Qué diferencias observa en el desempeño de la economía de Nicaragua durante 2017, con relación al 2016? 

Los datos disponibles indican diferencias marcadas en las fuentes de crecimiento así como en la conducción de la política monetaria. Por el lado de la producción, el crecimiento de la economía en el 2017 (Índice Mensual de la Actividad Económica-IMAE, a octubre de 2017) se debió principalmente al sector agropecuario, a la industria y la construcción. El crecimiento del comercio fue débil y la producción minera bajó. Por el contrario, en el 2016 el crecimiento fue impulsado por el comercio y otros servicios. El sector agropecuario creció poco y  la industria y la construccion crecieron por debajo del promedio de la economía. Por el lado de la demanda, el crecimiento del 2017 (datos del PIB del primer semestre) se debio principalmente al fuerte aumento en las exportaciones. Por el contrario, el crecimiento del 2016 se debió principalmente al consumo. La contribución de la inversión privada al crecimiento fue similar en ambos años. En cuanto a la conducción macroeconómica, el balance fiscal no tuvo cambios mayor
es en el 2016-2017, pero la política monetaria que fue expansionista en el 2016 se volvió restrictiva en el 2017. Sin embargo, el dinero en circulación (numerario) creció en el 2017 (al 26 de diciembre) en linea con el crecimiento nominal de la economía. 

¿Cómo ve usted las perspectivas económicas para el 2018?

Tanto el Banco Central de Nicaragua (BCN) como Funides proyectaron este mes que la economía creceria alrededor del 4.7 por ciento en el 2018, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyectó en octubre 4.3 por ciento. Yo coincido más con la proyección del FMI que con la del BCN y Funides, y proyectaría un crecimiento más bien cercano al 4 por ciento. Mis razones, son: 1. Los datos de tendencia del IMAE muestran una desaceleración gradual pero continua de la actividad económica del 5 por ciento en mayo del 2017 al 4.5 por ciento en octubre; 2. El impulso que le dio la recuperación de la economía mundial a las exportaciones en el 2017 no se repetirá en el 2018, por lo que el crecimiento de las exportaciones en el 2018 posiblemente será menor que en el 2017; 3. No vizualizo factores que puedan llevar a un mayor crecimiento del consumo y la inversion privada que el del 2017. Por el contrario, la encuesta de Funides de octubre reporta que los empresarios encuestados perciben desde julio un deterioro en nuestro clima de inversion relacionado principalmente con el entorno político. En la misma encuesta, la mayoría de los empresarios indica que no piensan invertir en los próximos meses. Este  deterioro en el clima de inversión posiblemente se ha acentuado recientemente, a raíz de la introducción en el Senado estadounidense de la llamada Nica Act, y la sanción, vía la ley Global Magnitsky, al presidente de uno de los poderes del Estado nicaragüense. Ambos acontecimientos han generado incertidumbre, lo que afecta nuevas inversiones privadas. A esto se añade la incertidumbre sobre las negociaciones del NAFTA (Tratado de libre comercio del Norte) que afecta nuevas inversiones privadas en el sector exportador. Resumiendo: La ausencia de un nuevo impulso externo positivo y la incertidumbre causada por factores políticos sugieren que el crecimiento del 2018 sería menor que el del 2017, salvo que se encuentre una salida rápida a estos últimos problemas.

¿Ve algún aspecto de la economía que merece ser atendido con prioridad durante el 2018?

Mantener la buena conducción macroeconómica; estar alerta al impacto de la incertidumbre política en la economía y reducir el costo de la energía.

¿Qué garantiza que continúe creciendo la inversión extranjera?

El gobierno ha hecho un buen trabajo en atraer inversión extranjera, pero no se puede garantizar que esta continúe creciendo. Lo que sí corresponde es mantener y fortalecer las condiciones que lo permitan. Como se sabe, estas son, entre otras, estabilidad política y macroeconómica; seguridad jurídica y reglas claras; un clima de negocios favorable y una economía competitiva.

Este año se habló de la posibilidad de que la economía de Nicaragua crezca al 8%, en vez del 4.5% o 5% que ha mantenido. ¿De qué dependería ese salto?

Esto no es algo nuevo. Desde hace tiempo Funides, por ejemplo, ha destacado que es necesario crecer a tasas más altas para reducir permanentemente la pobreza y superar el retroceso de la década de 1980. Crecer al 7 u 8 por ciento es una meta que nos debemos poner los nicaragüenses, aunque no será fácil alcanzarla. Para ello, bajo el liderazgo del gobierno, debemos actuar en varios frentes comenzando por mejorar significativamente la institucionalidad política y económica del país, para lograr más y mejores inversiones. También debemos extender al mediano y pequeño inversionista nicaragüense el apoyo que se le brinda al extranjero. Mejorar la infraestructura y reducir costos de insumos claves como energía. Establecer programas de crédito y asistencia técnica público-privados que aumenten la productividad global de la economía y en particular la de los medianos y pequeños empresarios. Analizar e informar sobre actividades que tengan el potencial de elevar la productividad del país y a la vez sean demandadas aquí y en el exterior. Impulsar la formalización de la economía. Paralelamente, debemos actuar para mejorar la educación y adaptarla a las necesidades de una economía más productiva y moderna. Solo con mejor educación lograremos un crecimiento alto y sostenido, con instituciones sólidas y mayor bienestar de los nicaragüenses.

¿Le convendría al país mantener el sistema de cambio de la moneda, el deslizamiento anual de 5%, o existe un mecanismo más conveniente?

El sistema actual, apoyado por buenas políticas fiscales y monetarias, le ha servido al país ya que brinda seguridad a los agentes económicos facilitando las decisiones de inversión, y sirve como ancla de la inflación. Por otra parte, le pone un piso alto a la inflación por lo que convendría analizar las ventajas y desventajas de reducir la tasa de deslizamiento y las medidas de política que esto requeriría, tales como el fortalecimiento de las políticas macroeconómicas y la competencia.