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El más reciente crimen acontecido la noche del pasado miércoles en el barrio Pedro Joaquín Chamorro, conocido como anexo de la Zona 4 de Ciudad Sandino, pero que territorialmente corresponde al municipio de Mateare, ha revivido el fantasma de la inseguridad entre los pobladores.

Dos días después del crimen perpetrado contra José Arnoldo Estrada, de 30 años y por el cual hay tres sospechosos detenidos, también se han puesto a flor de piel los reclamos entre los habitantes de una zona y otra.

Por el asesinato del hombre de oficio mecánico, hasta la tarde del viernes, la Policía tenía detenido a tres sospechosos, ocupado un automóvil y decomisadas dos escopetas de fabricación artesanal.

Después del crimen  de José Arnoldo Estrada, los habitantes de la zona 3 de Ciudad Sandino de donde  son originarios los sospechosos de participar en el crimen  y  los pobladores del anexo zona 4 hablan con fluidez ante los periodistas, pero no permiten que les hagan fotografías y menos imágenes de video.

“A mí no me tome foto, porque pongo en riesgo la vida de mi hijo”, dice una dirigente comunal del barrio anexo Pedro Joaquín Chamorro, quien al igual que sus vecinos culpa a jóvenes pandilleros de la zona 3 por los hechos de violencia que se vive en ese vecindario de Mateare.

La mujer que en todo momento exige proteger su identidad, asegura que el barrio conocido como anexo de la zona 4 de Ciudad Sandino, no es un vecindario peligroso a como se cree por el crimen de hace tres días.

“Este no es un barrio peligroso, lo que sucede es que los pandilleros de la zona 3  vienen a molestar todos los fines de semana a los chavalos del barrio”, sostiene la dirigente comunal.

“La zona maldita”

En respuesta a los señalamientos hechos por los habitantes del vecindario antes referido, los habitantes de la zona 3 se declaran víctima de la violencia que supuestamente en cualquier momento protagonizan grupos juveniles llegados del barrio  Pedro Joaquín Chamorro.

La zona 3 de Ciudad Sandino, donde la  entrada principal es una pendiente conocida como la bajada de Alcalá, es utilizada por las pandillas  para disparar a mansalva contra sus pobladores cada vez que incursionan al vecindario.

Un hombre de oficio mecánico que vive en la calle principal de la zona 3, resiente al igual que sus vecinos el aparente desinterés que presuntamente muestran las autoridades policiales cuando llaman poniendo en conocimiento que están siendo atacados por los pandilleros.

A cada momento se llama a la Policía porque las pandillas están atacando y  lo único que nos dicen “están llamando de la zona maldita”, asegura el  habitante de la zona 3. 

Sin embargo, este viernes cuando supuestamente un jefe de pandilla apodado “págame diez, llegó a intimidarlos con un filoso puñal, la policía acudió de inmediato e hizo un rastreo de la zona.

Sitios rojos

Los conductores de las 216 mototaxi que recorren el municipio de Ciudad Sandino tienen identificados como sitios de alta peligrosidad o rojo, las cuatro etapas del barrio Nueva Vida que nació después del huracán Mitch.

Miguel Maradiaga, presidente de la cooperativa Renacer que aglutina a los mototaxistas, explica que los choferes de esos medios de transporte conocidos como caponeros tienen señalados como sitios rojos  los barrios Pedro Joaquín Chamorro, Kilombo, Oro Verde, La Arenera y Tangara.