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Los casos de malaria en Nicaragua aumentaron en un 72.8% durante el 2017 con respecto al año anterior, indican los datos publicados por el Ministerio de Salud (Minsa) a través de su boletín epidemiológico. Es decir, que los casos pasaron de 6,209 en 2016 a 10,846 el año pasado, según las cifras oficiales. 

La malaria es una enfermedad febril aguda transmitida por el mosquito Anopheles que se manifiesta con síntomas como fiebre, dolor  de cabeza y escalofríos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Aunque es una enfermedad potencialmente mortal, no cobró ninguna víctima en Nicaragua durante el año pasado. 

De hecho, en diciembre pasado 17 municipios del país fueron declarados libres de malaria por el Minsa, incluyendo 8 de Managua, 4 de Boaco y 5 de Chinandega. Ligia Aragón, directora de Epidemiología del Silais Managua, manifestó en diciembre a medios oficialistas que en la capital no había reportes de casos de malaria. 

Las autoridades sanitarias indicaron que la enfermedad tiene más incidencia en el Corredor Seco del país y en las zonas del Caribe. En mayo del 2017, por ejemplo, el Minsa declaró alerta sanitaria en el Caribe, puesto que hasta esa fecha se habían reportado alrededor de 1,300 casos en Bilwi. 

Por esa razón, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) financió este año US$7.3 millones para la lucha antiepidémica y la erradicación de la malaria en los sistemas de salud del Corredor Seco, incluyendo Chinandega y la Región Autónoma de la Costa Caribe Norte. 

Este proyecto del BID, que ya se encuentra en ejecución, está enmarcado dentro del Programa multisectorial de atención a determinantes de la salud en el Corredor Seco, cuyo documento está disponible en el sitio web del Minsa, e incluye el financiamiento de la formación de personal especializado, la modernización de equipos y  laboratorios regionales, la implementación de planes de vigilancia del agua y la prevención del contagio de la enfermedad. 

Leptospirosis también aumentó 

Asimismo, las cifras del Minsa indican que la leptospirosis enfermó a 807 personas en 2017, de las cuales 11 perdieron la vida por esa enfermedad. 

El aumento en este caso fue de 44%, puesto que en 2016 los afectados no superaron los 559. 

Según la sala de situación epidemiológica del Minsa, los departamentos más afectados por esta epidemia fueron Chinandega con 201 casos y Jinotega con 154. En León se reportaron 61, en la Región Autónoma del Atlántico Sur enfermaron 58 y en Managua 57 personas.  

La leptospirosis en una infección que se transmite principalmente por agua contaminada por la orina de los animales y en Nicaragua las ratas son las principales portadoras de la bacteria de la leptospira, señalan epidemiólogos.

En diciembre pasado, el Minsa informó que distribuiría 22,500 kilos de veneno para roedores con el fin de evitar que más personas se enfermaran de leptospirosis. 

El anuncio añadía que el Biorat sería colocado principalmente en centros de salud, escuelas y hospitales, con lo que se pretendía proteger a 800,000 nicaragüenses ante esa enfermedad.

Los síntomas y consecuencias de esta enfermedad según la OMS son fiebre, dolores de cabeza, musculares, articulares y óseos, insuficiencia renal, hemorragias y afectación de las meninges.

Varicela

Otra enfermedad viral que presentó un repunte el año pasado fue la varicela, con un aumento 3 veces mayor que en 2016. 

En 2017 se reportó 1,643 personas con esta enfermedad vírica aguda, que según la OMS es sumamente contagiosa. En 2016 los contagios no sobrepasaron a 405 personas. 

Aunque la enfermedad no es mortal, puede desarrollar complicaciones en adultos debido a que es una enfermedad típica de la niñez, aseguró el epidemiólogo Leonel Argüello.

La varicela provoca fiebres y erupciones en la piel, esta afecta al paciente por una o dos semanas y generalmente no provoca complicaciones más graves. Esta afecta usualmente a los niños y solo puede atacar a una persona una vez en su vida, señaló el epidemiólogo.