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La promesa de obtener apoyo con materiales para reiniciar sus labores a la brevedad, no ser reubicados y obtener la dispensa del pago de arrendamiento de sus negocios por los próximos seis meses fueron los acuerdos alcanzados ayer por comerciantes afectados por el incendio del pasado 27 de diciembre en el mercado Oriental y autoridades municipales de Managua.

En el encuentro sostenido en el auditorio del Recinto Universitario Carlos Fonseca Amador (Rucfa), el grupo integrado por más de 200 comerciantes externaron a Reyna Rueda, secretaria del Concejo Municipal y al vicealcalde de la capital Enrique Armas, una propuesta consensuada. 

Hilda Gómez, una de las comerciantes afectadas, explicó a las autoridades que ellos no buscan financiamiento, ni ser reubicados, sino poder reiniciar sus labores en los próximos días en el mismo punto donde ocurrió el siniestro que arrasó con 373 tramos.

Al respecto la secretaria del Concejo Municipal de Managua, Reyna Rueda, reiteró la promesa del lunes de que en los próximos 20 días los esfuerzos de la municipalidad se concentrarán en limpiar la zona siniestrada y garantizó que no se los movería de ese sitio.

También acordó entregar a cada comerciante 20 láminas de zinc para reactivar sus negocios y la dispensa del pago por seis meses del canon de arriendo, cuyo monto puede oscilar entre 160 y 206 córdobas, en dependencia del tamaño del negocio.

Por otra parte, el próximo lunes comenzará la demolición total de los escombros del galerón que se incendió el 27 de diciembre, por lo cual los pocos comerciantes afectados que aún trataban de sobrevivir vendiendo en esa zona, tendrán que retirarse.

Este fue el acuerdo al que el miércoles llegaron los vendedores, la Asociación de Comerciantes del Mercado Oriental y las autoridades municipales.

Al lugar donde ocurrió el siniestro estuvo Jorge González, presidente de la asociación, quien por la mañana convocó a los comerciantes afectados presentes, en su mayoría vendedores de carne, que se acomodaron entre el concreto quemado y los hierros retorcidos, para continuar ofertando productos.

“Aquí tenemos productos que no se venden diario y ya los teníamos comprados. Por eso queremos que nos dejen aquí hasta el lunes”, dijo Mercedes Castillo, en representación de su gremio. Ella perdió tres mantenedoras con carne y le permitieron regresar al lugar donde estaba su puesto de venta. 

González dijo estar claro de la situación, pero es necesaria la limpieza y quedó establecido que después de esos 20 días la Corporación Municipal de Mercados de Managua (Commema) permitirá el regreso de los vendedores para iniciar la reconstrucción.

El represente de la asociación de comerciantes aceptó la segunda propuesta de no tocar el área hasta el lunes, decisión que de inmediato comunicó vía telefónica a las autoridades municipales encargadas de las obras.

Según González, debe retirarse todas las láminas del techo y sus vigas metálicas de soporte, que por haberse expuesto a altas temperaturas durante el incendio, quedaron retorcidas e inestables, incluso por eso las soldaduras no son confiables, en una zona altamente sísmica.

Por otra parte informaron que incluso los tramos que no se incendiaron, pero que están bajo la estructura afectada, también serán retirados aduciendo el riesgo de un posible accidente durante los trabajos de demolición.

“Ninguna estructura está buena, toda se la van a llevar, es necesario que todos lo sepan y esos tramos que aún están bajo el techo, para el lunes tienen que haber sido quitados por sus propietarios, para que la maquinaria trabaje sin retrasos”, alegó González, señalando que algunos de esos tramos intactos por las llamas están junto a la vieja base de metal que debe removerse. 

La vicepresidenta de la República, Rosario Murillo, informó que el miércoles se gestionaría con organismos financieros multilaterales un préstamo para beneficiar a los comerciantes afectados.

La fuente gubernamental dijo a través de medios oficiales que el presidente Daniel Ortega está promoviendo se gestione ese crédito para los comerciantes que fueron afectados “en esos siniestros terribles, de manera que puedan reabastecerse y continuar ganándose la vida honradamente”.